/ miércoles 23 de marzo de 2022

“Obras de Clase Mundial”

Ambulantes, garnachas en anafres, acarreados, torres chuecas, en algo tiene razón la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum, el recién inaugurado aeropuerto Felipe Ángeles es el mejor representante del gobierno de la cuarta transformación, informal, improvisado y poco profesional. Ojo lo dice un amante de las garnachas, sin embargo siempre consiente de que la planeación y el uso de los espacios públicos, no sólo es un tema formal sino de gran importancia para la cultura de nuestro país.

La oferta simbólica y artística que presume el aeropuerto trata de opacar el proceso de construcción y la pésima planeación, por no decir capricho, de lo que pudo y se sigue necesitando, ser un ejemplo de infraestructura para el USO, sí en mayúsculas, por medio del correcto funcionamiento. Las redes sociales no se hicieron esperar, aunque algunas opiniones pudieran pecar de clasistas, centrémonos en lo realmente importante, qué costo beneficio tendrá esta magna obra.

En el día a día de la industria de la construcción, podemos observar un debate sobre la función vs la forma, ingenieros vs arquitectos, cajas de zapatos que funcionan vs diseños que sorprenden pero que complican aún más el trabajo. El gusto se rompe en géneros, así como el aventurero le gustan las altas, las gordas, las chaparritas, solteras, viudas y divorciaditas, el usuario promedio del aeropuerto podrá preferir luchadores o elementos sobrios en los baños, restaurantes Michelin o tlayudas en anafres, pero nadie quiere o debe permitirse que se malgaste sus impuestos o que el uso no sea eficiente en cuanto a vuelos se refiere.

Lo que llama la atención es que el arquitecto Francisco Gonzalez Pulido se ha desmarcado de la 4t y por ende de su proyecto. En sus palabras menciona que no reconoce muchas de las cosas que están sucediendo, que están alejadas de su idea original. Apartado de los diseños en el concepto original, además de calidad de materiales y ciertos ejemplos que ponen en riesgo la ampliación en usuarios del aeropuerto.

Resultado de una consulta patito, cancelando el recurso de una obra en camino, un proceso totalmente opaco, una operación en manos militares, sin contar con todos los estudios pertinentes, esta obra seguirá dando mucho de qué hablar, para bien o para mal, es un ejemplo de obras de infraestructura que debemos tomar en cuenta para que el diseño de todos, no resulte en un capricho para quedar bien con los votantes.

La responsabilidad de todos los involucrados es alta, desde obras de infraestructura de escala internacional (en este caso sólo habrá vuelos nacionales) hasta obras de carácter municipal, como las bardas de una escuela en alguna comunidad, el diseño y la construcción no son actividades simplonas, más cuando existen usuarios que pueden estar en riesgo, lamentablemente la línea 12 es un ejemplo de ellos, las obras profesionales las construimos todos.

@marcosornelasm

marcosornelasm@gmail.com

Ambulantes, garnachas en anafres, acarreados, torres chuecas, en algo tiene razón la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum, el recién inaugurado aeropuerto Felipe Ángeles es el mejor representante del gobierno de la cuarta transformación, informal, improvisado y poco profesional. Ojo lo dice un amante de las garnachas, sin embargo siempre consiente de que la planeación y el uso de los espacios públicos, no sólo es un tema formal sino de gran importancia para la cultura de nuestro país.

La oferta simbólica y artística que presume el aeropuerto trata de opacar el proceso de construcción y la pésima planeación, por no decir capricho, de lo que pudo y se sigue necesitando, ser un ejemplo de infraestructura para el USO, sí en mayúsculas, por medio del correcto funcionamiento. Las redes sociales no se hicieron esperar, aunque algunas opiniones pudieran pecar de clasistas, centrémonos en lo realmente importante, qué costo beneficio tendrá esta magna obra.

En el día a día de la industria de la construcción, podemos observar un debate sobre la función vs la forma, ingenieros vs arquitectos, cajas de zapatos que funcionan vs diseños que sorprenden pero que complican aún más el trabajo. El gusto se rompe en géneros, así como el aventurero le gustan las altas, las gordas, las chaparritas, solteras, viudas y divorciaditas, el usuario promedio del aeropuerto podrá preferir luchadores o elementos sobrios en los baños, restaurantes Michelin o tlayudas en anafres, pero nadie quiere o debe permitirse que se malgaste sus impuestos o que el uso no sea eficiente en cuanto a vuelos se refiere.

Lo que llama la atención es que el arquitecto Francisco Gonzalez Pulido se ha desmarcado de la 4t y por ende de su proyecto. En sus palabras menciona que no reconoce muchas de las cosas que están sucediendo, que están alejadas de su idea original. Apartado de los diseños en el concepto original, además de calidad de materiales y ciertos ejemplos que ponen en riesgo la ampliación en usuarios del aeropuerto.

Resultado de una consulta patito, cancelando el recurso de una obra en camino, un proceso totalmente opaco, una operación en manos militares, sin contar con todos los estudios pertinentes, esta obra seguirá dando mucho de qué hablar, para bien o para mal, es un ejemplo de obras de infraestructura que debemos tomar en cuenta para que el diseño de todos, no resulte en un capricho para quedar bien con los votantes.

La responsabilidad de todos los involucrados es alta, desde obras de infraestructura de escala internacional (en este caso sólo habrá vuelos nacionales) hasta obras de carácter municipal, como las bardas de una escuela en alguna comunidad, el diseño y la construcción no son actividades simplonas, más cuando existen usuarios que pueden estar en riesgo, lamentablemente la línea 12 es un ejemplo de ellos, las obras profesionales las construimos todos.

@marcosornelasm

marcosornelasm@gmail.com

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