/ lunes 3 de agosto de 2020

ITAEE al primer trimestre del año

La semana pasada, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) publicó los resultados del Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE), indicador que nos permite tener un panorama la evolución económica de los estados y, como se esperaba, los resultados no fueron muy prometedores. Ojo, para las comparaciones tomo en cuenta las variaciones respecto al trimestre inmediato anterior, es decir, el último trimestre de 2019.

Para el primer trimestre de este año, un total de 17 estados presentaron un desempeño positivo en comparación con el trimestre inmediato anterior, el cual, comprendió de octubre a diciembre de 2019. Tabasco, Oaxaca y Sonora fueron los estados que mostraron las mayores tasas de crecimiento en comparación con el trimestre inmediato anterior: 3.6%; 3.0% y 2.7%, respectivamente, crecimientos que fueron impulsados por el dinamismo dado en los sectores primario y secundario. Cabe resaltar que, a pesar de la mala política implementada por el gobierno federal, hay gobernadores que han multiplicado sus esfuerzos para poder aterrizar inversión en sus estados lo cual, en tiempos de gran incertidumbre, es un respiro para la población.

En contraste, 15 entidades presentaron resultados negativos, mismos que siguen la tendencia que se ha dado en los últimos 4 trimestres (todo el periodo de la nueva administración, para ser precisos). De este grupo, destacan: Coahuila, Jalisco y Baja California Sur, con caídas de 3.9%, 3.4% y 3.1%, respectivamente.

Lo anterior, se suma a las pésimas cifras que el mismo INEGI publicó la semana pasada referentes al desempeño del PIB al segundo trimestre del año, el cual presentó una gran contracción de 18.9 en comparación con el mismo trimestre del año anterior, caída que nos deja en niveles económicos del 2011, es decir, retrocedimos en materia económica casi 10 años. Otros ejemplos son las caídas que se presentaron en el año de 1995 y 2009, siendo de 8.6% y 7.7%, respectivamente, como podemos ver, esta crisis no tiene precedente alguno.

A manera de conclusión, el ITAEE para el segundo trimestre del año (abril – junio) definitivamente presentará cifras negativas en todos las entidades federativas ya que este periodo coincide con el cierre tan abrupto que se presentó en nuestra economía, sin embargo, desde el mes de junio las autoridades dieron a conocer cuales industrias y sectores serían considerados esenciales, no por su vitalidad para subsistir (como lo es la industria alimenticia, farmacéutica, servicios digitales, etc.) sino por su grado de integración en nuestra economía y de empleabilidad, donde destaca la industria automotriz y toda su proveeduría. Dado lo anterior, habrá estados que tendrán un repunte económico muy acelerado: Guanajuato, San Luis Potosí, Aguascalientes y Puebla, probablemente sean un ejemplo de ello, con una recuperación en forma de V.

Por último, será muy importante analizar de manera específica el desempeño de las entidades y poder entender cuales, y porqué se vieron más o menos afectadas, de este modo, se podrán generar políticas públicas y estrategias económicas que coadyuven a una mayor recuperación y que puedan desarrollar resiliencia en cada una de las entidades de nuestro país.

La semana pasada, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) publicó los resultados del Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE), indicador que nos permite tener un panorama la evolución económica de los estados y, como se esperaba, los resultados no fueron muy prometedores. Ojo, para las comparaciones tomo en cuenta las variaciones respecto al trimestre inmediato anterior, es decir, el último trimestre de 2019.

Para el primer trimestre de este año, un total de 17 estados presentaron un desempeño positivo en comparación con el trimestre inmediato anterior, el cual, comprendió de octubre a diciembre de 2019. Tabasco, Oaxaca y Sonora fueron los estados que mostraron las mayores tasas de crecimiento en comparación con el trimestre inmediato anterior: 3.6%; 3.0% y 2.7%, respectivamente, crecimientos que fueron impulsados por el dinamismo dado en los sectores primario y secundario. Cabe resaltar que, a pesar de la mala política implementada por el gobierno federal, hay gobernadores que han multiplicado sus esfuerzos para poder aterrizar inversión en sus estados lo cual, en tiempos de gran incertidumbre, es un respiro para la población.

En contraste, 15 entidades presentaron resultados negativos, mismos que siguen la tendencia que se ha dado en los últimos 4 trimestres (todo el periodo de la nueva administración, para ser precisos). De este grupo, destacan: Coahuila, Jalisco y Baja California Sur, con caídas de 3.9%, 3.4% y 3.1%, respectivamente.

Lo anterior, se suma a las pésimas cifras que el mismo INEGI publicó la semana pasada referentes al desempeño del PIB al segundo trimestre del año, el cual presentó una gran contracción de 18.9 en comparación con el mismo trimestre del año anterior, caída que nos deja en niveles económicos del 2011, es decir, retrocedimos en materia económica casi 10 años. Otros ejemplos son las caídas que se presentaron en el año de 1995 y 2009, siendo de 8.6% y 7.7%, respectivamente, como podemos ver, esta crisis no tiene precedente alguno.

A manera de conclusión, el ITAEE para el segundo trimestre del año (abril – junio) definitivamente presentará cifras negativas en todos las entidades federativas ya que este periodo coincide con el cierre tan abrupto que se presentó en nuestra economía, sin embargo, desde el mes de junio las autoridades dieron a conocer cuales industrias y sectores serían considerados esenciales, no por su vitalidad para subsistir (como lo es la industria alimenticia, farmacéutica, servicios digitales, etc.) sino por su grado de integración en nuestra economía y de empleabilidad, donde destaca la industria automotriz y toda su proveeduría. Dado lo anterior, habrá estados que tendrán un repunte económico muy acelerado: Guanajuato, San Luis Potosí, Aguascalientes y Puebla, probablemente sean un ejemplo de ello, con una recuperación en forma de V.

Por último, será muy importante analizar de manera específica el desempeño de las entidades y poder entender cuales, y porqué se vieron más o menos afectadas, de este modo, se podrán generar políticas públicas y estrategias económicas que coadyuven a una mayor recuperación y que puedan desarrollar resiliencia en cada una de las entidades de nuestro país.