/ jueves 10 de junio de 2021

Voluntad Anticipada

Es una manifestación voluntaria que tiene por objeto garantizar la atención médica de los enfermos en situación terminal, respetando su voluntad y dignidad humana.

Es importante aclarar que voluntad anticipada no es lo mismo que eutanasia. Son preferencias que una persona tiene respecto del cuidado futuro de su salud, de su cuerpo y de su vida, y decide cuando está en pleno uso de sus facultades mentales, en anticipación a la posibilidad de que en algún momento en el futuro se encuentre incapacitada para expresar. En otras palabras, es la decisión oportuna de tomar ciertas acciones para cuando ya no esté en posibilidad de ordenar o emitir su voluntad, esto es común en el contexto de una enfermedad terminal, un estado de coma o un estado de sufrimiento irreversible, un estado vegetativo, que son situaciones en que la persona pierde la capacidad de expresar sus deseos y decidir por sí misma. En estas circunstancias, el conocer la voluntad anticipada de una persona puede facilitar la toma de decisiones tales como: cuáles tratamientos médicos han de aplicarse y cuáles han de evitarse, cuáles síntomas han de tratarse y cuáles pueden permitirse, qué hacer en caso de que la persona pierda la capacidad de alimentarse por sí misma, qué hacer en caso de que los tratamientos médicos ya no sean útiles y la muerte sea inevitable, qué se hace o se debe de hacer en el caso de que ocurra un paro cardiorrespiratorio o decidir si el fallecimiento ha de ocurrir en casa o en el hospital. Más aún, el conocer la voluntad anticipada de una persona permite que su dignidad sea respetada hasta el último momento. Esta voluntad tiene semejanzas con un testamento, es unilateral, es decir, nadie más interviene que el propio autor. En el testamento, una persona indica su deseo de cómo ha de disponerse de sus bienes cuando haya fallecido. En la voluntad anticipada, una persona indica cómo quiere que se disponga de sus bienes más preciados: su salud, su cuerpo y su vida, en un momento cercano a la muerte en el que ya no sea capaz de decidir por sí misma. A mejor entendimiento es el deseo anticipado de la persona cuando se encuentre en una fase terminal de cómo debe llevarse su tratamiento médico, pero que también es importante decirlo, cuando esta persona pierde la capacidad de expresar sus preferencias y decidir por sí misma, la responsabilidad de estas decisiones sobre su salud, su cuerpo y su vida recae en su representante legal, que casi siempre es un familiar cercano, el cargo de representante es voluntario y gratuito; quien lo acepte, adquiere el deber jurídico de desempeñarlo cabalmente. En el Estado de Guanajuato, contamos con una Ley de voluntad anticipada, que contiene 45 artículos, que regula el procedimiento, en estos prohíbe la eutanasia, a saber. “Artículo 43. En ningún momento y bajo ninguna circunstancia se practicará la eutanasia en el paciente. No podrán suministrarse medicamentos o tratamientos que provoquen de manera intencional el deceso del enfermo en situación terminal.” Aclarando que la eutanasia es el acto de provocar intencionadamente la muerte de una persona que padece una enfermedad incurable para evitar que sufra, se aclara no es lo mismo que la voluntad anticipada. La solicitud se puede hacer a cualquier edad, en pleno uso de las facultades mentales, y lo recomendable es acudir ante un Notario. Estoy en Facebook: Lauro Morelos Calixto.

Es una manifestación voluntaria que tiene por objeto garantizar la atención médica de los enfermos en situación terminal, respetando su voluntad y dignidad humana.

Es importante aclarar que voluntad anticipada no es lo mismo que eutanasia. Son preferencias que una persona tiene respecto del cuidado futuro de su salud, de su cuerpo y de su vida, y decide cuando está en pleno uso de sus facultades mentales, en anticipación a la posibilidad de que en algún momento en el futuro se encuentre incapacitada para expresar. En otras palabras, es la decisión oportuna de tomar ciertas acciones para cuando ya no esté en posibilidad de ordenar o emitir su voluntad, esto es común en el contexto de una enfermedad terminal, un estado de coma o un estado de sufrimiento irreversible, un estado vegetativo, que son situaciones en que la persona pierde la capacidad de expresar sus deseos y decidir por sí misma. En estas circunstancias, el conocer la voluntad anticipada de una persona puede facilitar la toma de decisiones tales como: cuáles tratamientos médicos han de aplicarse y cuáles han de evitarse, cuáles síntomas han de tratarse y cuáles pueden permitirse, qué hacer en caso de que la persona pierda la capacidad de alimentarse por sí misma, qué hacer en caso de que los tratamientos médicos ya no sean útiles y la muerte sea inevitable, qué se hace o se debe de hacer en el caso de que ocurra un paro cardiorrespiratorio o decidir si el fallecimiento ha de ocurrir en casa o en el hospital. Más aún, el conocer la voluntad anticipada de una persona permite que su dignidad sea respetada hasta el último momento. Esta voluntad tiene semejanzas con un testamento, es unilateral, es decir, nadie más interviene que el propio autor. En el testamento, una persona indica su deseo de cómo ha de disponerse de sus bienes cuando haya fallecido. En la voluntad anticipada, una persona indica cómo quiere que se disponga de sus bienes más preciados: su salud, su cuerpo y su vida, en un momento cercano a la muerte en el que ya no sea capaz de decidir por sí misma. A mejor entendimiento es el deseo anticipado de la persona cuando se encuentre en una fase terminal de cómo debe llevarse su tratamiento médico, pero que también es importante decirlo, cuando esta persona pierde la capacidad de expresar sus preferencias y decidir por sí misma, la responsabilidad de estas decisiones sobre su salud, su cuerpo y su vida recae en su representante legal, que casi siempre es un familiar cercano, el cargo de representante es voluntario y gratuito; quien lo acepte, adquiere el deber jurídico de desempeñarlo cabalmente. En el Estado de Guanajuato, contamos con una Ley de voluntad anticipada, que contiene 45 artículos, que regula el procedimiento, en estos prohíbe la eutanasia, a saber. “Artículo 43. En ningún momento y bajo ninguna circunstancia se practicará la eutanasia en el paciente. No podrán suministrarse medicamentos o tratamientos que provoquen de manera intencional el deceso del enfermo en situación terminal.” Aclarando que la eutanasia es el acto de provocar intencionadamente la muerte de una persona que padece una enfermedad incurable para evitar que sufra, se aclara no es lo mismo que la voluntad anticipada. La solicitud se puede hacer a cualquier edad, en pleno uso de las facultades mentales, y lo recomendable es acudir ante un Notario. Estoy en Facebook: Lauro Morelos Calixto.