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Nuevos urbanos no resuelven el problema del transporte

  • José Sánchez
  • en LOCAL

Las 55 nuevas unidades nuevas no mejorarán el servicio del transporte urbano, ya que hay otros factores que afectan, no sólo a los usuarios, sino a toda la comunidad, como el mal trato de los operadores hacia los usuarios, el abuso que continúan mostrando al cobrar a los niños y adultos mayores que no tienen tarjeta preferencial, los largos tiempos en que pasa un micro y otro, el ruido que los choferes traen en las unidades y las carreras que echan en las calles.

Así lo comentó Efraín Morales Moreno, quien junto con otras personas entrevistadas en la parada del Mercado Morelos, citó el dicho: “No importa el traje, sino quien lo tenga”, para explicar que todos los concesionarios podrán sustituir sus actuales unidades por vehículos nuevos, pero si los operadores continúan con las mismas actitudes, el proyecto de modernización será siempre un sueño.

Dijo que los operadores no sólo necesitan un curso, sino un diplomado, pero por especialistas y psicólogos que les hagan cambiar hábitos de comportamiento, porque el primer error es que no se respetan a ellos mismos, y por lo tanto nunca van a entender qué es respetar a los demás.

Por su parte, la señora Lourdes Martínez, de la colonia Los Olivos, afirmó que las distintas rutas siguen igual, entre otras la ruta de Los Olivos,  siempre tarda más de media hora en pasar entre una unidad y otra.

“No veo ningún cambio. El que estén nuevas o haya más, no ha mejorado la frecuencia con que pasan y la gente sigue perdiendo mucho tiempo en esperar los micros, y los sábados y domingos, tardan hasta una hora en pasar”, comentó.

También la señora Martha Mora se comprometió, como ciudadana, a cuidar las unidades, pero señaló que también los operadores deben responder con un buen trato, porque se molestan cuando una persona no coloca bien la tarjeta de prepago y con mal modo lo hacen ellos.

En el caso de la joven estudiante de Diseño Gráfico, Diana Arroyo, comentó que se subió a una unidad nueva y no le sirve el timbre, además de que el operador se enojó porque la gente le gritaba para que los bajara.

“Hay choferes que se van fijando por el espejo cuando baja la gente, y así no cerrar la puerta antes, sino que lo hacen en el momento en que ve que ya bajaron todos; y eso está bien, pero hay otros que no se fijan y la gente queda a medias de la puerta, y baja la señora y el niño queda en el micro, ocasionando accidentes o discusiones entre el usuario que con justificada razón se molesta y el operador que no acepta su error”, comentó.

También la joven Mariana Díaz comentó que en la Universidad de Guanajuato, campus Celaya Salvatierra, tardan mucho en pasar los micros de las distintas rutas y además dejan de pasar muy temprano, cuando todavía están en clases varios grupos.

Agregó que de nada sirve estrenar nuevas unidades, ni  50 o 100, porque las empresas guardan las unidades, por ejemplo, los domingos, y en la parada de la Central Camionera tardan hasta una hora en pasar.

“Cuando los domingos  llegan estudiantes de otros municipios o comunidades para ir al departamento en donde rentas, los micros tardan mucho tiempo, sobre todos los Verdes. La ruta de Penal y Romeral se reducen los camiones de los verdes el sábado y domingo, y son horas de espera. Entonces, de qué sirve que estrenen camiones”, concluyó.