/ domingo 20 de septiembre de 2020

¿Funcionarios Públicos… de vista obesa?

Debería sorprender cómo algunas situaciones en que intervienen personajes que ante el Pueblo carecen de legitimación, y que para muchos hasta deberían estar en el reclusorio –mental o penal- andan “más frescos que una lechuga”, promocionando aquí y allá, productos, negocios o su propia persona, como es el caso del mentado “neocacique” de San Cristóbal, Gto., ahora con una empresa denominada “Paradise” (alusivo a un lugar terrenal en que se dice vivieron los “primeros padres de la Humanidad”; o donde van las almas de los humanos justos, luego de morir, o al igual, en “un viaje feliz”). Y es que tal compañía hará en breve a gran escala y cuyo socio y promotor-conferencista es el “neocacique”, la comercialización de productos derivados de la cannabis.


No es que quien esto escribe, esté en contra de tal comercialización o de que el mencionado expresidente –mientras se cocina su “juicio”- pueda dedicarse a cualquier actividad lícita; el punto es que él mismo decía que al retirar por el nuevo gobierno federal su pensión, se le dificultaría su existencia o modo de vida, ya que apenas y le “alcanzaba para frijolitos”; entonces, la gente bien nacida se pregunta: ¿De dónde y con qué puede ser socio de una empresa de tal importancia?


Pero, casi se me olvida que estamos en el País del “mundo al revés”, o que de plano hay varios “mundos”, uno en que vivimos los mortales que no somos funcionarios públicos, o de sociedades como el “centro F” (Por no mencionar el apellido del “neocacique”), o de “Hay va México A-C.” o como se llame la mentada “fundación” de la consorte del aludido promotor –y muchos afirman que fiel consumidor- del producto promovido (“mota”, para los que tengan duda).


LA CONDICIÓN SINE QUA NON: Mucho se ha insistido por las personas bien nacidas, para que Hacienda y demás autoridades competentes indaguen bien e informen hasta donde permita la reserva procesal, a los mexicanos cómo es que operan los negocios, fundaciones o centros en que el “neocacique” y familia tienen metida la mano, pues se sospecha al menos que viven todavía gracias al dinero de los contribuyentes y por supuesto, sin la debida transparencia y legalidad aplicable. Esas son sí, algunas situaciones en que hay un “olor nauseabundo” que permite entender de qué hay enorme corrupción, pero que las autoridades se hacen de la “vista rechoncha”. ¿Por qué se preguntan los niños y las niñas, pasa esto en México, si ya “se acabó la corrupción”?


En otra cosa, aunque al final todo se liga, al inicio del “año electoral”, algunos Partidos Políticos, andan –dentro y fuera de su “casa”- con la “lámpara de Aladino, o la de Diógenes” buscando algunos “precandidatos o candidatos tempranos” para engrosar las listas de suspirantes a cargos de elección popular, eso sí, sin que el mejor perfil signifique precisamente, mejor político, sino que tales personajes o tengan con qué o de menos resulten “simpáticos” –supuestamente- para los electores. ¿Qué significa? Pues… ¡Qué no hay cambio! El promedio de los electores cautivos o libres o de plano indiferentes (Que forman el “otro PAN <Partido Abstencionista Nacional>) resulta triste, pero no aprecian o consideran cada día menos, la ideología política, eso que hoy parece arcaico, obsoleto y que ha dado pie con más énfasis al oportunismo, al “chapulinismo”, y por ende, al fracaso político-social en la vida real, en el ejercicio político, en los resultados y despropósitos, de los que sufrimos múltiples ejemplos en todos los niveles; en que los ciudadanos –conscientes o no- abonan al desgobierno, a planes y políticas públicas fallidas, al formar parte del concierto llamado “Sistema Político Mexicano”. Ojalá alcancemos una sana decisión bajo buena reflexión, a realizar el cambio qye ya requerimos. Cuídense mucho mis estimados.


Debería sorprender cómo algunas situaciones en que intervienen personajes que ante el Pueblo carecen de legitimación, y que para muchos hasta deberían estar en el reclusorio –mental o penal- andan “más frescos que una lechuga”, promocionando aquí y allá, productos, negocios o su propia persona, como es el caso del mentado “neocacique” de San Cristóbal, Gto., ahora con una empresa denominada “Paradise” (alusivo a un lugar terrenal en que se dice vivieron los “primeros padres de la Humanidad”; o donde van las almas de los humanos justos, luego de morir, o al igual, en “un viaje feliz”). Y es que tal compañía hará en breve a gran escala y cuyo socio y promotor-conferencista es el “neocacique”, la comercialización de productos derivados de la cannabis.


No es que quien esto escribe, esté en contra de tal comercialización o de que el mencionado expresidente –mientras se cocina su “juicio”- pueda dedicarse a cualquier actividad lícita; el punto es que él mismo decía que al retirar por el nuevo gobierno federal su pensión, se le dificultaría su existencia o modo de vida, ya que apenas y le “alcanzaba para frijolitos”; entonces, la gente bien nacida se pregunta: ¿De dónde y con qué puede ser socio de una empresa de tal importancia?


Pero, casi se me olvida que estamos en el País del “mundo al revés”, o que de plano hay varios “mundos”, uno en que vivimos los mortales que no somos funcionarios públicos, o de sociedades como el “centro F” (Por no mencionar el apellido del “neocacique”), o de “Hay va México A-C.” o como se llame la mentada “fundación” de la consorte del aludido promotor –y muchos afirman que fiel consumidor- del producto promovido (“mota”, para los que tengan duda).


LA CONDICIÓN SINE QUA NON: Mucho se ha insistido por las personas bien nacidas, para que Hacienda y demás autoridades competentes indaguen bien e informen hasta donde permita la reserva procesal, a los mexicanos cómo es que operan los negocios, fundaciones o centros en que el “neocacique” y familia tienen metida la mano, pues se sospecha al menos que viven todavía gracias al dinero de los contribuyentes y por supuesto, sin la debida transparencia y legalidad aplicable. Esas son sí, algunas situaciones en que hay un “olor nauseabundo” que permite entender de qué hay enorme corrupción, pero que las autoridades se hacen de la “vista rechoncha”. ¿Por qué se preguntan los niños y las niñas, pasa esto en México, si ya “se acabó la corrupción”?


En otra cosa, aunque al final todo se liga, al inicio del “año electoral”, algunos Partidos Políticos, andan –dentro y fuera de su “casa”- con la “lámpara de Aladino, o la de Diógenes” buscando algunos “precandidatos o candidatos tempranos” para engrosar las listas de suspirantes a cargos de elección popular, eso sí, sin que el mejor perfil signifique precisamente, mejor político, sino que tales personajes o tengan con qué o de menos resulten “simpáticos” –supuestamente- para los electores. ¿Qué significa? Pues… ¡Qué no hay cambio! El promedio de los electores cautivos o libres o de plano indiferentes (Que forman el “otro PAN <Partido Abstencionista Nacional>) resulta triste, pero no aprecian o consideran cada día menos, la ideología política, eso que hoy parece arcaico, obsoleto y que ha dado pie con más énfasis al oportunismo, al “chapulinismo”, y por ende, al fracaso político-social en la vida real, en el ejercicio político, en los resultados y despropósitos, de los que sufrimos múltiples ejemplos en todos los niveles; en que los ciudadanos –conscientes o no- abonan al desgobierno, a planes y políticas públicas fallidas, al formar parte del concierto llamado “Sistema Político Mexicano”. Ojalá alcancemos una sana decisión bajo buena reflexión, a realizar el cambio qye ya requerimos. Cuídense mucho mis estimados.


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