imagotipo

EQUILIBRIOS

  • DR. FLORENCIO CABRERA COELLO

La Ley equivale a sabiduría y es un acto de equilibrio entre la continuidad de la sociedad y la anárquica búsqueda individual de venganza”. Arthur Miller

 

Florencio Cabrera Coello

El conjunto de conocimientos, saberes y costumbres de los pueblos ubicados en un territorio con costumbres semejantes que trascienden en el tiempo constituyen una época histórica. Una de las civilizaciones más antiguas es la china y su filosofía que, en cierto modo es tan práctica en casi todos los aspectos de la vida.

El pensamiento y la practica tradicional china está en la filosofía del taoísmo, que junto con el budismo y el confucionismo constituyen el trípode de una de las civilizaciones de las más antiguas. Según la leyenda, todo comenzó con un mítico emperador, Fu Xi, que la bibliografía lo describe como un ser semi-humano, mago, chamán. Un rey trivial que descubrió en el lomo de un caballo un diagrama mágico conocido como Ho-Tou de donde emanaron los “Ocho Trigramas del Cielo” el libro de las mutaciones, un dibujo mágico que, con los atávicos conocimientos de los “Sabios de la Alta Antigüedad del Asia Central” se inició la Cultura Tradicional China y su filosofía.

El Yin y el Yang tiene su origen en esa época, como una corriente filosófica del taoísmo. Ontología de la que se habla con frecuencia en nuestro tiempo e incorporada en la creencia New Age, a la era astrológica de Acuario que nace de la afirmación que cuando pasa el sol de un signo del zodiaco al siguiente, según sus seguidores influye en los seres humanos y para algunos es la base de la terapia holística, misma que no tiene base científica y se encuentran en las pseudo terapias alternativas.

La teoría del Yin y el Yang, sin embargo, tiene algunas facetas incrustadas en diversos campos de la vida actual. La hipótesis se fundamenta en que son dos aspectos básicos del mundo, uno limita al otro, pero, aun así, el uno depende del otro, no pueden existir aisladamente, de tal manera que tanto el ying como el yang son los elementos responsables del equilibrio y armonía, requisitos indispensables para la germinación, crecimiento, desarrollo y madurez de la vida vegetal, animal y humana.

El Yin y el Yang enfoca su filosofía a la vida y a la salud del hombre. Un ser humano es sano cuando el ying y el yang están en armonía. La medicina tradicional china emplea la teoría para explicar la complejidad del cuerpo humano, sus enfermedades, su tratamiento y curación. Una percepción interesante de la teoría es que desde entonces se estableció que cualquier sistema de vida es dependiente de los demás, que, concretándolo a un ser viviente, cuando un órgano enferma, los demás también se afectan. Concepto aplicable al cuidado de la naturaleza, que la modernidad y la búsqueda del confort tienden a romper el equilibrio físico y biológico que amenaza nuestra existencia

Hace siete milenios lo describieron los chinos y en la actualidad se asemeja en el funcionamiento del sistema nervioso autónomo de animales superiores y el humano. Simplificando, este sistema conocido también como vegetativo, es el que regula las funciones de la vida en que no interviene nuestra voluntad, como la respiración, el palpitar constante del corazón y la circulación periférica; el funcionamiento renal y hepático; el trabajo de tan diversos órganos en la producción de hormonas, regulación de la temperatura corporal por el sudor y un largo etcétera. Básicamente el sistema lo componen dos ejes que realizan acciones que pueden parecer opuestas, son los (sub) sistemas Simpático y Parasimpático, fuerzas que, sin saberlo el Yin y el Yang en cierto modo lo había supuesto. Un ejemplo en cardiología: el simpático aumenta la tasa cardiaca y la fuerza de contracción del corazón, mientras que el parasimpático disminuye la tasa cardíaca y la fuerza de la contracción del corazón; el simpático eleva la presión arterial por contracción de las arterias, en cambio, el parasimpático la reduce por efecto de la dilatación de las mismas. Uno más: en el ojo, el simpático dilata la pupila, el parasimpático la contrae. En el equilibrio está la salud. Cuando solo una fuerza disminuye o aumenta, entonces viene el desequilibrio que produce enfermedad.

Semejanzas las hay en la física, no es posible concebir la luz si no hay oscuridad, no es dable entender la dureza sin conocer lo blando o lo líquido. Tenemos frío, porque sabemos del calor. En la sociedad sucede lo mismo. El bien existe como oposición del mal, no habría bien si no existiera el mal.

Asimismo, es aplicable a la política, para ejercer un buen gobierno es necesario la participación responsable de la oposición, lo que llaman contrapesos políticos. Equilibrio que para que sea operable, es necesario que esta, (la oposición) se integre con fuerzas en número cercano a la mayoría, que, para infortunio nuestro, en el gobierno que se aproxima, dimos un paso atrás para regresar a cuando vivimos bajo “la dictadura perfecta” y el “carro completo”. Los augurios no son halagüeños. La solución pues, está en el equilibrio de dos fuerzas opuestas.