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Jorge Luis Aguacaliente, un padre a los 19 años

  • Karla Melgoza
  • en LOCAL

Tras convertirse en padre a los 19 años, Jorge Luis Aguacaliente Niño ha vencido adversidades para continuar sus estudios y desenvolverse profesionalmente, sin dejar de lado el crecimiento de su pequeño hijo Tadeo, quien padece síndrome de Down.

Para él, el Día del Padre es una celebración donde se les recompensa por un día todo el esfuerzo y trabajo que hacen durante todo el año para llevar el dinero a sus familias, así como también dar la vida por sus hijos; sin embargo, indicó que esta fecha se ve opacada por el Día de las Madres, pues a su criterio, una madre es más importante porque siempre procura a sus hijos y está al pendiente de ellos, mientras el padre se encuentra en horario laboral.

Recordó que cuando nació su primogénito estaba a punto de ingresar a la universidad, por lo que esto significó una cambio de 360 grados, porque se vio obligado a dejar la escuela para conseguir un trabajo y así poder responder y ejercer la nueva responsabilidad que se le presentó.

“Cuando pasó eso dejé de lado muchas cosas que me gustaban, porque se me estaba presentando una responsabilidad mayor a las que estaba acostumbrado, fue algo más drástico que las obligaciones que en aquel entonces ya tenía”, comentó.

Debido a que Tadeo es un niño especial, compartió que maneja el tema de una manera normal, pues es un pequeño como cualquier otro, que simplemente necesita cuidados especiales, no obstante, es una experiencia y una compañía que hace ver la vida de diferente manera.

“No es una carga o un pesar, se toma de la mejor manera y aprendes mucho de ello, únicamente requiere cuidados especiales”, agregó.

Lamentablemente por cuestiones de la vida tiene tres meses que no lo ve, pero una parte de su sueldo lo destina a su bienestar, asimismo, añadió que tiene dinero guardado para alguna emergencia que se presente.

“Ese dinero es exclusivamente para él, se siente feo no estar con tu hijo todo el tiempo, porque te acostumbras a estar con él, a jugar y a conocerlo, y de repente ya no está, lo extraño mucho, estaba acostumbrado a verlo todos los fines de semana”, expresó.

A sus ahora 24 años, explicó que está a punto de terminar la carrera de Arquitectura y ya trabaja para una constructora de la ciudad, además de que ha participado en concursos internacionales de materia arquitectónica, donde afortunadamente ha obtenido buenos resultados al grado que una de sus propuestas se haya publicado en todo el continente americano.

Actualmente se encuentra concursando en otra plataforma en línea y en caso de ser elegido se abriría la posibilidad de trabajar en el extranjero, aunque reconoció que a pesar de que es uno de sus máximos sueños, sentiría feo mudarse a otro país, lejos de su hijo.

“Me encantaría llevármelo, pero si no se puede tendré que darme el espacio para estar viniendo a visitarlo”, comentó.

Entre los proyectos en los que ha participado, mencionó que se encuentran la remodelación del bar El Milagrito, el diseño y la construcción de La Industrial, diseños de viviendas, un proyecto de una marisquería en la ciudad y la remodelación de un bar en San Miguel de Allende.