/ lunes 16 de mayo de 2022

CINECRÍTICA

“El arma del engaño. Operation Mincemeat”

Una historia más relacionada con la Segunda Guerra Mundial, tomada por la producción cinematográfica para ser mostrada al mundo y dar con ello un reconocimiento a los involucrados de este suceso que fue relevante para salvar vidas en medio de todo este caos.

“El arma del engaño. Operation Mincemeat”, es una película basada en el libro de Ben Macintyre, quien relata lo sucedido en esta operación que pocos involucrados sabían la magnitud de este suceso, todo para proteger a las tropas británicas de una masacre por parte de los nazis, creando uno de los mayores engaños, generado por los oficiales de inteligencia Ewen Montagu y Charles Cholmondeley, quienes diseñaron meticulosamente el plan, dando vida ficticia para el servicio militar al capitán William Martin, quien era materializado en el cuerpo de un hombre muerto quien llevaría información falsa para hacer que el Tercer Reich, atrapara el anzuelo y con ello, caer directamente en la trampa puesta con la “Operación carne picada”.

La película dirigida por John Madden, ganador del Óscar en 1998 por “Shakespeare in love”, y quien fue candidato a dirigir “Salvando al soldado Ryan”, quiso dejar su aporte cinematográfico relacionado con la Segunda Guerra Mundial, entregando una película bien hecha, trabajando de la mano con la guionista Michelle Ashford, para lograr esta película que quizá pase sin tanta gloria, pero que por lo menos logran un aporte significativo para que las personas conozcan este suceso, llevándonos de la mano por la historia mostrándonos lo necesario para involucrarnos sutilmente y manteniéndonos atentos a cada elemento para comprender mejor la historia.

Cabe mencionar que esta película producida por Warner Bros. Pictures, está siendo distribuida por el streaming de la N, limitando quizá con ello la parte de la fotografía a cargo de Sebastián Blenkov, quien realiza un buen trabajo captando la ambientación de la época y manejando los claros oscuros que dramatizan los momentos necesarios y sin abuso de ellos.

El elenco es muy bueno y conocido, así como la fórmula perfecta de los streamings para captar la atención de los espectadores y que por lo menos resalte más en el catálogo, siendo Colin Firth quien encabeza el elenco, interpretando a Montagu, acompañado por Mateo Macfadyen como Cholmondeley, creadores de la operación, seguidos por Kelly Macdonal, quien por cierto ya había trabajado con Firth y fue grato verlos nuevamente haciendo mancuerna; también forman parte del elenco Penélope Wilton, Johnny Flyn, Jason Isaacs, Simon Russel Beale, entre otros, realizando su trabajo de manera apropiada pero sin lograr una relevancia.

“El arma del engaño. Operation Mincemeat”, es una película que podemos ver sin problemas aunque y que disfrutaremos de conocer este suceso, además de disfrutar un epílogo con imágenes que generalmente sensibilizan más al espectador, así que sirve para pasar un buen rato y esperemos que tenga una mayor promoción para que se valore como es debido y no pase solo a ser algo más de un catálogo que de repente brinque por ahí a la vista.

“El arma del engaño. Operation Mincemeat”

Una historia más relacionada con la Segunda Guerra Mundial, tomada por la producción cinematográfica para ser mostrada al mundo y dar con ello un reconocimiento a los involucrados de este suceso que fue relevante para salvar vidas en medio de todo este caos.

“El arma del engaño. Operation Mincemeat”, es una película basada en el libro de Ben Macintyre, quien relata lo sucedido en esta operación que pocos involucrados sabían la magnitud de este suceso, todo para proteger a las tropas británicas de una masacre por parte de los nazis, creando uno de los mayores engaños, generado por los oficiales de inteligencia Ewen Montagu y Charles Cholmondeley, quienes diseñaron meticulosamente el plan, dando vida ficticia para el servicio militar al capitán William Martin, quien era materializado en el cuerpo de un hombre muerto quien llevaría información falsa para hacer que el Tercer Reich, atrapara el anzuelo y con ello, caer directamente en la trampa puesta con la “Operación carne picada”.

La película dirigida por John Madden, ganador del Óscar en 1998 por “Shakespeare in love”, y quien fue candidato a dirigir “Salvando al soldado Ryan”, quiso dejar su aporte cinematográfico relacionado con la Segunda Guerra Mundial, entregando una película bien hecha, trabajando de la mano con la guionista Michelle Ashford, para lograr esta película que quizá pase sin tanta gloria, pero que por lo menos logran un aporte significativo para que las personas conozcan este suceso, llevándonos de la mano por la historia mostrándonos lo necesario para involucrarnos sutilmente y manteniéndonos atentos a cada elemento para comprender mejor la historia.

Cabe mencionar que esta película producida por Warner Bros. Pictures, está siendo distribuida por el streaming de la N, limitando quizá con ello la parte de la fotografía a cargo de Sebastián Blenkov, quien realiza un buen trabajo captando la ambientación de la época y manejando los claros oscuros que dramatizan los momentos necesarios y sin abuso de ellos.

El elenco es muy bueno y conocido, así como la fórmula perfecta de los streamings para captar la atención de los espectadores y que por lo menos resalte más en el catálogo, siendo Colin Firth quien encabeza el elenco, interpretando a Montagu, acompañado por Mateo Macfadyen como Cholmondeley, creadores de la operación, seguidos por Kelly Macdonal, quien por cierto ya había trabajado con Firth y fue grato verlos nuevamente haciendo mancuerna; también forman parte del elenco Penélope Wilton, Johnny Flyn, Jason Isaacs, Simon Russel Beale, entre otros, realizando su trabajo de manera apropiada pero sin lograr una relevancia.

“El arma del engaño. Operation Mincemeat”, es una película que podemos ver sin problemas aunque y que disfrutaremos de conocer este suceso, además de disfrutar un epílogo con imágenes que generalmente sensibilizan más al espectador, así que sirve para pasar un buen rato y esperemos que tenga una mayor promoción para que se valore como es debido y no pase solo a ser algo más de un catálogo que de repente brinque por ahí a la vista.