Tres meses sin empleo la llevaron a emprender en la repostería

El 1 de junio abrió su oficina con la esperanza de reactivar su economía 

Jorge Carmona | El Sol del Bajío

  · viernes 3 de julio de 2020

Durante tres meses tuvo que cerrar. | Foto: Jorge Carmona | El Sol del Bajío.

ACÁMBARO, Gto (OEM-Informex).- La pandemia del Covid-19 ha provocado que miles de personas hayan perdido su empleo, o bien, que muchos estuvieran a punto de llevar sus negocios a la quiebra. Uno de los casos en particular ha sido el de Verónica Herrera Soto, originaria de Acámbaro.


Lo que nunca imaginé fue que tuve que aprender repostería para hacer pasteles y venderlos a domicilio con el fin de subsanar los gastos del hogar, esta experiencia también me ha llevado a aprender que debemos estar preparados siempre y que nunca debemos dudar de nuestras capacidades para emprender algo distinto a lo que estamos acostumbrados, dijo.Verónica Herrera Soto



Ella desde hace años ha dedicado su vida como asesora migratoria en este municipio, Tarandacuao y Zinapécuaro, Michoacán. Su trabajo ha sido de gran satisfacción para muchos, ya que por medio de una visa ha logrado unir familias y cumplir sueños.



La continuidad de su trabajo le permitía llevar una vida digna y cómoda al lado de sus dos hijos, un joven de 18 y una niña de 7 años, sin embargo, todo cambió cuando se le informó a principios de marzo que la Embajada Americana había cerrado sus oficinas al igual que sus fronteras.


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“Yo fui de las primeras que tuvo que cerrar por completo porque la Embajada Americana fue la primera oficina que cerró en el país en el mes de marzo. Entonces cuando todos todavía dudaban o muchos no sabían, a nosotros ya nos habían dicho que estaban cerradas las fronteras. Me tocó regresar a clientes míos que paseaban por Canadá, a los dos días de su estancia en aquel país los regresaron. Desde los primeros días de marzo tuve que dejar todo”, contó en entrevista con El Sol del Bajío.

Su trabajo y planes cambiaron por completo, no le quedaba otra más que irse a su casa y seguir las recomendaciones de las autoridades sanitarias. Justo cuando parecía que todo estaba mal, vino una noticia peor: su esposo, quien radica en Estados Unidos, donde trabaja como trailero y la visita cada 4 meses, le llamó para informarle que el trabajo había disminuido y que no podría apoyarla económicamente ya que lo poco que tenía lo usaría para “pasarla” mientras terminaba la cuarentena.


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“Pasé momentos muy difíciles”

“Durante estos tres meses pasé momentos muy difíciles, ya que no tenía ingresos y tenía que estar pagando las rentas, los servicios y para colmo mi esposo que trabaja en Estados Unidos también fue descansado. Para salir adelante, durante este tiempo tuve que administrar mejor lo poco que me quedaba”.

Verónica sabía que podía salir adelante, aunque no fuera en su profesión de abogada. Fue entonces que decidió poner en práctica el curso de repostería que tomó unas semanas atrás en el Instituto Estatal de Capacitación de Acámbaro; durante tres meses se dedicó a realizar y a vender pasteles.



El lunes 1 de junio abrió de nueva cuenta su oficina. Por suerte, fue visitada por sus clientes para darle continuidad a sus trámites migratorios.

Sin embargo, comentó que la Embajada Americana continúa cerrada y que las próximas citas para visas serán hasta diciembre y enero de 2021 por lo que la estabilidad de su oficina aún está en veremos, sin embargo, asegura que saldrá adelante como lo hizo durante los tres meses que se dedicó a vender pasteles.

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