/ viernes 8 de noviembre de 2019

Sindicalismo

No es cierto que con la reforma laboral se permitirán dos o más contratos colectivos de trabajo en una empresa. Se ha manejado información confusa a partir de la creencia de que se pueden tener dos o más sindicatos en una empresa con sus respectivos contratos colectivos de trabajo. Y mencionó esta confusión porque en mi empresa (el IMSS) a más uno si lo han agarrado incauto y lo han afiliado a las nuevas agrupaciones que desde el poder, intentan arrebatarle al SNTSS el control del Contrato Colectivo del Trabajo (CCT) con la falacia de que se regirán bajo otro régimen.

La respuesta está en el artículo 388 de la Ley Federal del Trabajo. La forma en que opera la coexistencia de varios sindicatos se da en cuanto a que solamente puede haber un titular del CCT, que será el sindicato que represente a la mayoría de los trabajadores en la fuente de empleo.

En el Seguro Social se aproximan elecciones para cambio de dirigencia (aquí si se hace de manera democrática y no como en PEMEX u otras paraestatales con organizaciones geriátricas y antidemocráticas, siempre sumisas al poder) y los ataques no cesan en un afán de debilitar a un gremio que pertenece a una de las agrupaciones más grandes de México. “Divide et impera” decía Julio César.

En Guanajuato el panorama pinta de rojo para este 07 de noviembre con el Dr. Luis Martínez, gracias a que en la última revisión contractual del mes de octubre el SNTSS no cedió terreno ante los embates del nuevo gobierno. Se que en el fondo de su carcomido corazón, la 4T quiere acabar con el IMSS como lo hizo con el Seguro Popular, la Policía Federal y varias instituciones consolidadas durante años. Y lo podría hacer de un plumazo. Por eso la importancia de la cohesión entre todos los trabajadores IMSS y derechohabientes.

Y quien piense que son malos los sindicatos, nada más platiquen con un trabajador outsoursing de cualquier empresa, o incluso con algún trabajador de confianza del mismo IMSS, para que sepan los abusos a los que son sometidos.

Sin rodeos, les platico del último del que me enteré y que tiene a varios directivos con la pluma en la mano para firmar su renuncia (por lo menos en la zona Celaya): para que los trabajadores de confianza puedan salir de sus unidades, ahora deben tener la firma en su pliego de comisión de la máxima autoridad de la delegación, cosa imposible, sobre todo en las zonas más alejadas de León (cede de la Delegación Guanajuato), porque nadie puede ir hasta allá sin pliego y solo a que le firmen un pliego para caminar unas cuantas cuadras: es absurdo e inoperante. Pero con este tipo de acciones inconsistentes, el IMSS se deslinda de cualquier responsabilidad con sus trabajadores de confianza (no sindicalizados o con permiso sindical), al hacerlos salir sin pliego de comisión firmado. Así, si sus trabajadores sufren algún accidente en el trayecto e incluso, a quienes no sean lo suficientemente sumisos para pertenecer a la categoría de “vaca sagrada” se les puede rescindir fácilmente el contrato por salirse sin llevar su pliego con firma original. Los trabajadores de confianza B no pueden hacer nada más que aguantarse porque, como ya lo dije, para ocupar dicho puesto debieron solicitar un permiso sindical.

La Secretaria del Trabajo y Previsión social y el propio Consejo Consultivo del IMSS, deberían darse una vuelta a Guanajuato para investigar lo que está pasando y el porqué.

Son estos abusos de los que nuestro sindicato nos defiende cuando estamos bajo su cobijo y la razón por la cual decidí regresar a sus filas y hablar de los aspectos positivos que tiene pertenecer al Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social luego de haber estado más de tres años soportando los más bizarros absurdos, ocurrencias y sin la más mínima certeza laboral por un plato extra de lentejas (en teoría, porque al final es mejor pagada la hora de trabajo para un sindicalizado que para un trabajador de confianza).

Por eso, en el Seguro Social de Guanajuato nos volveremos a pintar de chapas coloradas. Somos un solo sindicato con un solo corazón que bombea sangre roja a cualquier rincón del estado.

