/ domingo 30 de mayo de 2021

Percepción O Reflexión

Estimados lectores, de nuevo y, depende de la percepción política, se nos dice que estamos ante una elección política –el próximo domingo- de la mayor importancia para los mexicanos. Veamos: 1. Si se trata de Morena y el proyecto de AMLO, la 4T, es relevante según ellos, por tratarse de la “salvación de México”; 2.- Los opositores de López Obrador, más ahora que es Presidente, dicen lo contrario, que estamos al borde del abismo, siendo los detractores principales PRI, PAN y PRD,(y la Jerarquía Católica) porque los otros minipartidos, incluidos, los de nueva creación, son proclives a los planes del Presidente, sin que ello signifique que a ciegas o al 100%, sino bajo determinadas condiciones y canonjías, entre la más relevante, su propia supervivencia. Dicho, para no entrar en más segmentación, lo que es evidente, es la polarización, el divisionismo que, por otra parte, es un sesgo en casi cualquier democracia.

Dicho sin exagerar, se nos quiere poner en dos frentes: Los amloístas, convencidos o por conveniencia, y los demás; entre los que se oponen y a los que parece no importar, el destino local o nacional, ni el personal. Estos últimos, una clase política irresponsable, conocida coloquialmente como “abstencionistas”, o como les digo: “El otro PAN” (Partido Nacional Abstencionista). ¿Por qué tal afirmación? No es complicado concluir que, al no votar, favorecen lo que repudian y además, permiten que se perpetúe la incongruencia, la demagogia, la corrupción y demás lacras ya muy conocidas.

En esos dos “frentes”, parece estar la “solución”; sin considerar un equilibrio de fuerzas políticas, un verdadero proyecto social, no caprichos o visiones personales sin el sustento debido. Por ello, no están, con raras excepciones, los candidatos con perfil adecuado. Esto, pasa en todos los Partidos vivos o semivivos, que mantenemos los mexicanos.

¿Y en nuestra ciudad cómo estamos en el tema? Hay que considerar que hay ciudadanos que todavía creen que el PAN es una mejor opción, no tanto porque hayan hecho un excelente trabajo político-social. No. La situación es que consideran que, con otro Partido, incluidos, los otros diez que hoy están en el pandero, estaríamos peor. Lo digo sin querer ofender susceptibilidades, son simplemente los hechos, la percepción generalizada y eso está demostrado con la estadística electoral y explica sin mucho, porque sigue el PAN al frente del gobierno. Pero, ¿Es verdad que los demás Partidos son peores, tratándose de la Administración Pública? Aquí en Celaya, sólo han tenido la oportunidad de gobernar el PRI y el PAN. No hay más, ni de dónde hacer estudios comparativos, al menos con una metodología eficaz. Todo fuera de esa percepción (abstracta, hasta cierto punto) es especulación, fundada en ideas o creencias, influenciadas por los actores dominantes, lo que nos lleva de nuevo, a ese divisionismo, aunque aquí, es todavía sin sobresaltos. ¿Entonces, hay solución al dilema?

LA CONDICIÓN SINE QUA NON: Mis estimados, claro que existe solución, y es el voto inteligente, reflexionado, con la consciencia cívica llana –sin permitir que candidatos o partidos, corrompan el sufragio con la dádiva, con el chantaje, con la compraventa del voto, etc.- y sobre todo, CON LA ALTERNANCIA POLÍTICA, sin perjuicio de seleccionar al mejor candidato o candidata (respetando a quienes exigen lenguaje de género), ya que es la única forma de que dejemos atrás la corrupción, que en nuestro caso, no es del PAN, sino los que se han aprovechado para su beneficio, cuando han tenido el privilegio y la gran oportunidad de haber ya gobernado Celaya y han fallado, como es notorio en la contienda actual. Tal vez, y dicho sin afán de ofender, haya sólo dos personas con el perfil suficiente, fuera de la opción oficialista. Entonces, pensemos bien al votar, es una decisión que ya debemos tener y no hasta el momento de estar en la casilla electoral. Hagamos valer la fuerza ciudadana y a los abstencionistas, decimos: YA ASUMAN SU RESPONSABILIDAD Y VOTEN. Cuídense mucho.

