/ martes 11 de enero de 2022

“No Crean que Tiene Mucha Ciencia Gobernar”…

A los pocos meses de tomar posesión del cargo de presidente de México le presumió a todo el que quiso escucharlo… con arrogancia, como si supiera de que estaba hablando, un tercio de los ciudadanos con capacidad de votar lo eligió para ser el mandatario de este país y anunciaba que le sería fácil… gobernar esta gran nación.

Particularmente creo que requiere mucha ciencia, conciencia y especialmente prudencia. Es decir, conocimiento de la materia para la cual se requieren las decisiones, objetividad y rectitud de conciencia y especialmente la madurez para resolver hasta dónde se puede llegar con una decisión; especialmente si se está buscando hacer el bien a la sociedad que se gobierna.

Desde luego que se tienen prioridades y tiene sentido que sean el resultado de un diagnóstico que no deje lugar a dudas en sus recursos metodológicos y en la interpretación de las conclusiones, pero aun así no es suficiente, se requiere estar consciente de que las dimensiones de los asuntos que se tiene que resolver obliga aun la claridad de ideas en un equipo de trabajo…

Lamentablemente nada de lo anterior está presente en la vida pública y en particular en las tareas de los gobernantes de nuestro país.

El presidente autócrata que desgobierna nuestro país lo que está consiguiendo es desmantelar las estructuras sociales y políticas sin las cuales es imposible llevar la salud, educación, orden social, desarrollo económico, crecimiento de la economía familiar y muchos otros bienes que se derivan de estos. Covid, violencia, desorden económico, fuga de capitales, crecimiento desigual, depreciación monetaria, depresión, confusión, a la baja la economía y a la alza la inflación son solo algunos rasgos de la descripción que se puede hacer del país que gobierna una pandilla que se distingue por su ineptitud, cinismo e incompetencia que sigue refiriéndose a los gobiernos anteriores y culpando a los que gobernaron en los últimos cuarenta años cuando lo que vemos es un gobierno que no entiende que no entiende y mantiene la misma explicación: la culpa la tienen los ciudadanos que dejaron que gobiernos anteriores hicieran mal las cosas…

A partir de cuándo vamos a entender que gobernar no es igual a contar historias (por cierto, mal contadas), que se requiere formación especializada y actualizada y que de nada sirven las justificaciones en hechos, acontecimientos, intervenciones en tiempos pasados porque de lo que se trata es del país de hoy y sus compromisos con las generaciones de jóvenes y niños de hoy que más pronto que tarde, tendrán que llevar la conducción de este país, que el presidente parece tener prisa en destruir.

A pesar de las pésimas acciones del gobierno, de su ininteligible estrategia contra la pandemia los mexicanos podemos superar la mayor crisis sanitaria que hayamos vivido en siglos pero que ya ha costado más vidas que en los peores tiempos de guerra o de revolución... en tres años han perdido la vida por estas causas más de seis mil seiscientas personas.

La indescifrable política de atenciones a los grupos de delincuentes, con los que se dialoga, se toman fotografías para el recuerdo y se mandan saludos cordiales tiene al país con los más altos índices de crímenes dolosos en toda su historia pero el presidente les manda felicitaciones por su buen comportamiento en los procesos electorales del año pasado…

(Lo que usted quiera entender.)

La economía de los mexicanos tendrá menos ingresos en términos reales, con tendencia a la baja en los indicadores económicos, con la mayor inflación de los últimos veinticinco años, el crecimiento del PIB. Entre 1.5 y 2.5% impulsado por las exportaciones que implica la solidez en la recuperación económica del principal socio comercial, esperamos alza en los energéticos y depreciación en el tipo de cambio.

Megalómanos en las tareas de gobierno a todos los niveles hace que las crisis que vive el país se agudicen, los aliados a la propuesta del MORENA no han causado una guerra, pero el impacto es similar o peor... la cantidad de muertes durante los años de pandemia, los homicidios y las muertes causadas por el desmantelamiento del aparato sanitario del país y la malversación presupuestal han hecho que la corrupción parezca “normal”.

Mientras que los líderes visibles de la oposición siguen rutas de desgaste en confrontaciones pingües, en algunos casos con las mismas prácticas que las pandillas gobernantes, está claro que con ser amigo del dirigente del partido o del dueño del mismo, haber transitado por los pasillos de la política por años y hasta presumir haber convivido con los que sí saben del tema, no será suficiente, nunca será suficiente.

Se necesita preparación, entrenamiento, formación, conocimientos actualizados, no se puede seguir despreciando la política como si fuera un oficio intrascendente, ocasional, oportunista, fácil.

