/ martes 1 de septiembre de 2020

Políticas Editoriales

Los medios informativos son un megáfono de lo público, pues tienen un efecto multiplicador en el alcance de sus mensajes, el cual es difundido, dependiendo de su política editorial, con matices, posturas, perspectivas u orientaciones distintas y hasta opuestas. Perfectamente válido, deseable y necesario en el contexto democrático, en el que la pluralidad de voces resulta esencial y forma parte del derecho de acceso a la información que tenemos los mexicanos.

Es en ese contexto en el que conviene el análisis de tres situaciones actuales: la de la empresa editorial que publica Nexos, la del semanario proceso y la de Radiópolis, empresa cuyos accionistas son algunos extranjeros y otros mexicanos, siendo éstos quienes recientemente tomaron la dirección editorial.

La Función Pública impuso como sanción a la empresa que edita la empresa Nexos, dirigida por Héctor Aguilar Camín, una inhabilitación por dos años y una multa por casi un millón de pesos, por la comisión de una presunta irregularidad consistente en presentación apócrifa de un documento, a efecto de obtener un contrato de publicidad con el IMSS. Dependiendo del medio informativo que consuma, verá -esencialmente- dos posturas: (i) un franco ataque a la libertad de expresión, dirigida a personas incómodas al gobierno de la 4T, con una sanción desproporcionada a una operación contractual realizada en 2018, por una cuantía de setenta y dos mil pesos o (ii) la aplicación de la ley por la presentación de documentación apócrifa para obtener contratos. Es probable que ambos tengan razón, sin que se transgreda el principio lógico de contradicción. Sobre la sanción impuesta, la cual puede ser impugnada ante el Tribunal Federal de Justicia Administrativa, Ernesto Villanueva (Diario Contra Réplica, versión digital, 25 de agosto de 2020) detalla los elementos que, advierte, fueron ponderados y que constituyen la motivación de la multa, en tanto resolución, concluyendo que fue apegada a la norma.

El semanario proceso, luego de un cambio en la dirección, ha prescindido del trabajo de tres colaboradores notoriamente de izquierda: el caricaturista Rocha, John Ackerman y Fabrizio Mejía. El semanario se ha destacado por el periodismo objetivo y no militante; ciertamente, Ackerman es parcial en sus comentarios, toda vez que es promotor de la 4T, pero no menos cierto es, que tal parcialidad no resta un ápice la seriedad de sus argumentos, pues imparcialidad no guarda vínculo con seriedad. Pensar lo contrario sería actualizar un vicio de la argumentación: descalificar el argumento por quien lo dice y no por el argumento mismo. Algunos advierten derechización del semanario, otros, actualización de sus contenidos y de sus colaboradores, derecho elemental de los editores.

Finalmente, el caso de Radiópolis, en donde algunos advierten censura del Poder Ejecutivo y otros, controversia societaria, es decir, disenso entre accionistas, cuestión enteramente entre particulares.

Los medios informativos son indispensables en el marco democrático, pues fungen como coadyuvantes de la generación de opinión a partir de hechos. Los hay de todo tipo: responsables o no, serios o no, con posturas ideológicas marcadas o no; por tanto, la recomendación es informarse en pluralidad y sacar conclusiones personales.

germanrodriguez32@hotmail.com

Los medios informativos son un megáfono de lo público, pues tienen un efecto multiplicador en el alcance de sus mensajes, el cual es difundido, dependiendo de su política editorial, con matices, posturas, perspectivas u orientaciones distintas y hasta opuestas. Perfectamente válido, deseable y necesario en el contexto democrático, en el que la pluralidad de voces resulta esencial y forma parte del derecho de acceso a la información que tenemos los mexicanos.

Es en ese contexto en el que conviene el análisis de tres situaciones actuales: la de la empresa editorial que publica Nexos, la del semanario proceso y la de Radiópolis, empresa cuyos accionistas son algunos extranjeros y otros mexicanos, siendo éstos quienes recientemente tomaron la dirección editorial.

La Función Pública impuso como sanción a la empresa que edita la empresa Nexos, dirigida por Héctor Aguilar Camín, una inhabilitación por dos años y una multa por casi un millón de pesos, por la comisión de una presunta irregularidad consistente en presentación apócrifa de un documento, a efecto de obtener un contrato de publicidad con el IMSS. Dependiendo del medio informativo que consuma, verá -esencialmente- dos posturas: (i) un franco ataque a la libertad de expresión, dirigida a personas incómodas al gobierno de la 4T, con una sanción desproporcionada a una operación contractual realizada en 2018, por una cuantía de setenta y dos mil pesos o (ii) la aplicación de la ley por la presentación de documentación apócrifa para obtener contratos. Es probable que ambos tengan razón, sin que se transgreda el principio lógico de contradicción. Sobre la sanción impuesta, la cual puede ser impugnada ante el Tribunal Federal de Justicia Administrativa, Ernesto Villanueva (Diario Contra Réplica, versión digital, 25 de agosto de 2020) detalla los elementos que, advierte, fueron ponderados y que constituyen la motivación de la multa, en tanto resolución, concluyendo que fue apegada a la norma.

El semanario proceso, luego de un cambio en la dirección, ha prescindido del trabajo de tres colaboradores notoriamente de izquierda: el caricaturista Rocha, John Ackerman y Fabrizio Mejía. El semanario se ha destacado por el periodismo objetivo y no militante; ciertamente, Ackerman es parcial en sus comentarios, toda vez que es promotor de la 4T, pero no menos cierto es, que tal parcialidad no resta un ápice la seriedad de sus argumentos, pues imparcialidad no guarda vínculo con seriedad. Pensar lo contrario sería actualizar un vicio de la argumentación: descalificar el argumento por quien lo dice y no por el argumento mismo. Algunos advierten derechización del semanario, otros, actualización de sus contenidos y de sus colaboradores, derecho elemental de los editores.

Finalmente, el caso de Radiópolis, en donde algunos advierten censura del Poder Ejecutivo y otros, controversia societaria, es decir, disenso entre accionistas, cuestión enteramente entre particulares.

Los medios informativos son indispensables en el marco democrático, pues fungen como coadyuvantes de la generación de opinión a partir de hechos. Los hay de todo tipo: responsables o no, serios o no, con posturas ideológicas marcadas o no; por tanto, la recomendación es informarse en pluralidad y sacar conclusiones personales.

germanrodriguez32@hotmail.com

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