No es cierto que con la reforma laboral se permitirán dos o más contratos colectivos de trabajo en una empresa. Se ha manejado información confusa a partir de la creencia de que se pueden tener dos o más sindicatos en una empresa con sus respectivos contratos colectivos de trabajo. Y mencionó esta confusión porque en mi empresa (el IMSS) a más uno si lo han agarrado incauto y lo han afiliado a las nuevas agrupaciones que desde el poder, intentan arrebatarle al SNTSS el control del Contrato Colectivo del Trabajo (CCT) con la falacia de que se regirán bajo otro régimen.

La respuesta está en el artículo 388 de la Ley Federal del Trabajo. La forma en que opera la coexistencia de varios sindicatos se da en cuanto a que solamente puede haber un titular del CCT, que será el sindicato que represente a la mayoría de los trabajadores en la fuente de empleo.

En el Seguro Social se aproximan elecciones para cambio de dirigencia (aquí si se hace de manera democrática y no como en PEMEX u otras paraestatales con organizaciones geriátricas y antidemocráticas, siempre sumisas al poder) y los ataques no cesan en un afán de debilitar a un gremio que pertenece a una de las agrupaciones más grandes de México. “Divide et impera” decía Julio César.

En Guanajuato el panorama pinta de rojo para este 07 de noviembre con el Dr. Luis Martínez, gracias a que en la última revisión contractual del mes de octubre el SNTSS no cedió terreno ante los embates del nuevo gobierno. Se que en el fondo de su carcomido corazón, la 4T quiere acabar con el IMSS como lo hizo con el Seguro Popular, la Policía Federal y varias instituciones consolidadas durante años. Y lo podría hacer de un plumazo. Por eso la importancia de la cohesión entre todos los trabajadores IMSS y derechohabientes.

Y quien piense que son malos los sindicatos, nada más platiquen con un trabajador outsoursing de cualquier empresa, o incluso con algún trabajador de confianza del mismo IMSS, para que sepan los abusos a los que son sometidos.

Sin rodeos, les platico del último del que me enteré y que tiene a varios directivos con la pluma en la mano para firmar su renuncia (por lo menos en la zona Celaya): para que los trabajadores de confianza puedan salir de sus unidades, ahora deben tener la firma en su pliego de comisión de la máxima autoridad de la delegación, cosa imposible, sobre todo en las zonas más alejadas de León (cede de la Delegación Guanajuato), porque nadie puede ir hasta allá sin pliego y solo a que le firmen un pliego para caminar unas cuantas cuadras: es absurdo e inoperante. Pero con este tipo de acciones inconsistentes, el IMSS se deslinda de cualquier responsabilidad con sus trabajadores de confianza (no sindicalizados o con permiso sindical), al hacerlos salir sin pliego de comisión firmado. Así, si sus trabajadores sufren algún accidente en el trayecto e incluso, a quienes no sean lo suficientemente sumisos para pertenecer a la categoría de “vaca sagrada” se les puede rescindir fácilmente el contrato por salirse sin llevar su pliego con firma original. Los trabajadores de confianza B no pueden hacer nada más que aguantarse porque, como ya lo dije, para ocupar dicho puesto debieron solicitar un permiso sindical.

La Secretaria del Trabajo y Previsión social y el propio Consejo Consultivo del IMSS, deberían darse una vuelta a Guanajuato para investigar lo que está pasando y el porqué.

Son estos abusos de los que nuestro sindicato nos defiende cuando estamos bajo su cobijo y la razón por la cual decidí regresar a sus filas y hablar de los aspectos positivos que tiene pertenecer al Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social luego de haber estado más de tres años soportando los más bizarros absurdos, ocurrencias y sin la más mínima certeza laboral por un plato extra de lentejas (en teoría, porque al final es mejor pagada la hora de trabajo para un sindicalizado que para un trabajador de confianza).

Por eso, en el Seguro Social de Guanajuato nos volveremos a pintar de chapas coloradas. Somos un solo sindicato con un solo corazón que bombea sangre roja a cualquier rincón del estado.

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