/ viernes 6 de diciembre de 2019

Declaratoria de terrorismo

¿Son terroristas las asociaciones delictuosas, concretamente aquellas que tienen vínculo con la droga? Posiblemente sí, si consideramos que en muchas ocasiones realizan actos tendientes a infundir temor, miedo pánico a la población, con el ánimo de hacer prevalecer su fuerza, su orden, sus reglas. Lo anterior, aún y cuando nuestro embajador en la Organizaciones Unidas, refiere una clara distinción entre el crimen organizado dedicado al narcotráfico y el terrorismo (Narcotráfico no es terrorismo, Juan Ramón de la Fuente y Pablo Arrocha, EL UNIVERSAL, 1 de diciembre de 2019). Así, cada uno debe atenderse y combatirse por vías distintas y con estrategias diferenciadas.

No obstante la diferencia y con independencia de que la clasificación obedezca a intereses aviesos, es relevante y trascendente quién hace la declaratoria de terrorismo, pues difiere si la hace juan pueblo, un académico, un gobernante mexicano o el presidente de los Estados Unidos.

Para México, es muy peligroso que tal declaratoria la haga el primer mandatario del país vecino del norte, pues con ello y acorde a su legislación, se autoriza a combatirlo donde se encuentre, es decir, allende sus fronteras. De ahí la explicación de atacar al Medio Oriente con Sadam Husein, primero, y con Osama Bin Laden, después; en todo caso, trayendo consigo destrucción y sufrimiento para gente inocente. Lamentablemente, México ha sido víctima de intervencionismo, traiciones y «venta» más del cincuenta por ciento del territorio nacional. (Por cierto, valdría la pena conocer el estatus jurídico de la demanda interpuesta por el Ing. Cuauhtémoc Cárdenas y otros activistas, en torno a la recuperación del territorio).

Así las cosas, atinado y concreto mensaje del Presidente de México: «Cooperación sí, intervencionismo no»; la primera se refiere a la ejecución de acciones conjuntas y coordinadas, pero cada país dentro de sus fronteras, por lo que además de lo realizado por México, sería adecuado revisar las acciones realizadas en otros países en torno al comercio de armas y combate a las drogas.

Me niego a pensar que en México somos incapaces de resolver nuestros propios problemas; me conflictúa saber que hay personas que parecen desconocer la historia y deseen la intervención extranjera (aún teniendo propósitos aparentemente loables); motivo de esperanza saber que a un año del gobierno lopezobradorista, el primer mandatario reconocer la prioritaria necesidad de devolver la seguridad pública y dice no escatimar esfuerzos en pacificar al país.

Por tanto, en ningún contexto conviene introducir el término terrorismo a la aguda crisis de seguridad y violencia en que se encuentra nuestro país, y menos aún, que esa idea comience a permear en Estados Unidos, pues las consecuencias pueden ser trágicas, catastróficas. En consecuencia, la narrativa, la retórica, el discurso debe cambiar sin minimizar la compleja realidad mexicana y el estado de miedo en que vivimos, lo que impide estar felices, felices, felices, no obstante las mediciones.

germanrodriguez32@hotmail.com

¿Son terroristas las asociaciones delictuosas, concretamente aquellas que tienen vínculo con la droga? Posiblemente sí, si consideramos que en muchas ocasiones realizan actos tendientes a infundir temor, miedo pánico a la población, con el ánimo de hacer prevalecer su fuerza, su orden, sus reglas. Lo anterior, aún y cuando nuestro embajador en la Organizaciones Unidas, refiere una clara distinción entre el crimen organizado dedicado al narcotráfico y el terrorismo (Narcotráfico no es terrorismo, Juan Ramón de la Fuente y Pablo Arrocha, EL UNIVERSAL, 1 de diciembre de 2019). Así, cada uno debe atenderse y combatirse por vías distintas y con estrategias diferenciadas.

No obstante la diferencia y con independencia de que la clasificación obedezca a intereses aviesos, es relevante y trascendente quién hace la declaratoria de terrorismo, pues difiere si la hace juan pueblo, un académico, un gobernante mexicano o el presidente de los Estados Unidos.

Para México, es muy peligroso que tal declaratoria la haga el primer mandatario del país vecino del norte, pues con ello y acorde a su legislación, se autoriza a combatirlo donde se encuentre, es decir, allende sus fronteras. De ahí la explicación de atacar al Medio Oriente con Sadam Husein, primero, y con Osama Bin Laden, después; en todo caso, trayendo consigo destrucción y sufrimiento para gente inocente. Lamentablemente, México ha sido víctima de intervencionismo, traiciones y «venta» más del cincuenta por ciento del territorio nacional. (Por cierto, valdría la pena conocer el estatus jurídico de la demanda interpuesta por el Ing. Cuauhtémoc Cárdenas y otros activistas, en torno a la recuperación del territorio).

Así las cosas, atinado y concreto mensaje del Presidente de México: «Cooperación sí, intervencionismo no»; la primera se refiere a la ejecución de acciones conjuntas y coordinadas, pero cada país dentro de sus fronteras, por lo que además de lo realizado por México, sería adecuado revisar las acciones realizadas en otros países en torno al comercio de armas y combate a las drogas.

Me niego a pensar que en México somos incapaces de resolver nuestros propios problemas; me conflictúa saber que hay personas que parecen desconocer la historia y deseen la intervención extranjera (aún teniendo propósitos aparentemente loables); motivo de esperanza saber que a un año del gobierno lopezobradorista, el primer mandatario reconocer la prioritaria necesidad de devolver la seguridad pública y dice no escatimar esfuerzos en pacificar al país.

Por tanto, en ningún contexto conviene introducir el término terrorismo a la aguda crisis de seguridad y violencia en que se encuentra nuestro país, y menos aún, que esa idea comience a permear en Estados Unidos, pues las consecuencias pueden ser trágicas, catastróficas. En consecuencia, la narrativa, la retórica, el discurso debe cambiar sin minimizar la compleja realidad mexicana y el estado de miedo en que vivimos, lo que impide estar felices, felices, felices, no obstante las mediciones.

germanrodriguez32@hotmail.com

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