/ jueves 10 de junio de 2021

Ingenioso Hidalgo

Quijotes con Mancha: Crisis de la democracia

Al hablar de los llamados “Quijotes con Mancha” nos referimos a los políticos que dicen salvar al mundo con sus propuestas por demás demagógicas. Se dicen los hombres y mujeres que pueden hacer que las cosas cambien, que ellos si saben cómo gobernar, y lo más curioso es que se echan la culpa unos a otros, no importando los colores. La pregunta es si realmente necesitamos que esos súper héroes vengan a rescatarnos. La respuesta definitivamente para el pueblo es que sí viven con esa ilusión por la retórica barata que los envuelve en un idioma que no conocen y que son guiados por ignorancia hacía los destinos políticos de los representantes populares, quienes solamente desean poder, dinero y hacerse de un patrimonio personal más jugoso. Es importante que los ciudadanos sepan que al no votar le dimos el poder a quienes si votaron por sus preferidos políticos con quienes seguramente negociaron puestos, despensas, beneficios al llegar al poder, recompensar favores. Al dejarles el poder a la llamada partidocracia, lo que sí debemos de hacer como ciudadanos, como menciona Denise Dresser “El país de uno, el país de los ciudadanos”, en donde nosotros somos los protagonistas. Los gobernantes no tienen el poder, ya que simplemente son representantes del pueblo, quienes si lo tenemos somos nosotros, los hombres y mujeres que vivimos en esta territorialidad. En ese sentido hagamos que los ciudadanos estemos pendientes de los actos públicos y exijamos que cumplan con servir al pueblo y de no hacer acudamos a las instancias nacionales e internacionales para revocarles su mandato. Es fácil controlarlos a través de la rendición de cuentas y acceso a la información, observatorios ciudadanos, denuncia popular, así como figuras como el ombudsperson académico que está representando en el Estado Mexicano por el Instituto Interamericano de Investigación y Docencia en Derechos Humanos. México nos necesita, no seamos borregos de los ambiciosos del poder, aún podemos hacer valer nuestra democracia, como uno de los derechos humanos más importantes de toda sociedad. “El estado nacional, como marco para la aplicación de los derechos humanos y la democracia, ha hecho posible una nueva forma –más abstracta– de integración social que va más allá de las fronteras de linajes y dialectos, Jürgen Habermas”. Twitter @ArellanoRabiela

Quijotes con Mancha: Crisis de la democracia

Al hablar de los llamados “Quijotes con Mancha” nos referimos a los políticos que dicen salvar al mundo con sus propuestas por demás demagógicas. Se dicen los hombres y mujeres que pueden hacer que las cosas cambien, que ellos si saben cómo gobernar, y lo más curioso es que se echan la culpa unos a otros, no importando los colores. La pregunta es si realmente necesitamos que esos súper héroes vengan a rescatarnos. La respuesta definitivamente para el pueblo es que sí viven con esa ilusión por la retórica barata que los envuelve en un idioma que no conocen y que son guiados por ignorancia hacía los destinos políticos de los representantes populares, quienes solamente desean poder, dinero y hacerse de un patrimonio personal más jugoso. Es importante que los ciudadanos sepan que al no votar le dimos el poder a quienes si votaron por sus preferidos políticos con quienes seguramente negociaron puestos, despensas, beneficios al llegar al poder, recompensar favores. Al dejarles el poder a la llamada partidocracia, lo que sí debemos de hacer como ciudadanos, como menciona Denise Dresser “El país de uno, el país de los ciudadanos”, en donde nosotros somos los protagonistas. Los gobernantes no tienen el poder, ya que simplemente son representantes del pueblo, quienes si lo tenemos somos nosotros, los hombres y mujeres que vivimos en esta territorialidad. En ese sentido hagamos que los ciudadanos estemos pendientes de los actos públicos y exijamos que cumplan con servir al pueblo y de no hacer acudamos a las instancias nacionales e internacionales para revocarles su mandato. Es fácil controlarlos a través de la rendición de cuentas y acceso a la información, observatorios ciudadanos, denuncia popular, así como figuras como el ombudsperson académico que está representando en el Estado Mexicano por el Instituto Interamericano de Investigación y Docencia en Derechos Humanos. México nos necesita, no seamos borregos de los ambiciosos del poder, aún podemos hacer valer nuestra democracia, como uno de los derechos humanos más importantes de toda sociedad. “El estado nacional, como marco para la aplicación de los derechos humanos y la democracia, ha hecho posible una nueva forma –más abstracta– de integración social que va más allá de las fronteras de linajes y dialectos, Jürgen Habermas”. Twitter @ArellanoRabiela