/ lunes 17 de agosto de 2020

Alianzas: la clave para sobrevivir

En un mundo tan globalizado, las oportunidades de hacer negocios son mucho más amplias, pero también el nivel de competencia aumenta y lo que podía verse como una oportunidad se vuelve un campo de batalla donde pocas empresas concentrarán una mayor parte del mercado. Hablo de los grandes corporativos y empresas trasnacionales, donde difícilmente quienes van iniciando podrán competir, a menos que cuenten con una estrategia de cooperación con otras empresas donde tendrán que aprovechar al máximo las ventajas competitivas y comparativas con las que cuentan.

Algo que debemos saber es que las alianzas no son exclusivas del sector privado, a decir verdad, el sector público desde hace ya algunos años es pionero en este tema. Las asociaciones publico privadas, APP por sus siglas en español, son un claro ejemplo de ello. Estas asociaciones entre ambos sectores tienen como objeto generar y desarrollar proyectos que beneficien a la sociedad. Dando un poco más de contexto, uno de los principales frenos, tanto económico como social que existe en el sur de nuestro país es la poca infraestructura con la que cuenta esa región, problemática que impacta tanto a tal grado que las tareas básicas resultan muy costosas, como llevar energía eléctrica, servicios de salud, agua potable, drenaje y redes de telecomunicación a todas las comunidades, ahora imaginémonos lo complicado que resulta con esas limitaciones poder atraer inversión en esa región. Los recursos del gobierno son escasos y muy limitados, con lo que se tiene no alcanza para lo que se quiere, entonces ¿cómo puede generar esa infraestructura? compartiendo el riesgo y compromiso con particulares a través de concesiones por un determinado periodo de tiempo, otra manera no existe, no la hay.

Por otro lado, la realidad a la que nos enfrentamos en el ámbito de los negocios es complicada, los gigantes corporativos están tan bien posicionados que es prácticamente imposible competir con ellos, sus costos están optimizados, el personal con el que cuentan está muy capacitado y tienen presencia en casi todas las ciudades con un dinamismo económico. Entonces, ¿cómo podemos hacer frente a esto? Un error sería únicamente considerar el factor económico, siempre que nuestro diferenciador (por lo menos en la parte de servicios) es más barato el destino es el fracaso, la mejor manera para poder salir al mercado y competir es a través de alianzas, estas son, sin lugar a duda, el futuro de las nuevas organizaciones, emprendedores, pequeños y medianas empresas emergentes.

Por último, esta contingencia derivada del COVID-19 llegó para quedarse por un par de años, lo que nos obliga a integrar en nuestra vida diaria acciones que no contemplábamos, lo mismo pasa con los negocios, las ventajas competitivas y compartidas jugarán un papel vital para la supervivencia de estos: reducción de costos, optimización de recursos, productos y servicios diferenciados, son solo algunas de estas acciones que pueden llevarse a cabo. Sin embargo, otro tipo de alianzas que se darán son las oficinas compartidas, proyectos como WeWork tendrán su momento de brillar, sobre todo con la gama de productos y servicios que ofrecen: espacios grandes, salas de juntas, domicilios fiscales, lobby y todos los servicios necesarios para funcionar de igual o mejor manera que si contara con espacios propios.

En un mundo tan globalizado, las oportunidades de hacer negocios son mucho más amplias, pero también el nivel de competencia aumenta y lo que podía verse como una oportunidad se vuelve un campo de batalla donde pocas empresas concentrarán una mayor parte del mercado. Hablo de los grandes corporativos y empresas trasnacionales, donde difícilmente quienes van iniciando podrán competir, a menos que cuenten con una estrategia de cooperación con otras empresas donde tendrán que aprovechar al máximo las ventajas competitivas y comparativas con las que cuentan.

Algo que debemos saber es que las alianzas no son exclusivas del sector privado, a decir verdad, el sector público desde hace ya algunos años es pionero en este tema. Las asociaciones publico privadas, APP por sus siglas en español, son un claro ejemplo de ello. Estas asociaciones entre ambos sectores tienen como objeto generar y desarrollar proyectos que beneficien a la sociedad. Dando un poco más de contexto, uno de los principales frenos, tanto económico como social que existe en el sur de nuestro país es la poca infraestructura con la que cuenta esa región, problemática que impacta tanto a tal grado que las tareas básicas resultan muy costosas, como llevar energía eléctrica, servicios de salud, agua potable, drenaje y redes de telecomunicación a todas las comunidades, ahora imaginémonos lo complicado que resulta con esas limitaciones poder atraer inversión en esa región. Los recursos del gobierno son escasos y muy limitados, con lo que se tiene no alcanza para lo que se quiere, entonces ¿cómo puede generar esa infraestructura? compartiendo el riesgo y compromiso con particulares a través de concesiones por un determinado periodo de tiempo, otra manera no existe, no la hay.

Por otro lado, la realidad a la que nos enfrentamos en el ámbito de los negocios es complicada, los gigantes corporativos están tan bien posicionados que es prácticamente imposible competir con ellos, sus costos están optimizados, el personal con el que cuentan está muy capacitado y tienen presencia en casi todas las ciudades con un dinamismo económico. Entonces, ¿cómo podemos hacer frente a esto? Un error sería únicamente considerar el factor económico, siempre que nuestro diferenciador (por lo menos en la parte de servicios) es más barato el destino es el fracaso, la mejor manera para poder salir al mercado y competir es a través de alianzas, estas son, sin lugar a duda, el futuro de las nuevas organizaciones, emprendedores, pequeños y medianas empresas emergentes.

Por último, esta contingencia derivada del COVID-19 llegó para quedarse por un par de años, lo que nos obliga a integrar en nuestra vida diaria acciones que no contemplábamos, lo mismo pasa con los negocios, las ventajas competitivas y compartidas jugarán un papel vital para la supervivencia de estos: reducción de costos, optimización de recursos, productos y servicios diferenciados, son solo algunas de estas acciones que pueden llevarse a cabo. Sin embargo, otro tipo de alianzas que se darán son las oficinas compartidas, proyectos como WeWork tendrán su momento de brillar, sobre todo con la gama de productos y servicios que ofrecen: espacios grandes, salas de juntas, domicilios fiscales, lobby y todos los servicios necesarios para funcionar de igual o mejor manera que si contara con espacios propios.