/ martes 11 de mayo de 2021

Vacunado

El pasado 5 de Mayo -fecha conmemorativa del triunfo del ejército mexicano sobre el considerado el mejor del mundo, el francés, gracias, en buena medida, al gran estratega militar, el General Ignacio Zaragoza- fui vacunado contra la COVID-19. Evento impensable hace un año. En mi carácter de docente -de licenciatura y doctorado- hice mi solicitud en línea ante la Secretaría de Educación del Estado de Guanajuato, ingresé mi CURP, me asignaron fecha y hora y listo. Fue muy fácil. Me trasladé de la Ciudad de Guanajuato al Poliforum de León. No tuve problemas de estacionamiento ni fui víctima de aglomeración alguna. Excelente trabajo de la autoridad, tanto la federal -la Secretaría de la Defensa Nacional- como de la guanajuatense -las secretarías de Educación y la de Salud-. Gran organización y mejor ejecución.

Como soy docente en escuelas particulares, tuve que salvar una incidencia, consistente, básicamente, en que me fuera validado un documento, el que yo eligiera entre tres opciones: (i) constancia de prestación de servicios (ii) recibo de pago o (iii) credencial institucional; yo me decanté por recibo de pago, el cual recibí en mi correo electrónico el día previo a que me vacunara. Salvar la incidencia me llevó poco más de noventa minutos, tiempo que se pasó muy rápido, en compañía de un buen libro.

Enseguida, pasé al área de vacunación, no sin antes recibir unas galletas y una botella de agua, para hidratarme y siempre guardando la sana distancia y con mascarilla, como todos en el lugar. Sentado, esperando mi turno de vacunación, disfrutaba de un cuarteto de cuerdas de la Universidad de Guanajuato que tocaban música de The Beatles, así como un mariachi y la música típica mexicana; arriba, a los costados, anuncios espectaculares destacando la importancia de la labor docente. La Secretaría de Educación guanajuatense nos recordó la valía de tal vocación, me sentí como lo que nunca se nos debe olvidar a los docentes: un actor que incide en la formación de ciudadanía. Gracias por recordar pues, en ocasiones, a algunas instituciones educativas se les olvida, manifestándolo en el privilegio de funciones administrativas (llenado de formatos, uso de tecnología) sobre funciones estrictamente docentes.

La vacuna que recibí fue la de origen chino, la Cansino. Seguramente, los prejuicios en torno a los productos realizados por aquel país fueron superados, pues muchos recibimos gustosos la sustancia que hará menos difícil la enfermedad de COVID-19. No dolió la invasión.

No tuve malestar alguno y mi glucosa salió muy bien. En menos de tres horas estaba vacunado. Regresé a casa a seguir trabajando, vía remota.

Tengo claro que el virus SARS-CoV-2 llegó para quedarse y que las medidas sanitarias prevalecerán, por lo que continuaré evitando aglomeraciones, lavando o desinfectando mis manos continuamente, utilizando el estornudo de etiqueta y utilizando mascarilla (quizás en el mediano plazo, la iremos dejando paulatinamente).

Felicidades al sector educativo y al sector salud guanajuatense. Gran trabajo de coordinación.

germanrodriguez32@hotmail.com

El pasado 5 de Mayo -fecha conmemorativa del triunfo del ejército mexicano sobre el considerado el mejor del mundo, el francés, gracias, en buena medida, al gran estratega militar, el General Ignacio Zaragoza- fui vacunado contra la COVID-19. Evento impensable hace un año. En mi carácter de docente -de licenciatura y doctorado- hice mi solicitud en línea ante la Secretaría de Educación del Estado de Guanajuato, ingresé mi CURP, me asignaron fecha y hora y listo. Fue muy fácil. Me trasladé de la Ciudad de Guanajuato al Poliforum de León. No tuve problemas de estacionamiento ni fui víctima de aglomeración alguna. Excelente trabajo de la autoridad, tanto la federal -la Secretaría de la Defensa Nacional- como de la guanajuatense -las secretarías de Educación y la de Salud-. Gran organización y mejor ejecución.

Como soy docente en escuelas particulares, tuve que salvar una incidencia, consistente, básicamente, en que me fuera validado un documento, el que yo eligiera entre tres opciones: (i) constancia de prestación de servicios (ii) recibo de pago o (iii) credencial institucional; yo me decanté por recibo de pago, el cual recibí en mi correo electrónico el día previo a que me vacunara. Salvar la incidencia me llevó poco más de noventa minutos, tiempo que se pasó muy rápido, en compañía de un buen libro.

Enseguida, pasé al área de vacunación, no sin antes recibir unas galletas y una botella de agua, para hidratarme y siempre guardando la sana distancia y con mascarilla, como todos en el lugar. Sentado, esperando mi turno de vacunación, disfrutaba de un cuarteto de cuerdas de la Universidad de Guanajuato que tocaban música de The Beatles, así como un mariachi y la música típica mexicana; arriba, a los costados, anuncios espectaculares destacando la importancia de la labor docente. La Secretaría de Educación guanajuatense nos recordó la valía de tal vocación, me sentí como lo que nunca se nos debe olvidar a los docentes: un actor que incide en la formación de ciudadanía. Gracias por recordar pues, en ocasiones, a algunas instituciones educativas se les olvida, manifestándolo en el privilegio de funciones administrativas (llenado de formatos, uso de tecnología) sobre funciones estrictamente docentes.

La vacuna que recibí fue la de origen chino, la Cansino. Seguramente, los prejuicios en torno a los productos realizados por aquel país fueron superados, pues muchos recibimos gustosos la sustancia que hará menos difícil la enfermedad de COVID-19. No dolió la invasión.

No tuve malestar alguno y mi glucosa salió muy bien. En menos de tres horas estaba vacunado. Regresé a casa a seguir trabajando, vía remota.

Tengo claro que el virus SARS-CoV-2 llegó para quedarse y que las medidas sanitarias prevalecerán, por lo que continuaré evitando aglomeraciones, lavando o desinfectando mis manos continuamente, utilizando el estornudo de etiqueta y utilizando mascarilla (quizás en el mediano plazo, la iremos dejando paulatinamente).

Felicidades al sector educativo y al sector salud guanajuatense. Gran trabajo de coordinación.

germanrodriguez32@hotmail.com