/ lunes 9 de agosto de 2021

Sine qua non

¿Seguimos en las mismas?

Algo hay de certeza, mis estimados lectores, qué en asuntos políticos, los mexicanos en general y los guanajuatenses, en particular, no tenemos por qué aburrirnos. Y es que de manera cotidiana hay sucesos o circunstancias que nos llaman la atención, ya para alguna crítica, preocupación, o propuesta, incluso, por mera distracción.

Ahora, luego del proceso de participación cívica que se supone, abrió una puerta más accesible para los ciudadanos, el domingo 1º del mes y año que corren; nos toca o nos queda hacer reflexiones: a).- ¿Qué pasó en la consulta popular? Se insistió por el gobierno federal, desde diversos ángulos y palestras –con todo y que había una definición de las Instituciones relevantes como la SCJN, el Congreso de la Unión y el INE (Sin que sea en ése orden su intervención), y por supuesto, desde el púlpito presidencial, es decir, el escenario llamado coloquialmente como “las mañaneras”. Se atiborró a la ciudadanía, por diversos medios y la misma estrategia: Había que botar de su silla de confort e impunidad a los expresidentes (de Salinas a Peña). Hubo mesas de exhorto, al cometido, en muchas plazas cívicas, pintas de bardas, panfletos y pasquines, invitaciones personales a transeúntes, o de casa en casa, incluso, al igual, promoción por algunos periódicos afines al nuevo régimen y jilgueros en redes sociales. En fin. La mayoría de mexicanos, estamos de acuerdo en que se debe combatir y castigar la corrupción, y más en el ámbito público y/o político; b).- ¿En verdad el INE falló, o hizo alguna estrategia para que el resultado fuera como salió? Quienes conocen a esa Institución, misma que tienen entre muchos de sus deberes y atribuciones, todo el rubro de elecciones, al igual, intervendrá para validar la participación ciudadana, por medio del sufragio, en el caso de la Consulta Popular, dicho en términos laxos, y según mandata el artículo 35 de nuestra Carta Magna Federal, y así se requiere que voten al menos el 40% de las lista nominal de electores. Es importante señalar, que tanto la Constitución como la Ley Federal de Consulta Popular, señalan que las consultas se deben hacer en el tiempo de la jornada electoral, es decir, el día de la elección. La razón es simple: Se cuenta con todos los recursos, personal, casillas, material, etc., y es el caso, que el pasado domingo, no se instalaron el 100% de casillas, ni los lugares fueron en las ubicaciones tradicionales o acostumbradas, ello, además, estuvo limitado de recursos materiales, económicos y hasta humanos (personas que estuvieron como el equivalente a “funcionarios de casilla”), no hubo representantes de organizaciones, ni partidos políticos, (descontando a Morena y partidos satélites, aunque no de manera formal intervinieron), no hubo control, ni vigilancia, como sucede en cualquier elección política constitucional –por más que ésta se le pudiera parecer-, en gran parte por falta de los recursos señalados; c).- ¿Por qué acudieron pocos ciudadanos a la Consulta Popular? Se dice que fueron alrededor de un 7% de la lista nominal de electores. Las causas principales: 1.- Desinterés general; lo que es contradictorio al sentimiento generalizado contra la corrupción; 2.- Faltaron casillas y personal calificado (más por premura o falta de tiempo); 3.- No hubo real supervisión y menos, no hay certeza de que los funcionarios hayan sido en verdad neutrales, como es requerido (Hubo denuncias en redes y videos de relleno de urnas por algunos de esos funcionarios); 4.- Falta cultura cívica; 5.- El propio gobierno, desde sus estrategias, “choteo” la propuesta; 6.- La pregunta de la consulta, fue ambigua y no señalaba nada de los expresidentes (La SCJN, prohibió señalar a esos personajes); etc.

LA CONDICIÓN SINE QUA NON: ¿Entonces? Fallamos la mayoría de los mexicanos, incluido los políticos o funcionarios y, por supuesto AMLO. Se desaprovechó una cara oportunidad para que el Pueblo, tome consciencia de su Poder, de que debe y puede participar para hacer cambios de fondo, aunque la propia Ley determine las sanciones a los corruptos y no hay necesidad de una Consulta, sino de actuar de las Autoridades Competentes; la lección: Seguimos como escolapios en materia política y cívica. Se pudo, incluso, promover esa consulta, desde la ciudadanía (En ese supuesto, se requiere sólo el 2% de ciudadanos que propongan una consulta tal), pero, la situación nos hace pensar que fue sólo un garlito, una postura demagógica más. En fin, cuídense mis estimados. La Pandemia toma atajos.

