/ lunes 31 de agosto de 2020

Cinecrítica

“Las horas más oscuras. Darkest Hour”

En otras ocasiones lo he dicho, las Guerras Mundiales, generan muchas historias con diversas perspectivas y personajes, las cuales, nos amplían el panorama y nos acercan a los sucesos históricos y emocionales.

“Las horas más oscuras. Darkest Hour”;, del director británico Joe Wright, quien asegura sus películas con historias de novelas emotivas, siendo que ahora, se fue con uno de los personajes históricos más representativos del Reino Unido, Winston Churchill, líder británico durante la Segunda Guerra Mundial, mostrándonos un lado que nos acerca a la persona en las horas más oscuras.

El guion de Anthony McCarten, nos muestra solo una pequeña parte de lo hecho por el Primer Ministro durante la guerra y cómo es que fue abriéndose un lugar ante sus adversarios políticos y diplomáticos, aunque con un ritmo lento y centrado en el contenido de los diálogos, sin dejar de mostrarnos al pilar que lo mantenía a flote pese a cualquier sacrificio, su esposa y sus hijos, unos más que otros, pero denotando siempre, el apoyo de su familia.

La fotografía a cargo de Bruno Delbonnel, me llevó a extrañar bastante la pantalla grande, porque definitivamente logra encuadres o escenas que nos alimentan la vista, recordándonos que el cine siempre se verá mejor en el cine, donde la iluminación lleva un peso importante para ciertos momentos en donde hará lucir la situación, dejando que las sombras realicen su trabajo, además de tener un sutil simbolismo dentro de la historia y adentrándonos con ello, al ambiente presentado. En verdad, extrañé ver esto en la pantalla grande.

La fotografía me hizo recordar que lo presentado en los streamings son videohomes de alto presupuesto, pero después recuerdo películas como “El Irlandés” y me ubico que hay de todo un poco… ojalá pronto podamos ver más producciones con mucho mayor calidad en los streamings, siendo que ya nos han dejado en claro que pueden presentarnos historias interesantes.

El arte a cargo de Oliver Goodier, Nick Gottschalk y Joe Howard, cuida definitivamente el más mínimo detalle, para que en combinación con la fotografía, pudiera lucir sin problema alguno, siendo que hasta las hojas de papel fueron hechas como las de la época, agradeciendo definitivamente este trabajo y obvio que el vestuario también formó parte principal para lograr que todo lo anterior luciera, y así, me puedo ir enumerando cada uno de los departamentos que se dedicaron no solo a hacer lo que les correspondía, sino a pulirlo lo más que se pudiera.

Las actuaciones, son muy buenas, disfrutando al maravilloso Gary Oldman, interpretando a Churchill, y vaya manera de adentrarse en su papel, porque nos muestra las diferentes facetas de este personaje, humanizándolo completamente, sin perder el toque artístico que este gran actor pone en todos sus papeles, desde sus inicios en el teatro, hasta “La posesión de Mary”.

También lo acompañan, Kristin Scott Thomas, Ben Mendelsohn, Lily James entre otros muchos más, logrando un buen trabajo para hacer lucir lo necesario no solo a Oldman, sino cada uno de los momentos presentados.

La música a cargo de Dario Marianelli, quien ha realizado trabajos con el director Joe Wright, logra dar un toque sutil pero notorio, en los momentos necesarios, con un leitmotive, sencillo, pero justo para esos momentos.

La película, aunque se estrenó hace 3 años, es una de las joyitas que acaban de agregar al straming de la N, para que si no tuvieron oportunidad de disfrutarla en la pantalla grande, lo hagan ahora, porque en verdad la disfrutaran y más si les gustan las historias relacionadas con este tema.

“Las horas más oscuras. Darkest Hour”

En otras ocasiones lo he dicho, las Guerras Mundiales, generan muchas historias con diversas perspectivas y personajes, las cuales, nos amplían el panorama y nos acercan a los sucesos históricos y emocionales.

“Las horas más oscuras. Darkest Hour”;, del director británico Joe Wright, quien asegura sus películas con historias de novelas emotivas, siendo que ahora, se fue con uno de los personajes históricos más representativos del Reino Unido, Winston Churchill, líder británico durante la Segunda Guerra Mundial, mostrándonos un lado que nos acerca a la persona en las horas más oscuras.

El guion de Anthony McCarten, nos muestra solo una pequeña parte de lo hecho por el Primer Ministro durante la guerra y cómo es que fue abriéndose un lugar ante sus adversarios políticos y diplomáticos, aunque con un ritmo lento y centrado en el contenido de los diálogos, sin dejar de mostrarnos al pilar que lo mantenía a flote pese a cualquier sacrificio, su esposa y sus hijos, unos más que otros, pero denotando siempre, el apoyo de su familia.

La fotografía a cargo de Bruno Delbonnel, me llevó a extrañar bastante la pantalla grande, porque definitivamente logra encuadres o escenas que nos alimentan la vista, recordándonos que el cine siempre se verá mejor en el cine, donde la iluminación lleva un peso importante para ciertos momentos en donde hará lucir la situación, dejando que las sombras realicen su trabajo, además de tener un sutil simbolismo dentro de la historia y adentrándonos con ello, al ambiente presentado. En verdad, extrañé ver esto en la pantalla grande.

La fotografía me hizo recordar que lo presentado en los streamings son videohomes de alto presupuesto, pero después recuerdo películas como “El Irlandés” y me ubico que hay de todo un poco… ojalá pronto podamos ver más producciones con mucho mayor calidad en los streamings, siendo que ya nos han dejado en claro que pueden presentarnos historias interesantes.

El arte a cargo de Oliver Goodier, Nick Gottschalk y Joe Howard, cuida definitivamente el más mínimo detalle, para que en combinación con la fotografía, pudiera lucir sin problema alguno, siendo que hasta las hojas de papel fueron hechas como las de la época, agradeciendo definitivamente este trabajo y obvio que el vestuario también formó parte principal para lograr que todo lo anterior luciera, y así, me puedo ir enumerando cada uno de los departamentos que se dedicaron no solo a hacer lo que les correspondía, sino a pulirlo lo más que se pudiera.

Las actuaciones, son muy buenas, disfrutando al maravilloso Gary Oldman, interpretando a Churchill, y vaya manera de adentrarse en su papel, porque nos muestra las diferentes facetas de este personaje, humanizándolo completamente, sin perder el toque artístico que este gran actor pone en todos sus papeles, desde sus inicios en el teatro, hasta “La posesión de Mary”.

También lo acompañan, Kristin Scott Thomas, Ben Mendelsohn, Lily James entre otros muchos más, logrando un buen trabajo para hacer lucir lo necesario no solo a Oldman, sino cada uno de los momentos presentados.

La música a cargo de Dario Marianelli, quien ha realizado trabajos con el director Joe Wright, logra dar un toque sutil pero notorio, en los momentos necesarios, con un leitmotive, sencillo, pero justo para esos momentos.

La película, aunque se estrenó hace 3 años, es una de las joyitas que acaban de agregar al straming de la N, para que si no tuvieron oportunidad de disfrutarla en la pantalla grande, lo hagan ahora, porque en verdad la disfrutaran y más si les gustan las historias relacionadas con este tema.