/ martes 19 de diciembre de 2023

Prospectiva

¿Después de la prueba PISA, vendrán otras pruebas?

En el quehacer de gobernar tiene un efecto demoledor ignorar, denostar, descalificar todo lo que parezca un ejercicio de EVALUACIÓN. Es igual que decir: la realidad no existe y seguirse argumentando que como los métodos de evaluación fueron hechos por personas que no piensan como yo; esas evaluaciones “no las tomamos en cuenta”.

La prueba PISA es un ejercicio de evaluación que se realiza cada tres años a más de 700 mil estudiantes en más de ochenta países, de los cuales de América participan catorce, desde luego que tiene una metodología perfectible, hasta hoy, no hay registros que cuestionen la metodología, diseño de las muestras, contenido de los ítems, codificación, presentación de los resultados, sin embargo nadie estaría en desacuerdo que, como todo proceso de medición, puede ser mejorable… en realidad ha sido mejorada de manera sistemática y hoy es un referente en la mayoría de los países participantes para orientar sus políticas públicas, para los planes-país, especialmente los prospectivos, para definir los presupuestos en una de las responsabilidades más trascendentes de la acción de gobierno, especialmente cuando se tiene, al menos, sentido de responsabilidad con las generaciones de ciudadanos en formación.

Qué sentido tiene sobrevaluar los resultados de una prueba que se realiza cada tres años y se puede comparar, inevitablemente, la evolución de los contenidos que tiene que ver con tres capacidades: matemáticas, lectura y ciencias.

Independientemente de los efectos de la pandemia, que afectó a todo el planeta, los resultados que se producen en nuestro país representan un retroceso que pone en entredicho cualquier afirmación que haga el gobierno mexicano, su sistema educativo, los presupuestos y estructuras… lamentable realidad: México hoy tiene un retroceso de dos décadas en el conocimiento de las matemáticas, hemos retrocedido en todo el aprendizaje de educación básica del país.

La evaluación PISA describe el retroceso en el que se encuentra nuestra nación en materia educativa. Podríamos no estar de acuerdo en los resultados y por lo tanto argumentar los puntos de vista de cada desacuerdo, pero desgraciadamente el estado mexicano ha puesto todos los medios para destrozar el servicio de educación, haciendo el mayor daño posible a las nuevas generaciones de mexicanos.

En estas herramientas básicas para el desempeño del conocimiento y de las habilidades para el desarrollo humano estamos ante una fase del desastre al que tenemos que agregar, como parte del análisis lo que está en voz del presidente pero que no difiere de la postura de los responsables de la tarea de educar desde el gobierno mexicano.

El presidente ha dicho: “no los tomamos en cuenta, son parámetros del periodo neoliberal” (SIC) o sea ¿?

No le entienden, no le quieren entender, no les importa... lo lamentable es que se sigue negando la realidad y desviándose del centro del tema: la educación en nuestro país está en manos de irresponsables, ignorantes, indolentes.

Los resultados de la prueba son evidencias del retroceso en el que este gobierno ha puesto al país, sin referirme a ningún otro tema componente del desastre.

Involucionamos generacionalmente y sin embargo los procesos de desarrollo del país, se siguen viendo por las tribus en el gobierno como áreas de oportunidad para conseguir los votos que refrenden su permanencia en los espacios de poder en el país.

La polémica entre los seguidores del morena está entre quien debe ocupar las posiciones que contribuyan a conservar el poder, al precio que sea, con la corrupción que quieran, mintiendo sobre sus mentiras y polarizando en las redes sociales para mantener a los ciudadanos en el desconocimiento de los resultados de su gestión de gobierno.

Sí que estamos ante una patética interpretación de la realidad donde la “gimnasia dialéctica” está entre el radicalismo o el fundamentalismo… todo en una gama de izquierda que no tiene que ver con el desarrollo económico del país o con la educación o con la investigación o con la salud.

Nada está en las prioridades de estas tribus más que la confrontación y las maniobras para demostrar cuál de ellas logra sacar el visto bueno de quien se sostiene en el poder sobre la amenaza de que se perderán todos los privilegios si se pierden las elecciones, es decir, si no refrenda la sociedad a la sucesora de López y la mayoría calificada en el congreso de los diputados federales…

La evaluación que viene en unos meses no se parece a la prueba PISA, no requiere más habilidades que las que tengan que ver con conocer las consecuencias de tener gobernantes agazapados en todas las gamas de izquierda siempre asociadas a un pragmatismo que está antes y después de los fanatismos.

Vendrán las pruebas que pondrán en evidencia como las combinaciones de un autócrata ignorante, las fuerzas armadas y los fanatismos de izquierda han puesto al país en el peor de sus escenarios políticos.

Hasta la próxima en PROSPECTIVA.

José Gerardo Mosqueda Martínez, Presidente del Instituto de Administración Pública de Guanajuato

gmg@gerardomosqueda.com.mx

¿Después de la prueba PISA, vendrán otras pruebas?