¿Seguimos en las mismas?

Algo hay de certeza, mis estimados lectores, qué en asuntos políticos, los mexicanos en general y los guanajuatenses, en particular, no tenemos por qué aburrirnos. Y es que de manera cotidiana hay sucesos o circunstancias que nos llaman la atención, ya para alguna crítica, preocupación, o propuesta, incluso, por mera distracción.

Ahora, luego del proceso de participación cívica que se supone, abrió una puerta más accesible para los ciudadanos, el domingo 1º del mes y año que corren; nos toca o nos queda hacer reflexiones: a).- ¿Qué pasó en la consulta popular? Se insistió por el gobierno federal, desde diversos ángulos y palestras –con todo y que había una definición de las Instituciones relevantes como la SCJN, el Congreso de la Unión y el INE (Sin que sea en ése orden su intervención), y por supuesto, desde el púlpito presidencial, es decir, el escenario llamado coloquialmente como “las mañaneras”. Se atiborró a la ciudadanía, por diversos medios y la misma estrategia: Había que botar de su silla de confort e impunidad a los expresidentes (de Salinas a Peña). Hubo mesas de exhorto, al cometido, en muchas plazas cívicas, pintas de bardas, panfletos y pasquines, invitaciones personales a transeúntes, o de casa en casa, incluso, al igual, promoción por algunos periódicos afines al nuevo régimen y jilgueros en redes sociales. En fin. La mayoría de mexicanos, estamos de acuerdo en que se debe combatir y castigar la corrupción, y más en el ámbito público y/o político; b).- ¿En verdad el INE falló, o hizo alguna estrategia para que el resultado fuera como salió? Quienes conocen a esa Institución, misma que tienen entre muchos de sus deberes y atribuciones, todo el rubro de elecciones, al igual, intervendrá para validar la participación ciudadana, por medio del sufragio, en el caso de la Consulta Popular, dicho en términos laxos, y según mandata el artículo 35 de nuestra Carta Magna Federal, y así se requiere que voten al menos el 40% de las lista nominal de electores. Es importante señalar, que tanto la Constitución como la Ley Federal de Consulta Popular, señalan que las consultas se deben hacer en el tiempo de la jornada electoral, es decir, el día de la elección. La razón es simple: Se cuenta con todos los recursos, personal, casillas, material, etc., y es el caso, que el pasado domingo, no se instalaron el 100% de casillas, ni los lugares fueron en las ubicaciones tradicionales o acostumbradas, ello, además, estuvo limitado de recursos materiales, económicos y hasta humanos (personas que estuvieron como el equivalente a “funcionarios de casilla”), no hubo representantes de organizaciones, ni partidos políticos, (descontando a Morena y partidos satélites, aunque no de manera formal intervinieron), no hubo control, ni vigilancia, como sucede en cualquier elección política constitucional –por más que ésta se le pudiera parecer-, en gran parte por falta de los recursos señalados; c).- ¿Por qué acudieron pocos ciudadanos a la Consulta Popular? Se dice que fueron alrededor de un 7% de la lista nominal de electores. Las causas principales: 1.- Desinterés general; lo que es contradictorio al sentimiento generalizado contra la corrupción; 2.- Faltaron casillas y personal calificado (más por premura o falta de tiempo); 3.- No hubo real supervisión y menos, no hay certeza de que los funcionarios hayan sido en verdad neutrales, como es requerido (Hubo denuncias en redes y videos de relleno de urnas por algunos de esos funcionarios); 4.- Falta cultura cívica; 5.- El propio gobierno, desde sus estrategias, “choteo” la propuesta; 6.- La pregunta de la consulta, fue ambigua y no señalaba nada de los expresidentes (La SCJN, prohibió señalar a esos personajes); etc.

LA CONDICIÓN SINE QUA NON: ¿Entonces? Fallamos la mayoría de los mexicanos, incluido los políticos o funcionarios y, por supuesto AMLO. Se desaprovechó una cara oportunidad para que el Pueblo, tome consciencia de su Poder, de que debe y puede participar para hacer cambios de fondo, aunque la propia Ley determine las sanciones a los corruptos y no hay necesidad de una Consulta, sino de actuar de las Autoridades Competentes; la lección: Seguimos como escolapios en materia política y cívica. Se pudo, incluso, promover esa consulta, desde la ciudadanía (En ese supuesto, se requiere sólo el 2% de ciudadanos que propongan una consulta tal), pero, la situación nos hace pensar que fue sólo un garlito, una postura demagógica más. En fin, cuídense mis estimados. La Pandemia toma atajos.