/ lunes 14 de junio de 2021

Sine Qua Non

Y, AHORA QUÉ

Luego, que quedó demostrado el hecho, aquí señalado, de que las elecciones no fueron lo que nos dijeron: “La última oportunidad, antes de entrar al totalitarismo”, vimos después del PREP, como se iban a perfilar los comicios y, por supuesto, aunque no lo admitan algunos despistados o mal intencionados, ha sido una llamada de atención. Es claro, que en el caso de Celaya, hubo más electores “efectivos”, que en 2018, para el Partido todavía en el poder en Guanajuato.

¿Las razones importan? Deberían, incluso, para los “ganadores”. En principio, no es que todos seamos panistas. El hecho, es que no hubo las opciones, ni los perfiles. Salvo por los números, que, sin embargo, son cuentas relativas, por muy alegres que parezcan. Morena subió sus nomos electorales, es decir, sus votos efectivos y reconocidos como legítimos (Más de 45 mil), lo que le permite un segundo lugar. En este caso, honroso, pues no olvidemos que la candidata empezó casi a medio plazo de campaña, lo que obvio no le permitió jugar al parejo, los recursos fueron también limitados, sin óbice del entusiasmo y la altura de miras, pero sobre todo fue notoria su distancia con la planilla impuesta, sin olvidar la “guerra intestina” de dicho Partido y que ahora seguirá por las dirigencias. Se comenta que el médico Chaurand quiere la silla del comité estatal, lo que estará difícil. Al final de la contienda, MORENA, no alcanzó a penetrar más en segmentos de por sí, proclives al desdén a todo lo que no sea “azul”. Cuatro regidores, es pues, un avance.

La sorpresa fue sin duda el PT, que logró una regiduría. Algunos opinan que contó mucho el perfil del candidato, más que el trabajo político. Como sea, ahí está el resultado. El Verde, por su parte, parecía con más aceptación, pero ganó, en su perjuicio, la novatez o candidez, para algunos observadores, del enjundioso candidato, lo malo, para otros es que con la regiduría para el PVEM, será más de lo mismo (Hacia el color dominante). El PRI, cuyo candidato levantó un poco más de los votos en 2018, en que jugó por el Distrito XV local, logró al menos una regiduría, a pesar de vaticinios contrarios.

En suma, al igual notorio, es que no hay oposición que valga. Así que se espera más de lo mismo. Es una realidad, aunque como la verdad, incomoda. En Celaya, hay preferencia por el martirio, que conlleva gobiernos que se nutren de la corrupción: Compra descarada e impune de votantes (Despensas, dinero y otros bienes prometidos) Lo extraño, es que no hay denuncias contundentes o será que no hicieron acopio de pruebas los demás contendientes. Estarán acordes. Y es que no se trata de “ganar judicialmente” como algunos consideran no es honorable, el punto, es que así favorecen lo que dice repudiar: La corrupción electoral. Y aunque no existe aquí mayoría de morenistas, les gusta vivir de “esperanza”, en que ahora sí, sea eficaz y eficiente, de buena gobernanza, por manos del candidato que se dice no converso al color azul y que ya recibió su constancia de mayoría (relativa). En fin. Ya veremos y espero equivocarme.

LA CONDICIÓN SINE QUA NON: No olvidar, que aunque por los números de votos en una mayoría relativa (Menos del 50+1), hayan “favorecido” al candidato del PAN, en Celaya, son los ciudadanos quienes deben presionar para que por fin, se atiendan los edemas sociales que nos aquejan. Y, aunque no vivo de la “esperanza”, ojalá que la oposición por fin se ponga las pilas y los candidatos municipales, sigan en su lucha y propuestas, A menos que, como se acostumbra, hayan sido “flor de un día”. Cuídense mucho. Como siempre, tienen la última opinión.


Y, AHORA QUÉ

Luego, que quedó demostrado el hecho, aquí señalado, de que las elecciones no fueron lo que nos dijeron: “La última oportunidad, antes de entrar al totalitarismo”, vimos después del PREP, como se iban a perfilar los comicios y, por supuesto, aunque no lo admitan algunos despistados o mal intencionados, ha sido una llamada de atención. Es claro, que en el caso de Celaya, hubo más electores “efectivos”, que en 2018, para el Partido todavía en el poder en Guanajuato.

¿Las razones importan? Deberían, incluso, para los “ganadores”. En principio, no es que todos seamos panistas. El hecho, es que no hubo las opciones, ni los perfiles. Salvo por los números, que, sin embargo, son cuentas relativas, por muy alegres que parezcan. Morena subió sus nomos electorales, es decir, sus votos efectivos y reconocidos como legítimos (Más de 45 mil), lo que le permite un segundo lugar. En este caso, honroso, pues no olvidemos que la candidata empezó casi a medio plazo de campaña, lo que obvio no le permitió jugar al parejo, los recursos fueron también limitados, sin óbice del entusiasmo y la altura de miras, pero sobre todo fue notoria su distancia con la planilla impuesta, sin olvidar la “guerra intestina” de dicho Partido y que ahora seguirá por las dirigencias. Se comenta que el médico Chaurand quiere la silla del comité estatal, lo que estará difícil. Al final de la contienda, MORENA, no alcanzó a penetrar más en segmentos de por sí, proclives al desdén a todo lo que no sea “azul”. Cuatro regidores, es pues, un avance.

La sorpresa fue sin duda el PT, que logró una regiduría. Algunos opinan que contó mucho el perfil del candidato, más que el trabajo político. Como sea, ahí está el resultado. El Verde, por su parte, parecía con más aceptación, pero ganó, en su perjuicio, la novatez o candidez, para algunos observadores, del enjundioso candidato, lo malo, para otros es que con la regiduría para el PVEM, será más de lo mismo (Hacia el color dominante). El PRI, cuyo candidato levantó un poco más de los votos en 2018, en que jugó por el Distrito XV local, logró al menos una regiduría, a pesar de vaticinios contrarios.

En suma, al igual notorio, es que no hay oposición que valga. Así que se espera más de lo mismo. Es una realidad, aunque como la verdad, incomoda. En Celaya, hay preferencia por el martirio, que conlleva gobiernos que se nutren de la corrupción: Compra descarada e impune de votantes (Despensas, dinero y otros bienes prometidos) Lo extraño, es que no hay denuncias contundentes o será que no hicieron acopio de pruebas los demás contendientes. Estarán acordes. Y es que no se trata de “ganar judicialmente” como algunos consideran no es honorable, el punto, es que así favorecen lo que dice repudiar: La corrupción electoral. Y aunque no existe aquí mayoría de morenistas, les gusta vivir de “esperanza”, en que ahora sí, sea eficaz y eficiente, de buena gobernanza, por manos del candidato que se dice no converso al color azul y que ya recibió su constancia de mayoría (relativa). En fin. Ya veremos y espero equivocarme.

LA CONDICIÓN SINE QUA NON: No olvidar, que aunque por los números de votos en una mayoría relativa (Menos del 50+1), hayan “favorecido” al candidato del PAN, en Celaya, son los ciudadanos quienes deben presionar para que por fin, se atiendan los edemas sociales que nos aquejan. Y, aunque no vivo de la “esperanza”, ojalá que la oposición por fin se ponga las pilas y los candidatos municipales, sigan en su lucha y propuestas, A menos que, como se acostumbra, hayan sido “flor de un día”. Cuídense mucho. Como siempre, tienen la última opinión.