/ miércoles 19 de enero de 2022

La Democracia de la Construcción

Participar, quizá el eslabón más débil en la incipiente historia de la democracia en el mundo entero. Pero por buenas intenciones no paramos y como autoridades, toca poner el ejemplo. Sumando puntos en León, ya que hace unos días su ayuntamiento lanzó la iniciativa #ParticipaLéon y lo definió como lo es, un ejercicio inédito no solo en esa ciudad sino en todo el estado.

El asunto consiste en que los ciudadanos puedan tomar la decisión sobre qué obras se deben realizar en las nueve delegaciones que conforman el municipio de León. Y aunque no exactamente se podrá decidir, porque el municipio ya seleccionó previamente las obras que estarán en la boleta, es un gran acierto para el gobierno municipal, involucrar a la ciudadanía. Esto por el simple hecho de que el mismo ciudadano será quien defenderá la obra y podrá ser ese observador para la supervisión de la obra ya que conoce el mismo proyecto.

Ojalá esto lo hubieran hecho otras administraciones en el bajío. Tan solo el municipio de Apaseo el Grande en el anterior gobierno municipal dejó escapar 15 millones de pesos ya que “los beneficiarios” no estaban de acuerdo con el proyecto. Ya sea por cuestión política o social, es fundamental socializar los esfuerzos que se convertirán en realidad el día de mañana. Es por eso que ahora este municipio permite y promueve que la ciudadanía participe en los proyectos de obra pública. El próximo paso es no sólo diseñar sino priorizar a dónde debe de ir el recurso.

La historia data desde 1989 en Porto Alegre Brasil, el éxito de esta iniciativa sobre presupuesto participativo, ha sido replicado en diferentes ciudades de América Latina, estados como la Ciudad de México, Jalisco y Nuevo León son los más consolidados respecto a esta forma de participación, lo mismo lo hace Denver y Los Ángeles en Estados Unidos, traspasando fronteras en todos los continentes pero siempre con la característica más importante, la construcción desde lo local.

El resultado de la consulta lo sabremos el próximo 20 de enero donde con el apoyo del aún vivo e independiente INE, se llevará a cabo la votación donde se ejecutarán en obra pública 100 millones de pesos. Desde parques, calles y puentes, hasta un hospital público veterinario. El diálogo de los vecinos vuelve a cobrar vida, a pesar de no conocer los detalles técnicos de cómo funciona un presupuesto, el proyecto se convertirá en un ejercicio que se repetirá cada año y así irlo perfeccionando. Un ejemplo de cómo cada uno de los municipios puede beneficiarse, no sólo políticamente sino un modelo donde la construcción de la ciudad contenga todos los aristas. La clave es participar, el territorio lo construimos todos.

Participar, quizá el eslabón más débil en la incipiente historia de la democracia en el mundo entero. Pero por buenas intenciones no paramos y como autoridades, toca poner el ejemplo. Sumando puntos en León, ya que hace unos días su ayuntamiento lanzó la iniciativa #ParticipaLéon y lo definió como lo es, un ejercicio inédito no solo en esa ciudad sino en todo el estado.

El asunto consiste en que los ciudadanos puedan tomar la decisión sobre qué obras se deben realizar en las nueve delegaciones que conforman el municipio de León. Y aunque no exactamente se podrá decidir, porque el municipio ya seleccionó previamente las obras que estarán en la boleta, es un gran acierto para el gobierno municipal, involucrar a la ciudadanía. Esto por el simple hecho de que el mismo ciudadano será quien defenderá la obra y podrá ser ese observador para la supervisión de la obra ya que conoce el mismo proyecto.

Ojalá esto lo hubieran hecho otras administraciones en el bajío. Tan solo el municipio de Apaseo el Grande en el anterior gobierno municipal dejó escapar 15 millones de pesos ya que “los beneficiarios” no estaban de acuerdo con el proyecto. Ya sea por cuestión política o social, es fundamental socializar los esfuerzos que se convertirán en realidad el día de mañana. Es por eso que ahora este municipio permite y promueve que la ciudadanía participe en los proyectos de obra pública. El próximo paso es no sólo diseñar sino priorizar a dónde debe de ir el recurso.

La historia data desde 1989 en Porto Alegre Brasil, el éxito de esta iniciativa sobre presupuesto participativo, ha sido replicado en diferentes ciudades de América Latina, estados como la Ciudad de México, Jalisco y Nuevo León son los más consolidados respecto a esta forma de participación, lo mismo lo hace Denver y Los Ángeles en Estados Unidos, traspasando fronteras en todos los continentes pero siempre con la característica más importante, la construcción desde lo local.

El resultado de la consulta lo sabremos el próximo 20 de enero donde con el apoyo del aún vivo e independiente INE, se llevará a cabo la votación donde se ejecutarán en obra pública 100 millones de pesos. Desde parques, calles y puentes, hasta un hospital público veterinario. El diálogo de los vecinos vuelve a cobrar vida, a pesar de no conocer los detalles técnicos de cómo funciona un presupuesto, el proyecto se convertirá en un ejercicio que se repetirá cada año y así irlo perfeccionando. Un ejemplo de cómo cada uno de los municipios puede beneficiarse, no sólo políticamente sino un modelo donde la construcción de la ciudad contenga todos los aristas. La clave es participar, el territorio lo construimos todos.

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