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SÍMBOLOS

  • DR. FLORENCIO CABRERA COELLO

SÍMBOLOS

Florencio Cabrera Coello

 

“La patria no es la tierra. Los hombres que la tierra nutre son la patria”.

 Rabindranath Tagore

 

Decimos que vivimos la era de la comunicación. El ingenio humano ha creando sistemas y artefactos basados en la física que el mundo ha tenido desde su evolución para hacerlo habitable o de su creación, como usted prefiera aceptarlo, descubriendo fuerzas invivibles que siempre han existido, como la electricidad o las radiaciones de todo tipo. Los aportes de Isaac Newton y el rol de las manzanas en su Teoría de la Gravedad marcaron diferencias que pasan a lo anecdótico si recordamos la manzana que originó la expulsión de Adán y Eva del Paraíso Terrenal; o la manzana de Guillermo Tell; o el apodo de la ciudad de Nueva York, La Gran Manzana, símbolos que los humanos creamos como una forma antiquísima de comunicarnos hasta llegar a la actual regida por la tecnología que utiliza esa energía oculta que siempre ha existido.

Empero, los símbolos gráficos, pinturas, grabados o relieves en rocas o en cavernas de las civilizaciones primitivas siguen, hoy más que nunca vigentes, se han actualizados los íconos para comunicarnos o desarrollar una actividad, baste abrir el teléfono móvil y e interpretar figuras para ahorrarnos dar a conocer un largo instructivo.

Hechos heroicos, obras literarias, descubrimientos científicos, personas, etc. que por su trascendencia legan significados de valores y sentimientos, representaciones abstractas o alegóricas que evocan hechos gravados en la historia. En la globalización del momento actual, por su gran significado siguen sin visos de desaparecer los símbolos religiosos y patrióticos. Muestra de los primeros es la cruz de los cristianos, la luna creciente de los islamitas o la estrella de David de los hebreos. Para los patrios es la bandera nacional, con todo los que simbolizan los colores, el orden de los mismos, su contorno geométrico, las imágenes incrustadas de un sol, una luna, estrella o animal; un escudo de armas, etc.

El emblema de la insurgencia encabezada por Miguel Hidalgo que nos liberó de la corona española fue un estandarte tomado de la iglesia de Dolores. La soberanía alcanzada requirió guerras de facciones entre nosotros mismos. Una historia de doscientos nueve años de muchos héroes y algunos villanos. De invasiones extranjeras, de tristes recuerdos y de pérdidas territoriales donde nuestra querida patria ha logrado recuperarse.

Cada día vivimos nueva historia. La internacionalidad del mundo presente y en particular la difícil pero llevadera relación con los Estados Unidos nos obliga a estar atentos a los sucesos que acaecen en ese poderoso país. La guerra de la independencia, la época de la reforma juarista y la revolución maderista de 1910 de alguna forma nuestros vecinos río arriba del Bravo estuvieron involucrados. Tres épocas emblemáticas de nuestra historia que puntualmente conmemoramos.

Nuestra relación con los norteamericanos ha sido con altibajos y con el presidente Trump andamos en la parte baja de esa curva ondulante. Uno de tantos desatinos del mandatario gringo sucedió la semana que terminó, fue por la muerte de un héroe que se convirtió en político. El senador John McCain fue una voz intrépida en defensa de los valores democráticos. A la edad de 81 años murió un soldado que fue prisionero de las fuerzas vietnamitas en esa guerra ominosa. Cinco años detrás de las rejas de una cárcel inmunda en un país hostil al suyo. El senador por Arizona que fracasó en sus dos intentos por llegar a la Casa Blanca, a pesar de pertenecer al mismo partido del mitómano presidente Trump, fue de sus más severos críticos por las majaderías y torpezas que comete un día sí y otro también. A la muerte de McCain las banderas de edificios públicos del país y en particular de la capital estadounidense, ondearon a la mitad de la asta, excepto la de la Casa Blanca. Ante la avalancha de críticas, bajó el símbolo nacional a la mitad del astil, pero solamente durante los minutos que duró la ceremonia en el Capitolio después de la muerte del senador de Arizona

En charla con ciudadanos estadounidenses, me expresaron su indignación por el uso que le dio Trump al primer símbolo patrio de su país, usar la bandera nacional para mostrar rencor a un crítico considerado héroe nacional.

Ante tandas gansadas, nosotros y el mundo que no está enterado de muchos porqués, se pregunta ¿por qué Trump se mantiene en el poder? La respuesta es sencilla, el mercado de valores y la oferta laboral están al alza, los créditos bancarios se están abriendo a todo aquel que solicita crédito hipotecario o adquirir un préstamo para adquirir bien material, que según el Nobel de economía 2008 Paul Krugman, es una bomba de tiempo que tarde o temprano estallará en una crisis semejante o peor que la de hace diez años.