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VIVIR CON SENTIDO

  • ACIERTOS O BARBARIDADES

El regalo de la existencia tiene, como complemento, la responsabilidad de vivir con sentido. en esa búsqueda se nos va toda la vida; de ahí la importancia de descubrir algunos elementos de sentido de la existencia en el discurso eucarístico, esto, nos dice el evangelista san Juan (6,24-35)

Esta, es una de las claves principales que se nos ofrece para vivir con sentido común, porque, todos cuando nos damos cuenta de que a quien buscamos, no se encuentra en el lugar donde se da lo trascendente, nos disponemos de manera inmediata a ir en su búsqueda y cuando lo ubicamos se da el caso que, generalmente, nos equivocamos de pregunta ¿Cuándo has llegado aquí? Y la respuesta, es decir, se concentra en el deseo que se tiene por encontrar nuestra realidad de ubicación en la vida y así encontrarla y realizar una búsqueda adecuada de nuestra de nuestro ser y hacer.

Es muy importante discernir lo encontrado en sentido de nuestra búsqueda, con esto, no me refiero a la incapacidad de ir más allá de lo que suceda, o bien, a la necedad de no analizar las cosas a profundidad, recordemos que todos los signos, además de ser acciones nuestras, son señales que implican, y hasta exigen, una disponibilidad para el discernimiento. No es suficiente pues, con buscar ni siquiera con encontrar. Ambas acciones deben ser acompañadas por una disponibilidad y capacidad para el descernimiento.

Accionar lo discernido, también, se necesita actuar, hacer caso de lo supremo, dándole una orientación adecuada a la existencia. “No trabajemos solamente para llenarnos de cosas materiales, tratemos siempre de buscar la riqueza espiritual que nos lleve a trascender” hay que darles sentido a nuestras vidas, porque, el ser humano recordémoslo muy bien, que no está hecho para que subsista, sino para que viva con sentido.

¿Cómo precisar la actuación en nuestra vida? ¿Qué hemos de hacer las realizar las obras que nos dignifiquen? Muy sencillo, dándole sentido a nuestra existencia y realizando bien nuestro trabajo, con responsabilidad y honradez necesaria y cumpliendo plenamente mi rol como ciudadano conocedor de los preceptos, las leyes y las costumbres que deben cumplirse. Y de esta forma, aseguramos una buena sociedad consiente del deber y el hacer para ser.

De lo anterior podemos decir que vivir con sentido no es algo opcional para todo ciudadano, es una actitud irrenunciable. Si quisiéramos definir quien es un buen ciudadano, tendríamos que decir que es aquella persona se esfuerza permanentemente por darle sentido común a su existencia de acuerdo a lo establecido por la misma sociedad.

Vivamos con sentido, abrámonos a la búsqueda, disponiéndonos al descernimiento, vivamos de maneras precisas, no de deseos. Convencidos de que una existencia con sentido, es una tarea y gracia, pues no sólo consecuencia de nuestro esfuerzo, también es fruto de la presencia de un ser supremo en nuestras vidas, por eso, el sentido de nuestra existencia desde la adhesión con Dios, no tiene un fin en sí mismo; es decir, no es para que vivamos sólo nosotros con sentido; sino, también y sobre todo, para que las personas con  las que entramos en contacto diariamente, se animen a través de nuestro trato a darle sentido a su existencia. Recordemos también que “No solo de pan vive el hombre”

Con este comentario del que tome como base la reflexión del padre Toribio Tapia Bahena, espero que sea muy útil sobre todo a los ciudadanos a los que el pueblo les ha dado la responsabilidad de ser servidores públicos y representantes de cuidar por el buen uso de los recursos materiales y financieros, así como también, la buena administración y la aplicación de ley en nuestro país en sus tres niveles de gobierno. “Hay que vivir siempre con sentido común nuestras vidas”

Espero que esta colaboración sea para todos un verdadero Acierto, o bien una Barbaridad, pero que nos permita con esto reflexionar para mejorar el sentido de nuestro decir y hacer. Mi correo: cuervito48@hotmail.com

JOSÉ DE LA LUZ ACOSTA CERDA.