/ domingo 21 de noviembre de 2021

Pensar Diferente

“Imposible solucionar un problema desde la misma mente que lo creo” Albert Einstein.

El educador John Mighton dice que los niños a los cinco años inician su autoevaluación, cuando quieren sentirse parte de la sociedad que les rodea y no ser menos que los demás, época cuando se establecen las bases de la personalidad. Una tendencia a ser como sus mayores o de algunos que sobresalen en el grupo de amiguitos.

Aparenta ser una limitación al desarrollo intelectual al frenar iniciativas propias, pero no es así, el niño está creando una plataforma de conocimientos que más tarde evaluará y terminará de manifestar su propia forma de ser que lo lleva a pensar diferente, más allá de la ideología lateral que va de la mano a la creatividad y al atrevimiento a realizar cosas nuevas.

Edward Bono, filósofo creador de la tesis “pensamiento lateral” lo define como la capacidad o enfoque mental de pensar diferente, deduzco que es cuando se disparan cualidades que estaban en el limbo de la mente. El sociólogo Malcolm Gladwell señala que para dar ese paso, se incorpora aprender a pensar mejor, a saber dónde invertimos nuestras estrategias intelectuales y emocionales para atrevernos a cambiar, a transformarnos, a trascender para mejorar y seguir avanzando cada día.

Lo dicho por estos prestigiados pensadores es sobre un plano natural e idóneo para el desarrollo del hombre en la vida. Pero la filosofía tiene tropiezos y reviste problemas, tal parece que solo está circunscrita a las Universidades y al mundo de la cultura pero lo vemos en cualquier persona pobre en conocimientos y rica en iniciativa positiva que da soluciones por razonamiento propio.

El dilema es la confusión entre la Ciencia y la Filosofía, la primera estudia la realidad de una forma metódica mientras la segunda reflexiona a través del razonamiento y la lógica. Mientras la Ciencia es objetiva, la Filosofía en subjetiva; la Ciencia sigue el método científico, la Filosofía no, o sea que cada una tiene objetivos diferentes.

Dejando las bases del pensamiento humano, no podemos soslayar que no solo las personas piensan diferente, a través de los siglos se han ido conformando estructuras en las que influyeron circunstancias ambientales e intelectuales. En mi opinión, la más importante es la religión, en la Fe para creer en un ser supremo hacedor de todas las cosas y juez del comportamiento de los hombres. Con esa influencia general y en particular de la ciencia de la comunicación, al paso de los años y de centurias la propensión humana tiende a la unificación de criterios. No obstante, desde tiempo inmemorial la creación de los países con diferentes costumbres, forma de pensar, idioma y religión han persistido por milenios.

Por razón geográfica hay algunas similitudes en el pensar entre los Estados Unidos y México impulsadas por la creciente emigración mexicana y los negocios e industria estadounidense en nuestro país, sin embargo la arcaica defensa nacionalista de la cuatroté y el capitalismo inversor estadounidense hacen una competencia desigual aunque diplomáticamente el presidente Biden haya ofrecido trato de iguales durante la cumbre del T-MEC, pero ¿que trataron en las reuniones privadas? Recordemos a John Foster Dulles “Los Estados Unidos no tienen amigos, tienen intereses”.

flokay33@gmail.com

“Imposible solucionar un problema desde la misma mente que lo creo” Albert Einstein.

El educador John Mighton dice que los niños a los cinco años inician su autoevaluación, cuando quieren sentirse parte de la sociedad que les rodea y no ser menos que los demás, época cuando se establecen las bases de la personalidad. Una tendencia a ser como sus mayores o de algunos que sobresalen en el grupo de amiguitos.

Aparenta ser una limitación al desarrollo intelectual al frenar iniciativas propias, pero no es así, el niño está creando una plataforma de conocimientos que más tarde evaluará y terminará de manifestar su propia forma de ser que lo lleva a pensar diferente, más allá de la ideología lateral que va de la mano a la creatividad y al atrevimiento a realizar cosas nuevas.

Edward Bono, filósofo creador de la tesis “pensamiento lateral” lo define como la capacidad o enfoque mental de pensar diferente, deduzco que es cuando se disparan cualidades que estaban en el limbo de la mente. El sociólogo Malcolm Gladwell señala que para dar ese paso, se incorpora aprender a pensar mejor, a saber dónde invertimos nuestras estrategias intelectuales y emocionales para atrevernos a cambiar, a transformarnos, a trascender para mejorar y seguir avanzando cada día.

Lo dicho por estos prestigiados pensadores es sobre un plano natural e idóneo para el desarrollo del hombre en la vida. Pero la filosofía tiene tropiezos y reviste problemas, tal parece que solo está circunscrita a las Universidades y al mundo de la cultura pero lo vemos en cualquier persona pobre en conocimientos y rica en iniciativa positiva que da soluciones por razonamiento propio.

El dilema es la confusión entre la Ciencia y la Filosofía, la primera estudia la realidad de una forma metódica mientras la segunda reflexiona a través del razonamiento y la lógica. Mientras la Ciencia es objetiva, la Filosofía en subjetiva; la Ciencia sigue el método científico, la Filosofía no, o sea que cada una tiene objetivos diferentes.

Dejando las bases del pensamiento humano, no podemos soslayar que no solo las personas piensan diferente, a través de los siglos se han ido conformando estructuras en las que influyeron circunstancias ambientales e intelectuales. En mi opinión, la más importante es la religión, en la Fe para creer en un ser supremo hacedor de todas las cosas y juez del comportamiento de los hombres. Con esa influencia general y en particular de la ciencia de la comunicación, al paso de los años y de centurias la propensión humana tiende a la unificación de criterios. No obstante, desde tiempo inmemorial la creación de los países con diferentes costumbres, forma de pensar, idioma y religión han persistido por milenios.

Por razón geográfica hay algunas similitudes en el pensar entre los Estados Unidos y México impulsadas por la creciente emigración mexicana y los negocios e industria estadounidense en nuestro país, sin embargo la arcaica defensa nacionalista de la cuatroté y el capitalismo inversor estadounidense hacen una competencia desigual aunque diplomáticamente el presidente Biden haya ofrecido trato de iguales durante la cumbre del T-MEC, pero ¿que trataron en las reuniones privadas? Recordemos a John Foster Dulles “Los Estados Unidos no tienen amigos, tienen intereses”.

flokay33@gmail.com