imagotipo

CARTAS AL PRESIDENTE ELECTO (1)

  • SINE QUA NON

Estas serán una serie de misivas para don Andrés Manuel López Obrador, que aunque sé que él o sus asesores podrán decir que ya “lo saben” o qué “estamos trabajando en ello”, no están demás desde el punto importante: El ciudadano y sus preocupaciones más sentidas.  Estas cartas así, se sustentan en lo que su servidor ya por sí mismo, por ustedes estimados lectores, o por muchos de los ciudadanos que a lo largo de mi campaña (En sentido amplio) han comentado y hemos visto, experimentado, sufrido o queremos alguna solución.

¿Por qué hacerlo así? Es simple: He dicho con insistencia que soy portavoz de aquéllos que precisamente por alguna causa –la que sea- no son escuchados y muy en particular por tener el compromiso de seguir en esta lucha ahora avalada por más de 32 mil sufragios a mi candidatura y sobremanera para que precisamente, el nuevo Presidente nos escuche.

Debo decir que, al igual que muchos de ustedes mis estimados lectores y electores o ambos, debemos tener cuidado con la inercia en política, uno de los peores enemigos, junto con la corrupción y la impunidad.  La inercia se define como: “Incapacidad que tienen los cuerpos de modificar por sí mismos el estado de reposo o movimiento en que se encuentran.” Y vertido a la política es claro: Hay muchos que no se moverán, que no quieren perder sus privilegios o estados de excepción salarial.

Carta número uno:

            Señor Presidente Electo:

 Los guanajuatenses partimos de una premisa válida: Usted debe estar mejor informado que nosotros. Y por ende, suponemos bien que el problema de los altos precios del combustible derivados del petróleo, es un asunto que no debe postergarse por dos causas contundentes: La pobreza de la mayoría de los mexicanos y su promesa reiterada a la exigencia popular, de bajar los precios injustificados y letales de tales combustibles. (Conscientes que será después del 1 de diciembre de 2018).

Hay muchas excusas que han dado en el gobierno federal, que bajo argumentos falaces y engañosos, nos quieren mantener en el error y, a raya. Ponen de relieve los costos en dólares y el concierto internacional en torno al asunto, han llegado al colmo de decir que incluso, nuestra gasolina es más barata que en muchos países, entre otros dislates.

Lo cierto es, 1.- Se  Dejó de producir la gasolina –para llevar a la quiebra técnica a PEMEX y vender sus “activos”- y hay un déficit de más del 50% que no colma nuestro autoconsumo, lo que ciertamente y en apariencia, al importar el producto se paga en dólares norteamericanos. Ésa es una de las “cortinas de humo”, porque en realidad hay un contrato de asociación con la compañía Shell y no es técnicamente importación de gasolina; 2.- PEMEX ha sido la “caja chica” –grande en realidad- de políticos y líderes corruptos; 3.- Igual viene supliendo la deficiencia recaudatoria fiscal y el superávit en el gasto público, campañas políticas, demás pillerías, y un largo etcétera.

Como usted debe saber, hay cada año diversos estudios a nivel mundial sobre el asunto de los costos de la extracción, refinamiento, transporte, etc., del petróleo, por los diversos países del mundo y las estimaciones en dólares por barril de crudo van desde 5.00 en Arabia Saudita, 20.00 en Venezuela, hasta 40.00 en Angola, mientras que en México es de 7.91, es decir que -mientras otro referente es la West Texas Intermediate (WTI), su costo es de 34.00 por barril- en México sale más barato la extracción. Lo que al valor en pesos mexicanos, si tomamos al dólar en $20.00 pesos como promedio en el mercado, el precio por barril es de $158.20 pesos.

Desde luego que habría que sumar costos de refinamiento y trasiego a las gasolineras. Cada Barril tiene una capacidad para 159 litros. Así el litro del crudo es de $0.994 pesos. Por cada litro del crudo se saca un 45% de gasolina, por lo que se requieren 2.2 litros de petróleo para sacar un litro de gasolina, igual a $2.186 pesos por litro de gasolina en refinería.

Sí la distribución y comercialización es del 11.8% habrá que sumar al costo ya señalado, $0.258 pesos, igual a $2.444 pesos por litro, más impuestos: IEPS e IVA. En el primero hay que definir como Impuesto Especial sobre Productos y Servicios y decir que, contrario al estatuto constitucional que prohíbe doble tributación, inequidad y desproporcionalidad, el “IEPS” es un impuesto federal, estatal, municipal y se le agrega un “impuesto al carbono” (¿?). Se debería pagar por quien venda la gasolina, pero es un “impuesto trasladable” y lo paga el consumidor final, además de que contrario a que toda factura debe ser pormenorizada, el IEPS es la excepción: NO aparece en las facturas y no vemos con claridad el cargo y concepto. Imagine usted, señor Presidente Electo, sin los contribuyentes no asientan conceptos bien definidos y claros en la declaración fiscal, la consecuencia. Además de qué es un “impuesto variable”, para ir “ajustando precios” por cambios de los mismos en el ámbito internacional.

 Las cuotas complementarias aplicables desde el 28 de julio al 3 de agosto de 2018, según la Ley Fiscal del IEPS, que recién se han publicado en el DOF, lo que hemos conocido como “miscelánea fiscal: “Gasolina menor a 92 octanos: $2.670, Gasolina mayor o igual a 92 octanos: $3.090, Diésel: $3.108, Combustibles no fósiles: $3.090” Así tendríamos: Litro de gasolina a $2.444 más –pongamos la de menos octanos- $2.670, igual a: $5.114 pesos; más IVA: $0.3910 pesos, igual a, $5.505 pesos. Queda el “impuesto al carbono/contaminación” que es de $0.1140 pesos, da $5.619 pesos, más -¡sorpresa!- una cuota para EUA, de $0.3800 pesos, da $5.999 pesos, éste debería, con todo y las variables en centavos que ocurran, el precio final al consumidor. Pero siendo “benévolos”, y pensando aun contra la lógica administrativa, de que PEMEX debería obtener una renta o ganancia, sin tomar en cuenta que es una empresa del Estado y por ello devolvernos nuestro recurso petrolero, en dinero u obra pública o inversión pública, si ésa fuera del 50%, el costo sería de $9.00 por litro en números redondos. Al ir más allá, en estas alegres cuentas, nos preguntamos: ¿Qué hay para los dueños del petróleo? Es decir, los mexicanos. Y sí se aumenta otro 50% para darnos a todos alguna ganancia directa, el precio de la gasolina sería de $12.00 pesos el litro y para cada año recibir nuestro bono petrolero, menos un 10% de ISR, como sucede en otros países, algo así como para navidad o los reyes magos Con todos esos “agregados” el precio final sale más barato, que hoy. Otra solución sería quitar cobro inconstitucional del IEPS y bajar el IVA al 10%

Cordialmente, los más de 32 mil sufragistas que votamos por el cambio.