/ jueves 18 de agosto de 2022

Albañiles, Escasos

Como todo constructor local que se respeta, participo dentro del grupo de whats app del municipio, desde donde los chistes y los buenos días, se entrelazan con las ofertas de materiales y los cada vez más asombrosos y también preocupantes, vacantes de personal. Hace un par de años comenzaban los primeros contratistas buscando por el elemento clave de cualquier obra, los chalanes, con el pensamiento de que quizá sólo el arquitecto estaba en mala racha, no prestamos atención, sin embargo, los mensajes en búsqueda de mano de obra fueron en rápido ascenso.

Tan sólo en esta semana han sido 3 contratistas que han optado por dejar ir obras de edificación porque no tienen mano de obra, si de por sí ha sido un reto el conservar a los operadores de las maquinarias, ahora conservar un oficial albañil o ayudante general, se ha vuelto imposible. La CMIC, en varios estados del país, estima que por lo menos tendrá una repercusión sobre el usuario final en un aumento del 8%.

Entre inflación, aumento de salario mínimo y aumento de materiales por n causas, el pago final se observa un tanto difícil para la inversión ya sea público o privada. A lo largo de los últimos 5 años, los salarios han incrementado desde 1800 para un oficial, hasta $2500 o en ocasiones $3500, más negociaciones, como vehículos, despensas y demás necesarias para retener el talento en las obras.

La región se ha convertido en un dinámico escenario para los trabajadores, aunque se paga muchas veces mejor en la obra, tanto la comodidad de un trabajo dentro de una fábrica, así como la certidumbre de que seguirá habiendo más trabajo y no estar basado en el avance de una obra o de la solvencia de un cliente, privado o público.

El recurso humano hoy comienza a ser un factor determinante no sólo en la calidad de las obras sino también en la estrategia de tiempos y alcances para poder concursar o por lo menos ser considerado. Más de millón y medio de trabajadores de la construcción en nuestro país, según la estadística de INEGI, de los cuales 185 mil están en EdoMex, 136 mil en Jalisco y 112 mil en Veracruz.

El futuro de los trabajadores pareciera un tanto incierto, no se percibe un escenario como otros años, donde para reactivar la economía la inversión de infraestructura era primordial, ahora escasea no sólo el recurso sino los trabajadores del gremio. La industria sigue creciendo, se suman cada vez más estudiantes a carreras que proyectan a trabajadores del sector automotriz, pero las generaciones que aprenden del oficio de la construcción cada vez se van diluyendo entre el tiempo. Cuidar a nuestro personal con la idea de retenerlos no es meramente esclavizarlos a las empresas de la construcción es necesario buscar mejores prácticas para crear mejores lugares para trabajar en un mundo y en una zona tan competitiva como los es el bajío hoy.

@marcosornelasm

marcosornelasm@gmail.com

Como todo constructor local que se respeta, participo dentro del grupo de whats app del municipio, desde donde los chistes y los buenos días, se entrelazan con las ofertas de materiales y los cada vez más asombrosos y también preocupantes, vacantes de personal. Hace un par de años comenzaban los primeros contratistas buscando por el elemento clave de cualquier obra, los chalanes, con el pensamiento de que quizá sólo el arquitecto estaba en mala racha, no prestamos atención, sin embargo, los mensajes en búsqueda de mano de obra fueron en rápido ascenso.

Tan sólo en esta semana han sido 3 contratistas que han optado por dejar ir obras de edificación porque no tienen mano de obra, si de por sí ha sido un reto el conservar a los operadores de las maquinarias, ahora conservar un oficial albañil o ayudante general, se ha vuelto imposible. La CMIC, en varios estados del país, estima que por lo menos tendrá una repercusión sobre el usuario final en un aumento del 8%.

Entre inflación, aumento de salario mínimo y aumento de materiales por n causas, el pago final se observa un tanto difícil para la inversión ya sea público o privada. A lo largo de los últimos 5 años, los salarios han incrementado desde 1800 para un oficial, hasta $2500 o en ocasiones $3500, más negociaciones, como vehículos, despensas y demás necesarias para retener el talento en las obras.

La región se ha convertido en un dinámico escenario para los trabajadores, aunque se paga muchas veces mejor en la obra, tanto la comodidad de un trabajo dentro de una fábrica, así como la certidumbre de que seguirá habiendo más trabajo y no estar basado en el avance de una obra o de la solvencia de un cliente, privado o público.

El recurso humano hoy comienza a ser un factor determinante no sólo en la calidad de las obras sino también en la estrategia de tiempos y alcances para poder concursar o por lo menos ser considerado. Más de millón y medio de trabajadores de la construcción en nuestro país, según la estadística de INEGI, de los cuales 185 mil están en EdoMex, 136 mil en Jalisco y 112 mil en Veracruz.

El futuro de los trabajadores pareciera un tanto incierto, no se percibe un escenario como otros años, donde para reactivar la economía la inversión de infraestructura era primordial, ahora escasea no sólo el recurso sino los trabajadores del gremio. La industria sigue creciendo, se suman cada vez más estudiantes a carreras que proyectan a trabajadores del sector automotriz, pero las generaciones que aprenden del oficio de la construcción cada vez se van diluyendo entre el tiempo. Cuidar a nuestro personal con la idea de retenerlos no es meramente esclavizarlos a las empresas de la construcción es necesario buscar mejores prácticas para crear mejores lugares para trabajar en un mundo y en una zona tan competitiva como los es el bajío hoy.

@marcosornelasm

marcosornelasm@gmail.com