Las pandillas que gobiernan, independientemente del partido político de su procedencia, están obligados a capacitar a sus funcionarios, a sus legisladores, a sus actuarios y jueces... el país no resiste más la actuación de improvisados petulantes de rápidas respuestas pero sin acciones profesionales.

En el futuro inmediato a nuestra nación se le estarán acumulando los efectos de la ausencia de visión y de la falta de compromiso con las necesidades de los mexicanos o la perversidad en las decisiones para mantener a un autócrata en el poder sustentado por los mandos militares (habría que ver si a la siguiente línea en los mandos oficiales les parece bien que se esté desvirtuando la identidad de las fuerzas armadas.)

*Se agudiza la polarización por el capricho de la “ratificación del mandato”.

*Los criminales controladores de la venta y distribución de drogas en el país volverán a intervenir en los procesos electorales...

*La opacidad en las decisiones de intervención de los militares en todas las tareas donde al presidente le parezca que los necesita y ante una obediencia que pone en crisis su identidad militar, estará generando francas diferencias de criterio hacia el interior de las fuerzas armadas...

*Las discusiones por los temas relativos a los suministros de energía están atrayendo mayor desconfianza de parte de los inversionistas y la incertidumbre en el tema retrasa el crecimiento de la infraestructura que el país necesita.

*Frágiles y vulnerables los indicadores financieros en el país.

*Se desdibuja la separación de poderes ante la sumisión de actores políticos.

Si el presidente y el resto de los gobernantes de nuestro país siguen creyendo que no se requiere gran ciencia para gobernar este gran país, hay una equivocación de fondo y de consecuencias muy graves.

Se requiere preparación a profundidad, voltear a ver a las instituciones de educación superior y de postgrado para visualizar ciudadanos competentes que tengan interés en recuperar nuestro país del retraso y la desorientación que proviene de políticas públicas de corto plazo.

Se requiere expertos en las materias de administración pública para re direccionar el quehacer público y despejarse de apasionamientos fanáticos e ideologías trasnochadas.

Se requiere de compromiso ciudadano para actuar en congruencia a la altura de las demandas que plantea un gran país como lo es México.

José Gerardo Mosqueda Martínez,

Presidente del Instituto de Administración Pública de Guanajuato

gmg@gerardomosqueda.com.mx

A los pocos meses de tomar posesión del cargo de presidente de México le presumió a todo el que quiso escucharlo… con arrogancia, como si supiera de que estaba hablando, un tercio de los ciudadanos con capacidad de votar lo eligió para ser el mandatario de este país y anunciaba que le sería fácil… gobernar esta gran nación.

Particularmente creo que requiere mucha ciencia, conciencia y especialmente prudencia. Es decir, conocimiento de la materia para la cual se requieren las decisiones, objetividad y rectitud de conciencia y especialmente la madurez para resolver hasta dónde se puede llegar con una decisión; especialmente si se está buscando hacer el bien a la sociedad que se gobierna.

Desde luego que se tienen prioridades y tiene sentido que sean el resultado de un diagnóstico que no deje lugar a dudas en sus recursos metodológicos y en la interpretación de las conclusiones, pero aun así no es suficiente, se requiere estar consciente de que las dimensiones de los asuntos que se tiene que resolver obliga aun la claridad de ideas en un equipo de trabajo…

Lamentablemente nada de lo anterior está presente en la vida pública y en particular en las tareas de los gobernantes de nuestro país.

El presidente autócrata que desgobierna nuestro país lo que está consiguiendo es desmantelar las estructuras sociales y políticas sin las cuales es imposible llevar la salud, educación, orden social, desarrollo económico, crecimiento de la economía familiar y muchos otros bienes que se derivan de estos. Covid, violencia, desorden económico, fuga de capitales, crecimiento desigual, depreciación monetaria, depresión, confusión, a la baja la economía y a la alza la inflación son solo algunos rasgos de la descripción que se puede hacer del país que gobierna una pandilla que se distingue por su ineptitud, cinismo e incompetencia que sigue refiriéndose a los gobiernos anteriores y culpando a los que gobernaron en los últimos cuarenta años cuando lo que vemos es un gobierno que no entiende que no entiende y mantiene la misma explicación: la culpa la tienen los ciudadanos que dejaron que gobiernos anteriores hicieran mal las cosas…

A partir de cuándo vamos a entender que gobernar no es igual a contar historias (por cierto, mal contadas), que se requiere formación especializada y actualizada y que de nada sirven las justificaciones en hechos, acontecimientos, intervenciones en tiempos pasados porque de lo que se trata es del país de hoy y sus compromisos con las generaciones de jóvenes y niños de hoy que más pronto que tarde, tendrán que llevar la conducción de este país, que el presidente parece tener prisa en destruir.

