/ lunes 21 de junio de 2021

Clase Media

Las críticas hacia el aspiracionismo de la clase media que hizo el presidente, fueron correctas pero mal encaminadas y no menos desafortunadas.

No es adecuado criticar el estudio ni en México ni en el extranjero porque la aspiración al conocimiento formó a hombres como Platón, Imanuel Kant, Barush Spinosa y muchos filósofos en los que se asientan las bases del conocimiento moderno. Bach, Mozart, Beethoven, Chopin también fueron clasemedieros que estuvieron bajo el cobijo de algún noble para poder crear obras inmortales. Si estudiar para salir de la pobreza es malo, ¿para qué seguir construyendo universidades? ¿Cuál es el objetivo si en ellas solo se va aprender el egoísmo? Fue un gran error despreciar el conocimiento, las lecturas de periódicos no oficialistas, las licenciaturas, las maestrías y los doctorados, en un gobierno que ha improvisado y colocado en puestos clave a personajes poco capaces con 90% de honestidad (será), y 10% de experiencia.

En lo que si coincido y considero que el presidente debió haberse referido a ello en vez de arremeter contra el conocimiento del que carecen muchos en su círculo cercano, es en los gastos superfluos, innecesarios e inútiles que tendemos a realizar los clasemedieros comunes y corrientes como teléfonos celulares que tienen el costo de la quincena entera de un profesionista. Me parece escándalos el precio de un iPhone 12 pro Max que ronda los 30mil pesos y que y aunque por ejemplo en mi caso podría comprarlo, hay otros gastos de mayor necesidad que un celular a ese precio solo para llenar un hueco emocional. O el clásico compadre que renta vivienda de interés social pero se pasea en un deportivo del año, o la que se endeuda con las tarjetas de crédito para salir de vacaciones y colgar sus fotos en Facebook donde toda la clase media es guapa, rica, amada y exitosa (nunca he entendido la necesidad de ventilar nuestras carencias afectivas).

Cierto es que cada quien gasta su plata en lo que prefiere, pero hay necesidades más apremiantes para la clase media, entre ellas, no tocar el umbral de la pobreza por querer aparentar lo que no se es o no se tiene, sobre todo en un país en el que vamos desapareciendo.

Ese es el tipo de aspiracionismo clasemediero que yo crítico, veo con malos ojos y al que mejor debió haberse referido el presidente, ya que al atacar al conocimiento, la ciencias o las artes da a entender que necesita corderos para pastorear sin la forja educativa que hace al ser humano cuestionarse su lugar en la sociedad, en la vida y en la historia que tiene entre sus manos para moldearla y cambiarla a su libre albedrío.

Las críticas hacia el aspiracionismo de la clase media que hizo el presidente, fueron correctas pero mal encaminadas y no menos desafortunadas.

No es adecuado criticar el estudio ni en México ni en el extranjero porque la aspiración al conocimiento formó a hombres como Platón, Imanuel Kant, Barush Spinosa y muchos filósofos en los que se asientan las bases del conocimiento moderno. Bach, Mozart, Beethoven, Chopin también fueron clasemedieros que estuvieron bajo el cobijo de algún noble para poder crear obras inmortales. Si estudiar para salir de la pobreza es malo, ¿para qué seguir construyendo universidades? ¿Cuál es el objetivo si en ellas solo se va aprender el egoísmo? Fue un gran error despreciar el conocimiento, las lecturas de periódicos no oficialistas, las licenciaturas, las maestrías y los doctorados, en un gobierno que ha improvisado y colocado en puestos clave a personajes poco capaces con 90% de honestidad (será), y 10% de experiencia.

En lo que si coincido y considero que el presidente debió haberse referido a ello en vez de arremeter contra el conocimiento del que carecen muchos en su círculo cercano, es en los gastos superfluos, innecesarios e inútiles que tendemos a realizar los clasemedieros comunes y corrientes como teléfonos celulares que tienen el costo de la quincena entera de un profesionista. Me parece escándalos el precio de un iPhone 12 pro Max que ronda los 30mil pesos y que y aunque por ejemplo en mi caso podría comprarlo, hay otros gastos de mayor necesidad que un celular a ese precio solo para llenar un hueco emocional. O el clásico compadre que renta vivienda de interés social pero se pasea en un deportivo del año, o la que se endeuda con las tarjetas de crédito para salir de vacaciones y colgar sus fotos en Facebook donde toda la clase media es guapa, rica, amada y exitosa (nunca he entendido la necesidad de ventilar nuestras carencias afectivas).

Cierto es que cada quien gasta su plata en lo que prefiere, pero hay necesidades más apremiantes para la clase media, entre ellas, no tocar el umbral de la pobreza por querer aparentar lo que no se es o no se tiene, sobre todo en un país en el que vamos desapareciendo.

Ese es el tipo de aspiracionismo clasemediero que yo crítico, veo con malos ojos y al que mejor debió haberse referido el presidente, ya que al atacar al conocimiento, la ciencias o las artes da a entender que necesita corderos para pastorear sin la forja educativa que hace al ser humano cuestionarse su lugar en la sociedad, en la vida y en la historia que tiene entre sus manos para moldearla y cambiarla a su libre albedrío.