/ miércoles 24 de noviembre de 2021

Construyendo Seguridad

En boca de todos, así es la inseguridad en la que hoy vivimos en el bajío. Ya son demasiados los textos dedicados a este tema, noticias locales y nacionales que hacen entrever una sociedad con miedo, autoridades ineficientes y el crimen organizado pujante. No vale la pena mencionar una cantidad de muertos o de eventos con armas de fuego, todos los días aumentan las cifras.

Pero no podemos caer de brazos cruzados. No debemos ni podemos dejar el problema sólo a la policía o a las fuerzas armadas, que si bien son parte fundamental, es necesario que como sociedad podamos aportar. Enfocados a nuestro tema, la construcción de ciudades para bien o para mal, puede desencadenar en la desigualdad social que afecta a la violencia, incide a la delincuencia y de manera natural hace que nos encerremos por miedo. Son infinitas ya las historias en redes sociales donde se aprecian espacios públicos como si se tratase de un pueblo fantasma.

Recuperar el contacto humano es el primer paso para no ceder territorio frente a la delincuencia. Ojo, no espero que algún valiente quiera cruzar en medio de una balacera, pero si el que podamos usar y vivir al límite los espacios públicos, en dónde existan, rescatar los olvidados y participar en la construcción de los nuevos.

Existen varios casos documentados sobre la relación entre el diseño y la seguridad, ya hemos hablado de casos como Colombia, Brasil y su extrapolación hasta Italia en la lucha contra criminales organizados. En esta ocasión volteamos a ver una iniciativa de origen canadiense, CEPTD, por sus siglas en inglés, o en términos llaneros “La Prevención de la Delincuencia Mediante el Urbanismo. El cuál con una serie de estrategias y una organización internacional busca construir ciudades más seguras.

Ver y ser visto, si bien las cámaras de nuestros municipios no funcionan, la vieja confiables de tener ojos y oídos en todos lados, ayudará a que el delincuente potencial se sienta cohibido. Reforzamiento territorial o identidad del espacio público, aquellas personas que se dedican al crimen organizado normalmente provienen de lugares donde no había acceso a espacios públicos. Control natural de accesos, no cercar, no delimitar, no generar fronteras qu lo único que hacen es dividir a la sociedad. Mantenimiento, si bien pudieran existir los espacios asignados a la convivencia si a la larga no se les da alimento, se verán ocupadas por la delincuencia y por último pero no menos importante, participación comunitaria, si bien la infraestructura es un pretexto para la generación de comunidad, el ejercicio ciudadano debe ser antes, durante y después.

Estas estrategias no son las únicas, pero dentro de la seguridad pública no debemos depender de una sola institución. La seguridad la construimos para generar el territorio de todos.

En boca de todos, así es la inseguridad en la que hoy vivimos en el bajío. Ya son demasiados los textos dedicados a este tema, noticias locales y nacionales que hacen entrever una sociedad con miedo, autoridades ineficientes y el crimen organizado pujante. No vale la pena mencionar una cantidad de muertos o de eventos con armas de fuego, todos los días aumentan las cifras.

Pero no podemos caer de brazos cruzados. No debemos ni podemos dejar el problema sólo a la policía o a las fuerzas armadas, que si bien son parte fundamental, es necesario que como sociedad podamos aportar. Enfocados a nuestro tema, la construcción de ciudades para bien o para mal, puede desencadenar en la desigualdad social que afecta a la violencia, incide a la delincuencia y de manera natural hace que nos encerremos por miedo. Son infinitas ya las historias en redes sociales donde se aprecian espacios públicos como si se tratase de un pueblo fantasma.

Recuperar el contacto humano es el primer paso para no ceder territorio frente a la delincuencia. Ojo, no espero que algún valiente quiera cruzar en medio de una balacera, pero si el que podamos usar y vivir al límite los espacios públicos, en dónde existan, rescatar los olvidados y participar en la construcción de los nuevos.

Existen varios casos documentados sobre la relación entre el diseño y la seguridad, ya hemos hablado de casos como Colombia, Brasil y su extrapolación hasta Italia en la lucha contra criminales organizados. En esta ocasión volteamos a ver una iniciativa de origen canadiense, CEPTD, por sus siglas en inglés, o en términos llaneros “La Prevención de la Delincuencia Mediante el Urbanismo. El cuál con una serie de estrategias y una organización internacional busca construir ciudades más seguras.

Ver y ser visto, si bien las cámaras de nuestros municipios no funcionan, la vieja confiables de tener ojos y oídos en todos lados, ayudará a que el delincuente potencial se sienta cohibido. Reforzamiento territorial o identidad del espacio público, aquellas personas que se dedican al crimen organizado normalmente provienen de lugares donde no había acceso a espacios públicos. Control natural de accesos, no cercar, no delimitar, no generar fronteras qu lo único que hacen es dividir a la sociedad. Mantenimiento, si bien pudieran existir los espacios asignados a la convivencia si a la larga no se les da alimento, se verán ocupadas por la delincuencia y por último pero no menos importante, participación comunitaria, si bien la infraestructura es un pretexto para la generación de comunidad, el ejercicio ciudadano debe ser antes, durante y después.

Estas estrategias no son las únicas, pero dentro de la seguridad pública no debemos depender de una sola institución. La seguridad la construimos para generar el territorio de todos.

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