A pesar de las pésimas acciones del gobierno, de su ininteligible estrategia contra la pandemia los mexicanos podemos superar la mayor crisis sanitaria que hayamos vivido en siglos pero que ya ha costado más vidas que en los peores tiempos de guerra o de revolución... en tres años han perdido la vida por estas causas más de seis mil seiscientas personas.

La indescifrable política de atenciones a los grupos de delincuentes, con los que se dialoga, se toman fotografías para el recuerdo y se mandan saludos cordiales tiene al país con los más altos índices de crímenes dolosos en toda su historia pero el presidente les manda felicitaciones por su buen comportamiento en los procesos electorales del año pasado…

(Lo que usted quiera entender.)

La economía de los mexicanos tendrá menos ingresos en términos reales, con tendencia a la baja en los indicadores económicos, con la mayor inflación de los últimos veinticinco años, el crecimiento del PIB. Entre 1.5 y 2.5% impulsado por las exportaciones que implica la solidez en la recuperación económica del principal socio comercial, esperamos alza en los energéticos y depreciación en el tipo de cambio.

Megalómanos en las tareas de gobierno a todos los niveles hace que las crisis que vive el país se agudicen, los aliados a la propuesta del MORENA no han causado una guerra, pero el impacto es similar o peor... la cantidad de muertes durante los años de pandemia, los homicidios y las muertes causadas por el desmantelamiento del aparato sanitario del país y la malversación presupuestal han hecho que la corrupción parezca “normal”.

Mientras que los líderes visibles de la oposición siguen rutas de desgaste en confrontaciones pingües, en algunos casos con las mismas prácticas que las pandillas gobernantes, está claro que con ser amigo del dirigente del partido o del dueño del mismo, haber transitado por los pasillos de la política por años y hasta presumir haber convivido con los que sí saben del tema, no será suficiente, nunca será suficiente.

Se necesita preparación, entrenamiento, formación, conocimientos actualizados, no se puede seguir despreciando la política como si fuera un oficio intrascendente, ocasional, oportunista, fácil.

Las pandillas que gobiernan, independientemente del partido político de su procedencia, están obligados a capacitar a sus funcionarios, a sus legisladores, a sus actuarios y jueces... el país no resiste más la actuación de improvisados petulantes de rápidas respuestas pero sin acciones profesionales.

En el futuro inmediato a nuestra nación se le estarán acumulando los efectos de la ausencia de visión y de la falta de compromiso con las necesidades de los mexicanos o la perversidad en las decisiones para mantener a un autócrata en el poder sustentado por los mandos militares (habría que ver si a la siguiente línea en los mandos oficiales les parece bien que se esté desvirtuando la identidad de las fuerzas armadas.)

*Se agudiza la polarización por el capricho de la “ratificación del mandato”.

*Los criminales controladores de la venta y distribución de drogas en el país volverán a intervenir en los procesos electorales...

*La opacidad en las decisiones de intervención de los militares en todas las tareas donde al presidente le parezca que los necesita y ante una obediencia que pone en crisis su identidad militar, estará generando francas diferencias de criterio hacia el interior de las fuerzas armadas...

*Las discusiones por los temas relativos a los suministros de energía están atrayendo mayor desconfianza de parte de los inversionistas y la incertidumbre en el tema retrasa el crecimiento de la infraestructura que el país necesita.

*Frágiles y vulnerables los indicadores financieros en el país.

*Se desdibuja la separación de poderes ante la sumisión de actores políticos.

Si el presidente y el resto de los gobernantes de nuestro país siguen creyendo que no se requiere gran ciencia para gobernar este gran país, hay una equivocación de fondo y de consecuencias muy graves.

Se requiere preparación a profundidad, voltear a ver a las instituciones de educación superior y de postgrado para visualizar ciudadanos competentes que tengan interés en recuperar nuestro país del retraso y la desorientación que proviene de políticas públicas de corto plazo.

Se requiere expertos en las materias de administración pública para re direccionar el quehacer público y despejarse de apasionamientos fanáticos e ideologías trasnochadas.

Se requiere de compromiso ciudadano para actuar en congruencia a la altura de las demandas que plantea un gran país como lo es México.

José Gerardo Mosqueda Martínez,

Presidente del Instituto de Administración Pública de Guanajuato

gmg@gerardomosqueda.com.mx