/ martes 6 de abril de 2021

En Campaña

En el proceso electoral en curso, iniciado hace meses, ya nos encontramos en la fase de campañas electorales, es decir, el periodo en el que los partidos políticos, coaliciones y candidatos, realizan todo tipo de actividades para conseguir el voto de la ciudadanía y, así, incorporarse a los espacios públicos de toma de decisiones que nos atañen, inciden y afectan a todos.

En el caso de Guanajuato, se hará campaña para renovar el Congreso local (36 legisladores), los 46 ayuntamientos (órganos de gobierno municipal: Presidente, Síndico y Regidores) y se elegirán a los diputados federales que integrarán la Cámara de Diputados, asamblea que, junto al Senado de la República (cuyos miembros no se renovarán en este proceso electoral) integran el Congreso de la Unión.

Seguramente, atento al contexto pandémico en el que vivimos y a las recomendaciones sanitarias dadas por la autoridad correspondiente, serán unas campañas ayunas de reuniones públicas, asambleas y marchas, o estás serán con poca gente, si impera la responsabilidad en los convocantes; por lo demás, auguro unas campañas esencialmente iguales a las ocurridas en los más recientes procesos: exceso de mensajes en radio y televisión que, por naturaleza, tienen poco contenido y mucho de desinformación o malinformación (así es la ley y Dura lex, sed lex, por lo que vale la pena revisarla y, en su caso, modificarla) y poquísimos ejercicios de debate público, serio y abierto, con formatos abiertos en donde se privilegia en contraste de ideas para resolver los múltiples problemas que aquejan.

Las campañas electorales deberían ser útiles para que la ciudadanía conociera las propuestas de solución de problemas públicos en el ámbito de competencia del cargo por el que se compite y, así, votara por la que más le conviniera, la más razonable o la más sensata u oportuna; sin embargo, también auguro que, en esta ocasión, con independencia del cargo a elegir, se centrarán en la continuidad del proyecto ganador en la elección de 2018.

Además, también auguro que buena parte de la campaña se hablará de los procesos judiciales electorales, es decir, se dará continuidad a la judicialización de la política. Los actos administrativos electorales (los dictados por el Instituto Nacional Electoral o por el Instituto Electoral del Estado de Guanajuato) pueden ser impugnados, lo cual no solamente es adecuado sino necesario (atento a la Teoría de la Impugnación), pues el ser humano es falible, pero considero que se ha abusado en el ejercicio de este derecho, pues ya algunas campañas electorales consisten en rendir informes en torno a la impugnación correspondiente en las distintas instancias (tribunal electoral local o federal y éste, en Sala Regional o en Sala Superior) y no a las propuestas de solución de problemas públicos.

Esperemos una buena campaña; hago votos para que las propuestas serias sean muchas, que los contrastes sean con evidencia y que se eviten las descalificaciones personales. Los candidatos cuentan con dos meses para convencernos de que son los mejores. Estudiémoslos, a ellos y a sus ideas.

germanrodriguez32@hotmail.com

En el proceso electoral en curso, iniciado hace meses, ya nos encontramos en la fase de campañas electorales, es decir, el periodo en el que los partidos políticos, coaliciones y candidatos, realizan todo tipo de actividades para conseguir el voto de la ciudadanía y, así, incorporarse a los espacios públicos de toma de decisiones que nos atañen, inciden y afectan a todos.

En el caso de Guanajuato, se hará campaña para renovar el Congreso local (36 legisladores), los 46 ayuntamientos (órganos de gobierno municipal: Presidente, Síndico y Regidores) y se elegirán a los diputados federales que integrarán la Cámara de Diputados, asamblea que, junto al Senado de la República (cuyos miembros no se renovarán en este proceso electoral) integran el Congreso de la Unión.

Seguramente, atento al contexto pandémico en el que vivimos y a las recomendaciones sanitarias dadas por la autoridad correspondiente, serán unas campañas ayunas de reuniones públicas, asambleas y marchas, o estás serán con poca gente, si impera la responsabilidad en los convocantes; por lo demás, auguro unas campañas esencialmente iguales a las ocurridas en los más recientes procesos: exceso de mensajes en radio y televisión que, por naturaleza, tienen poco contenido y mucho de desinformación o malinformación (así es la ley y Dura lex, sed lex, por lo que vale la pena revisarla y, en su caso, modificarla) y poquísimos ejercicios de debate público, serio y abierto, con formatos abiertos en donde se privilegia en contraste de ideas para resolver los múltiples problemas que aquejan.

Las campañas electorales deberían ser útiles para que la ciudadanía conociera las propuestas de solución de problemas públicos en el ámbito de competencia del cargo por el que se compite y, así, votara por la que más le conviniera, la más razonable o la más sensata u oportuna; sin embargo, también auguro que, en esta ocasión, con independencia del cargo a elegir, se centrarán en la continuidad del proyecto ganador en la elección de 2018.

Además, también auguro que buena parte de la campaña se hablará de los procesos judiciales electorales, es decir, se dará continuidad a la judicialización de la política. Los actos administrativos electorales (los dictados por el Instituto Nacional Electoral o por el Instituto Electoral del Estado de Guanajuato) pueden ser impugnados, lo cual no solamente es adecuado sino necesario (atento a la Teoría de la Impugnación), pues el ser humano es falible, pero considero que se ha abusado en el ejercicio de este derecho, pues ya algunas campañas electorales consisten en rendir informes en torno a la impugnación correspondiente en las distintas instancias (tribunal electoral local o federal y éste, en Sala Regional o en Sala Superior) y no a las propuestas de solución de problemas públicos.

Esperemos una buena campaña; hago votos para que las propuestas serias sean muchas, que los contrastes sean con evidencia y que se eviten las descalificaciones personales. Los candidatos cuentan con dos meses para convencernos de que son los mejores. Estudiémoslos, a ellos y a sus ideas.

germanrodriguez32@hotmail.com