Estimados lectores, de nuevo y, depende de la percepción política, se nos dice que estamos ante una elección política –el próximo domingo- de la mayor importancia para los mexicanos. Veamos: 1. Si se trata de Morena y el proyecto de AMLO, la 4T, es relevante según ellos, por tratarse de la “salvación de México”; 2.- Los opositores de López Obrador, más ahora que es Presidente, dicen lo contrario, que estamos al borde del abismo, siendo los detractores principales PRI, PAN y PRD,(y la Jerarquía Católica) porque los otros minipartidos, incluidos, los de nueva creación, son proclives a los planes del Presidente, sin que ello signifique que a ciegas o al 100%, sino bajo determinadas condiciones y canonjías, entre la más relevante, su propia supervivencia. Dicho, para no entrar en más segmentación, lo que es evidente, es la polarización, el divisionismo que, por otra parte, es un sesgo en casi cualquier democracia.

Dicho sin exagerar, se nos quiere poner en dos frentes: Los amloístas, convencidos o por conveniencia, y los demás; entre los que se oponen y a los que parece no importar, el destino local o nacional, ni el personal. Estos últimos, una clase política irresponsable, conocida coloquialmente como “abstencionistas”, o como les digo: “El otro PAN” (Partido Nacional Abstencionista). ¿Por qué tal afirmación? No es complicado concluir que, al no votar, favorecen lo que repudian y además, permiten que se perpetúe la incongruencia, la demagogia, la corrupción y demás lacras ya muy conocidas.

En esos dos “frentes”, parece estar la “solución”; sin considerar un equilibrio de fuerzas políticas, un verdadero proyecto social, no caprichos o visiones personales sin el sustento debido. Por ello, no están, con raras excepciones, los candidatos con perfil adecuado. Esto, pasa en todos los Partidos vivos o semivivos, que mantenemos los mexicanos.

¿Y en nuestra ciudad cómo estamos en el tema? Hay que considerar que hay ciudadanos que todavía creen que el PAN es una mejor opción, no tanto porque hayan hecho un excelente trabajo político-social. No. La situación es que consideran que, con otro Partido, incluidos, los otros diez que hoy están en el pandero, estaríamos peor. Lo digo sin querer ofender susceptibilidades, son simplemente los hechos, la percepción generalizada y eso está demostrado con la estadística electoral y explica sin mucho, porque sigue el PAN al frente del gobierno. Pero, ¿Es verdad que los demás Partidos son peores, tratándose de la Administración Pública? Aquí en Celaya, sólo han tenido la oportunidad de gobernar el PRI y el PAN. No hay más, ni de dónde hacer estudios comparativos, al menos con una metodología eficaz. Todo fuera de esa percepción (abstracta, hasta cierto punto) es especulación, fundada en ideas o creencias, influenciadas por los actores dominantes, lo que nos lleva de nuevo, a ese divisionismo, aunque aquí, es todavía sin sobresaltos. ¿Entonces, hay solución al dilema?

LA CONDICIÓN SINE QUA NON: Mis estimados, claro que existe solución, y es el voto inteligente, reflexionado, con la consciencia cívica llana –sin permitir que candidatos o partidos, corrompan el sufragio con la dádiva, con el chantaje, con la compraventa del voto, etc.- y sobre todo, CON LA ALTERNANCIA POLÍTICA, sin perjuicio de seleccionar al mejor candidato o candidata (respetando a quienes exigen lenguaje de género), ya que es la única forma de que dejemos atrás la corrupción, que en nuestro caso, no es del PAN, sino los que se han aprovechado para su beneficio, cuando han tenido el privilegio y la gran oportunidad de haber ya gobernado Celaya y han fallado, como es notorio en la contienda actual. Tal vez, y dicho sin afán de ofender, haya sólo dos personas con el perfil suficiente, fuera de la opción oficialista. Entonces, pensemos bien al votar, es una decisión que ya debemos tener y no hasta el momento de estar en la casilla electoral. Hagamos valer la fuerza ciudadana y a los abstencionistas, decimos: YA ASUMAN SU RESPONSABILIDAD Y VOTEN. Cuídense mucho.