/ lunes 13 de diciembre de 2021

Tragedia Migrante

100 heridos y casi 60 muertos en una voladura de tráiler deberían servir para mover conciencias a favor de los migrantes, tanto en México como en los Estados Unidos. Esas muertes ocurridas el viernes 10 diciembre son responsabilidad de las autoridades migratorias, porque ser un ser humano no debería ser ilegal en ninguna parte del planeta, y por lo mismo no deberían viajar escondidos, en condiciones infrahumanas, víctimas de redes criminales.

Desde la tragedia de San Fernando las autoridades mexicanas, ya de tres partidos políticos distintos, no hacen más que darle vueltas al asunto y acatar las órdenes de la Casa Blanca quien es la principal perpetradora de este genocidio de migrantes.

Si yo digo por la mañana “hace un día soleado” y dejo escrita la sentencia, estoy escribiendo una verdad que se convertirá en mentira 8 horas después. La verdad está hecha de oposiciones porque la realidad cambia y los movimientos históricos se desmienten unos a otros. Tal vez esa sea la razón del cambio de la política migratoria ofrecida por la 4T a los centro y sudamericanos. Un gobierno progresista tiene como eje fundamental la vida del ser humano y la defensa de sus derechos civiles, sin importar su nacionalidad, lo contrario es conservadurismo, neoliberalismo, derechismo y hasta fascismo.

Tampoco en EU han hecho gran cosa por la defensa de los derechos de los migrantes a su paso por México. Las redes criminales de polleros operan con el beneplácito de los gobiernos.

Otra tragedia más que muestra nuestra deshumanización, nuestra falta de empatía y el doble discurso gubernamental. El sufrimiento humano parece no tener límites en “el callejón de los sueños rotos”.

100 heridos y casi 60 muertos en una voladura de tráiler deberían servir para mover conciencias a favor de los migrantes, tanto en México como en los Estados Unidos. Esas muertes ocurridas el viernes 10 diciembre son responsabilidad de las autoridades migratorias, porque ser un ser humano no debería ser ilegal en ninguna parte del planeta, y por lo mismo no deberían viajar escondidos, en condiciones infrahumanas, víctimas de redes criminales.

Desde la tragedia de San Fernando las autoridades mexicanas, ya de tres partidos políticos distintos, no hacen más que darle vueltas al asunto y acatar las órdenes de la Casa Blanca quien es la principal perpetradora de este genocidio de migrantes.

Si yo digo por la mañana “hace un día soleado” y dejo escrita la sentencia, estoy escribiendo una verdad que se convertirá en mentira 8 horas después. La verdad está hecha de oposiciones porque la realidad cambia y los movimientos históricos se desmienten unos a otros. Tal vez esa sea la razón del cambio de la política migratoria ofrecida por la 4T a los centro y sudamericanos. Un gobierno progresista tiene como eje fundamental la vida del ser humano y la defensa de sus derechos civiles, sin importar su nacionalidad, lo contrario es conservadurismo, neoliberalismo, derechismo y hasta fascismo.

Tampoco en EU han hecho gran cosa por la defensa de los derechos de los migrantes a su paso por México. Las redes criminales de polleros operan con el beneplácito de los gobiernos.

Otra tragedia más que muestra nuestra deshumanización, nuestra falta de empatía y el doble discurso gubernamental. El sufrimiento humano parece no tener límites en “el callejón de los sueños rotos”.