/ lunes 17 de junio de 2019

Del amparo, esa maravilla de instrumento

Al Maestro Gumesindo García Morelos


1.- En el año de 2015, fui a Guanajuato al Supremo Tribunal de Justicia a oír y aprender del Maestro michoacano GUMESINDO GARCIA MORELOS, una conferencia.

2.- Mi sorpresa fue cuando uno de los temas que trató Gumesindo, experto en Derechos Humanos fue el caso de Francisco Torres Rincón, quien en el expediente 638/2015 del juzgado Noveno de Distrito de Michoacán, logro una suspensión del acto reclamado, ante un juez conocedor y valiente Rodrigo Torres Padilla.

3.- La demanda por comparecencia indicaba: "Que comparezco a formular demanda de garantías (…) por el acto reclamado consistente en la omisión de la protección a la salud, atribuido a la autoridad responsable ordenadora Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, con residencia en esta ciudad y como ejecutora el Hospital de Alta Especialidad del ISSSTE, también en esta ciudad, asimismo, bajo protesta de decir verdad narro los siguientes hechos: PRIMERO. (…) SEGUNDO. El señor se encuentra internado en el Hospital de Alta Especialidad en el ciudad, desde el día veintinueve de junio de dos mil quince, que se le traslado del Hospital Regional Apatzingán del ISSSTE, con una orden de recibir el servicio de oncología ya que padece un tumor en el páncreas, específicamente se encuentra en el cuarto 91. TERCERO. Desde su ingreso al hospital se le informó al paciente y al familiar que no se encontraban los médicos de oncología en la clínica. CUARTO. Parte de la información clínica que se conoce es que el señor Francisco Torres, necesita constantes transfusiones de sangre por el estado débil en que se encuentra, para incrementar sus niveles de hemoglobina y así proceder a que reciba tratamiento, a pesar de la gravedad con la que ingresó la primera transfusión que recibió fue hasta el uno de julio de dos mil quince. QUINTO. Ante esta información que se considera es recibida de una forma no muy clara, se le siguió insistiendo al personal de la clínica que necesita con urgencia la atención de un especialista oncólogo, que haga una valoración adecuada y se inicie de inmediato el tratamiento correspondiente. Asimismo solicito se conceda la SUSPENSIÓN DE OFICIO de los actos que se reclaman en la presente comparecencia, requerimos la tutela cautelar para evitar que se produzcan daños de imposible reparación en los derechos humanos del quejoso, porque se atenta contra la vida y la seguridad, bienes jurídicos que requieren una tutela judicial urgente, de lo contrario se produce un daño de imposible reparación.”

4.- El quejoso logró que se le atendiera a sus reclamos.

5.- Así como hay cerca de 200 amparos que suspenden el aeropuerto, debería haber miles de amparos, como el que narro ahora, para que los enfermos, los familiares de los enfermos, los convalecientes, los que no deben morir, sean atendidos por los Hospitales del país, que sufren amputación en sus servicios, cuyos médicos están siendo despedidos, por un sistema gubernamental que desconcierta y viola los derechos humanos de los mexicanos enfermos, graves o no.

6.- Ayer círculo en las redes la noticia de que no hay jeringas para ciertos estudios de tomografía, sino solo para estudios simples. Hay dinero para mítines en Tijuana, para trenes imaginarios, para refinerías, para aeropuertos inviables, para el sueño de crear 100 universidades, pero no para jeringas. Parece de un submundo esta última historia. Habrá que usar el precedente buscar el amparo, e inundar los Juzgados de Distrito para que se conquiste el derecho a la protección de la vida de muchos. Ver el segundo párrafo el artículo 29 de la Carta Magna.

Al Maestro Gumesindo García Morelos


1.- En el año de 2015, fui a Guanajuato al Supremo Tribunal de Justicia a oír y aprender del Maestro michoacano GUMESINDO GARCIA MORELOS, una conferencia.

2.- Mi sorpresa fue cuando uno de los temas que trató Gumesindo, experto en Derechos Humanos fue el caso de Francisco Torres Rincón, quien en el expediente 638/2015 del juzgado Noveno de Distrito de Michoacán, logro una suspensión del acto reclamado, ante un juez conocedor y valiente Rodrigo Torres Padilla.

3.- La demanda por comparecencia indicaba: "Que comparezco a formular demanda de garantías (…) por el acto reclamado consistente en la omisión de la protección a la salud, atribuido a la autoridad responsable ordenadora Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, con residencia en esta ciudad y como ejecutora el Hospital de Alta Especialidad del ISSSTE, también en esta ciudad, asimismo, bajo protesta de decir verdad narro los siguientes hechos: PRIMERO. (…) SEGUNDO. El señor se encuentra internado en el Hospital de Alta Especialidad en el ciudad, desde el día veintinueve de junio de dos mil quince, que se le traslado del Hospital Regional Apatzingán del ISSSTE, con una orden de recibir el servicio de oncología ya que padece un tumor en el páncreas, específicamente se encuentra en el cuarto 91. TERCERO. Desde su ingreso al hospital se le informó al paciente y al familiar que no se encontraban los médicos de oncología en la clínica. CUARTO. Parte de la información clínica que se conoce es que el señor Francisco Torres, necesita constantes transfusiones de sangre por el estado débil en que se encuentra, para incrementar sus niveles de hemoglobina y así proceder a que reciba tratamiento, a pesar de la gravedad con la que ingresó la primera transfusión que recibió fue hasta el uno de julio de dos mil quince. QUINTO. Ante esta información que se considera es recibida de una forma no muy clara, se le siguió insistiendo al personal de la clínica que necesita con urgencia la atención de un especialista oncólogo, que haga una valoración adecuada y se inicie de inmediato el tratamiento correspondiente. Asimismo solicito se conceda la SUSPENSIÓN DE OFICIO de los actos que se reclaman en la presente comparecencia, requerimos la tutela cautelar para evitar que se produzcan daños de imposible reparación en los derechos humanos del quejoso, porque se atenta contra la vida y la seguridad, bienes jurídicos que requieren una tutela judicial urgente, de lo contrario se produce un daño de imposible reparación.”

4.- El quejoso logró que se le atendiera a sus reclamos.

5.- Así como hay cerca de 200 amparos que suspenden el aeropuerto, debería haber miles de amparos, como el que narro ahora, para que los enfermos, los familiares de los enfermos, los convalecientes, los que no deben morir, sean atendidos por los Hospitales del país, que sufren amputación en sus servicios, cuyos médicos están siendo despedidos, por un sistema gubernamental que desconcierta y viola los derechos humanos de los mexicanos enfermos, graves o no.

6.- Ayer círculo en las redes la noticia de que no hay jeringas para ciertos estudios de tomografía, sino solo para estudios simples. Hay dinero para mítines en Tijuana, para trenes imaginarios, para refinerías, para aeropuertos inviables, para el sueño de crear 100 universidades, pero no para jeringas. Parece de un submundo esta última historia. Habrá que usar el precedente buscar el amparo, e inundar los Juzgados de Distrito para que se conquiste el derecho a la protección de la vida de muchos. Ver el segundo párrafo el artículo 29 de la Carta Magna.