/ martes 22 de marzo de 2022

La Posverdad

Hace algunos días, después de mucho bombardeo informativo occidental respecto a la guerra en Ucrania, intenté sintonizar el noticiero Rusia Today para tener una opinión más equilibrada del conflicto, y con impotencia me di cuenta que en México, RT ya está fuera de YouTube.

¿Por qué nos toman como débiles mentales que solamente tenemos derecho a tener opiniones de una de las partes en conflicto, aún hoy cuando la información, la pornografía de todo tipo y las páginas fraudulentas fluyen sin control por el espectro digital? ¿Por qué ni los antivacunas han sido víctimas de la censura como lo es un medio noticioso no alineado a los intereses del Nuevo Orden Mundial? Tenemos derecho a consumir información de la parte y la contraparte, y si no mostramos nuestra inconformidad, pronto dejaremos de ver los libros de León Tolstoi o Máximo Gorki en los estantes de las librerías.

Me parece, más que absurdo, un insulto a la inteligencia y a la libertad, querer hacer de una marioneta como Zelensky un héroe, sobre todo cuando ya aceptó de manera tacita sus pretensiones de unirse a la OTAN para que con eso, la alianza del Atlántico Norte rodeara a la Federación Rusa y colocara sus misiles de corto alcance y armas tácticas en el mejor de los casos a las puertas de Moscú. ¡Claro que Vladimir Putin no es un durazno en almíbar!. No lo puedo calificar como dictador porque no entiendo mucho de algunas democracias como la rusa o la inglesa, ni la misma norteamericana que es nuestro vecino más cercano y cuyas elecciones, después de las de México, son las que más nos afectan, pero de que Putin es un desalmado, no tengo la menor duda, y eso lo debieron saber en Europa antes de atreverse a desafiar a un exagente de la KGB, enviando al matadero a un país emergente que de sobra era sabido, sería aplastado por el poderío militar ruso, quien a pesar de todo no ha utilizado su arsenal convencional más destructivo como la bomba termobárica llamada “el Padre de Todas las Bombas”, y ni qué decir del armamento nuclear que tiene y que es suficiente para vaporizar Urcrania en un día.

Toda guerra tiene un casus belli, y en este hay una “ultima ratio”, o sea, el último recurso que es muy superior a todo argumento en sentido contrario. El casus belli fue la violación de los tratados de Minsk y la posible adhesión de Ucrania a la OTAN. Para quien no sepa mucho de geografía, Bielorrusia y Ucrania quedaron como los dos países ubicados sobre la «línea roja» que separan a la OTAN de Rusia.

El SLRC (Cañón Estratégico de Largo Alcance) de EU, que una arma de artillería convencional, no autopropulsada ni teledirigida, pero que permite bombardear posiciones enemigas a más de 1,000 millas de distancia (1,610 kilómetros), y que no son nada frente a los misiles de crucero de mediano alcance Tomahawk que pueden transportar ojivas nucleares a más de dos mil quinientos kilómetros No fueron en vano las protestar rusas previas a la invasión de Ucrania. Si esas armas estuvieran emplazadas en Ciudad Juárez, podrían alcanzar casi cualquier punto de los Estados Unidos en cuestión de minutos.

En junio de 2015, el Pentágono anunció estar planeando desplegar armas pesadas y misiles en Polonia para prevenir una “posible agresión rusa”, ignorando el Tratado INF firmado entre EU y Rusia Peri para la posverdad creada por el Nuevo Orden Mundial, es importante privarnos del parte de guerra diario del ejército ruso que se trasmitía por RT y de la versión del que a todas luces es el país agresor (ni como negarlo), pero luego de agotar la “ultima ratio”. Nadie en occidente tiene derecho a conocer el otro lado de la moneda, lo que aumenta la sospecha de su cuño falsificado.

Hace algunos días, después de mucho bombardeo informativo occidental respecto a la guerra en Ucrania, intenté sintonizar el noticiero Rusia Today para tener una opinión más equilibrada del conflicto, y con impotencia me di cuenta que en México, RT ya está fuera de YouTube.

¿Por qué nos toman como débiles mentales que solamente tenemos derecho a tener opiniones de una de las partes en conflicto, aún hoy cuando la información, la pornografía de todo tipo y las páginas fraudulentas fluyen sin control por el espectro digital? ¿Por qué ni los antivacunas han sido víctimas de la censura como lo es un medio noticioso no alineado a los intereses del Nuevo Orden Mundial? Tenemos derecho a consumir información de la parte y la contraparte, y si no mostramos nuestra inconformidad, pronto dejaremos de ver los libros de León Tolstoi o Máximo Gorki en los estantes de las librerías.

Me parece, más que absurdo, un insulto a la inteligencia y a la libertad, querer hacer de una marioneta como Zelensky un héroe, sobre todo cuando ya aceptó de manera tacita sus pretensiones de unirse a la OTAN para que con eso, la alianza del Atlántico Norte rodeara a la Federación Rusa y colocara sus misiles de corto alcance y armas tácticas en el mejor de los casos a las puertas de Moscú. ¡Claro que Vladimir Putin no es un durazno en almíbar!. No lo puedo calificar como dictador porque no entiendo mucho de algunas democracias como la rusa o la inglesa, ni la misma norteamericana que es nuestro vecino más cercano y cuyas elecciones, después de las de México, son las que más nos afectan, pero de que Putin es un desalmado, no tengo la menor duda, y eso lo debieron saber en Europa antes de atreverse a desafiar a un exagente de la KGB, enviando al matadero a un país emergente que de sobra era sabido, sería aplastado por el poderío militar ruso, quien a pesar de todo no ha utilizado su arsenal convencional más destructivo como la bomba termobárica llamada “el Padre de Todas las Bombas”, y ni qué decir del armamento nuclear que tiene y que es suficiente para vaporizar Urcrania en un día.

Toda guerra tiene un casus belli, y en este hay una “ultima ratio”, o sea, el último recurso que es muy superior a todo argumento en sentido contrario. El casus belli fue la violación de los tratados de Minsk y la posible adhesión de Ucrania a la OTAN. Para quien no sepa mucho de geografía, Bielorrusia y Ucrania quedaron como los dos países ubicados sobre la «línea roja» que separan a la OTAN de Rusia.

El SLRC (Cañón Estratégico de Largo Alcance) de EU, que una arma de artillería convencional, no autopropulsada ni teledirigida, pero que permite bombardear posiciones enemigas a más de 1,000 millas de distancia (1,610 kilómetros), y que no son nada frente a los misiles de crucero de mediano alcance Tomahawk que pueden transportar ojivas nucleares a más de dos mil quinientos kilómetros No fueron en vano las protestar rusas previas a la invasión de Ucrania. Si esas armas estuvieran emplazadas en Ciudad Juárez, podrían alcanzar casi cualquier punto de los Estados Unidos en cuestión de minutos.

En junio de 2015, el Pentágono anunció estar planeando desplegar armas pesadas y misiles en Polonia para prevenir una “posible agresión rusa”, ignorando el Tratado INF firmado entre EU y Rusia Peri para la posverdad creada por el Nuevo Orden Mundial, es importante privarnos del parte de guerra diario del ejército ruso que se trasmitía por RT y de la versión del que a todas luces es el país agresor (ni como negarlo), pero luego de agotar la “ultima ratio”. Nadie en occidente tiene derecho a conocer el otro lado de la moneda, lo que aumenta la sospecha de su cuño falsificado.