En el quehacer de gobernar tiene un efecto demoledor ignorar, denostar, descalificar todo lo que parezca un ejercicio de EVALUACIÓN. Es igual que decir: la realidad no existe y seguirse argumentando que como los métodos de evaluación fueron hechos por personas que no piensan como yo; esas evaluaciones “no las tomamos en cuenta”.

La prueba PISA es un ejercicio de evaluación que se realiza cada tres años a más de 700 mil estudiantes en más de ochenta países, de los cuales de América participan catorce, desde luego que tiene una metodología perfectible, hasta hoy, no hay registros que cuestionen la metodología, diseño de las muestras, contenido de los ítems, codificación, presentación de los resultados, sin embargo nadie estaría en desacuerdo que, como todo proceso de medición, puede ser mejorable… en realidad ha sido mejorada de manera sistemática y hoy es un referente en la mayoría de los países participantes para orientar sus políticas públicas, para los planes-país, especialmente los prospectivos, para definir los presupuestos en una de las responsabilidades más trascendentes de la acción de gobierno, especialmente cuando se tiene, al menos, sentido de responsabilidad con las generaciones de ciudadanos en formación.

Qué sentido tiene sobrevaluar los resultados de una prueba que se realiza cada tres años y se puede comparar, inevitablemente, la evolución de los contenidos que tiene que ver con tres capacidades: matemáticas, lectura y ciencias.

Independientemente de los efectos de la pandemia, que afectó a todo el planeta, los resultados que se producen en nuestro país representan un retroceso que pone en entredicho cualquier afirmación que haga el gobierno mexicano, su sistema educativo, los presupuestos y estructuras… lamentable realidad: México hoy tiene un retroceso de dos décadas en el conocimiento de las matemáticas, hemos retrocedido en todo el aprendizaje de educación básica del país.

La evaluación PISA describe el retroceso en el que se encuentra nuestra nación en materia educativa. Podríamos no estar de acuerdo en los resultados y por lo tanto argumentar los puntos de vista de cada desacuerdo, pero desgraciadamente el estado mexicano ha puesto todos los medios para destrozar el servicio de educación, haciendo el mayor daño posible a las nuevas generaciones de mexicanos.

En estas herramientas básicas para el desempeño del conocimiento y de las habilidades para el desarrollo humano estamos ante una fase del desastre al que tenemos que agregar, como parte del análisis lo que está en voz del presidente pero que no difiere de la postura de los responsables de la tarea de educar desde el gobierno mexicano.

El presidente ha dicho: “no los tomamos en cuenta, son parámetros del periodo neoliberal” (SIC) o sea ¿?

No le entienden, no le quieren entender, no les importa... lo lamentable es que se sigue negando la realidad y desviándose del centro del tema: la educación en nuestro país está en manos de irresponsables, ignorantes, indolentes.

Los resultados de la prueba son evidencias del retroceso en el que este gobierno ha puesto al país, sin referirme a ningún otro tema componente del desastre.

Involucionamos generacionalmente y sin embargo los procesos de desarrollo del país, se siguen viendo por las tribus en el gobierno como áreas de oportunidad para conseguir los votos que refrenden su permanencia en los espacios de poder en el país.

La polémica entre los seguidores del morena está entre quien debe ocupar las posiciones que contribuyan a conservar el poder, al precio que sea, con la corrupción que quieran, mintiendo sobre sus mentiras y polarizando en las redes sociales para mantener a los ciudadanos en el desconocimiento de los resultados de su gestión de gobierno.

Sí que estamos ante una patética interpretación de la realidad donde la “gimnasia dialéctica” está entre el radicalismo o el fundamentalismo… todo en una gama de izquierda que no tiene que ver con el desarrollo económico del país o con la educación o con la investigación o con la salud.

Nada está en las prioridades de estas tribus más que la confrontación y las maniobras para demostrar cuál de ellas logra sacar el visto bueno de quien se sostiene en el poder sobre la amenaza de que se perderán todos los privilegios si se pierden las elecciones, es decir, si no refrenda la sociedad a la sucesora de López y la mayoría calificada en el congreso de los diputados federales…

La evaluación que viene en unos meses no se parece a la prueba PISA, no requiere más habilidades que las que tengan que ver con conocer las consecuencias de tener gobernantes agazapados en todas las gamas de izquierda siempre asociadas a un pragmatismo que está antes y después de los fanatismos.

Vendrán las pruebas que pondrán en evidencia como las combinaciones de un autócrata ignorante, las fuerzas armadas y los fanatismos de izquierda han puesto al país en el peor de sus escenarios políticos.

Hasta la próxima en PROSPECTIVA.

José Gerardo Mosqueda Martínez, Presidente del Instituto de Administración Pública de Guanajuato

gmg@gerardomosqueda.com.mx

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