/ lunes 22 de febrero de 2021

Médicos sin Vacunar

Hasta el día de hoy, en el hospital del IMSS Acámbaro continúan sin aplicar una sola dosis de vacuna, ni ánimas que alguien esté en espera de la segunda inmunización, a menos que trabaje en alguna otra institución, como el Hospital General, donde si están vacunando a todo el personal, incluidos los guardias de seguridad que son contratados por outsoursing. Pero en el IMSS no.

Este menosprecio y ninguneo es ya inveterado por parte de la delegación estatal. Por lo regular todos los recursos se quedan en León y el corredor industrial, y a los demás hospitales hacen como que ni nos ven ni nos escuchan, pero cada semana perdida implica más y más compañeros enfermos.

Las vacunas llegan a México, pero no nos llegan a nosotros a pesar que en Acámbaro se ha tenido que improvisar por temporadas (como en este mes de enero), salas COVID dentro de la unidad, ya que todos los hospitales de referencia se encontraban desbordados. Aún así continúa la resistencia a vacunarnos.

La seguridad personal es un derecho que amparan nuestras leyes en los artículos 14 y 16 constitucionales, para que el ser humano, niño o adulto, mujer u hombre pueda vivir en un ambiente de paz y seguridad. La constitución política de los Estados Unidos Mexicanos garantizan la protección de la persona, la familia y las propiedades (sin distingo de oficio o profesión). El espíritu de la Constitución es brindar a todos, sin distinción, el derecho a vivir bajo el amparo de las leyes y la protección legítima de las autoridades, esto deriva las llamadas Garantías de Seguridad.

Cuando estas garantías se violan, se procede a promover un juicio de amparo de garantías, para protegerse contra actos violatorios de los artículos 14 y 16 constitucionales.

Si seguimos siendo ignorados en el IMSS Acámbaro, solo por encontrarnos lejos de la delegación, estamos dispuestos a promover un juicio de garantías colectivo. Solo estamos en espera de que alguno de los embarques que son destinados para todos, excepto para nosotros, por fin llegue a los trabajadores de la salud olvidados, que incluyen las categorías de mantenimiento, farmacia, limpieza e higiene y muchas otras que nadie voltea a ver, de lo contrario estamos dispuestos a gritar para ser tomados en cuenta.

Hasta el día de hoy, en el hospital del IMSS Acámbaro continúan sin aplicar una sola dosis de vacuna, ni ánimas que alguien esté en espera de la segunda inmunización, a menos que trabaje en alguna otra institución, como el Hospital General, donde si están vacunando a todo el personal, incluidos los guardias de seguridad que son contratados por outsoursing. Pero en el IMSS no.

Este menosprecio y ninguneo es ya inveterado por parte de la delegación estatal. Por lo regular todos los recursos se quedan en León y el corredor industrial, y a los demás hospitales hacen como que ni nos ven ni nos escuchan, pero cada semana perdida implica más y más compañeros enfermos.

Las vacunas llegan a México, pero no nos llegan a nosotros a pesar que en Acámbaro se ha tenido que improvisar por temporadas (como en este mes de enero), salas COVID dentro de la unidad, ya que todos los hospitales de referencia se encontraban desbordados. Aún así continúa la resistencia a vacunarnos.

La seguridad personal es un derecho que amparan nuestras leyes en los artículos 14 y 16 constitucionales, para que el ser humano, niño o adulto, mujer u hombre pueda vivir en un ambiente de paz y seguridad. La constitución política de los Estados Unidos Mexicanos garantizan la protección de la persona, la familia y las propiedades (sin distingo de oficio o profesión). El espíritu de la Constitución es brindar a todos, sin distinción, el derecho a vivir bajo el amparo de las leyes y la protección legítima de las autoridades, esto deriva las llamadas Garantías de Seguridad.

Cuando estas garantías se violan, se procede a promover un juicio de amparo de garantías, para protegerse contra actos violatorios de los artículos 14 y 16 constitucionales.

Si seguimos siendo ignorados en el IMSS Acámbaro, solo por encontrarnos lejos de la delegación, estamos dispuestos a promover un juicio de garantías colectivo. Solo estamos en espera de que alguno de los embarques que son destinados para todos, excepto para nosotros, por fin llegue a los trabajadores de la salud olvidados, que incluyen las categorías de mantenimiento, farmacia, limpieza e higiene y muchas otras que nadie voltea a ver, de lo contrario estamos dispuestos a gritar para ser tomados en cuenta.