/ domingo 2 de mayo de 2021

¡Es De Suma Urgencia!

Es necesario que los funcionarios del IEEG estén atentos, no sólo a sus funciones de oficina, sino a sus obligaciones: Vigilar, vigilar y vigilar a Partidos y candidatos, en esta campaña electoral. ¿Por qué? Ya se hizo “viral” como ahora se dice, un hecho: La violación al artículo 200 de la Ley de Instituciones y Procedimientos Electorales, para nuestro Estado, pues prohíbe entrega de beneficios directos, indirectos, mediatos o inmediatos, en especie o efectivo, es decir, despensas y pagos de $500.00 pesos, como se ha denunciado en las redes sociales. Por supuesto, no se ignora que se requiere pruebas legalmente indubitables. Y es aquí, donde intervienen los ciudadanos: 1.- Deben tener el valor cívico para denunciar, 2.- Recabar y aportar pruebas al respecto del hecho concreto. Lo que no implica que los funcionarios del IEEG (Consejos municipales o distritales, según sea el caso, según artículo 123 de la misma ley en cita); están obligados a vigilar el proceso electoral, lo que obvio, incluye las campañas, en sus respectivas cabeceras.

Se hizo ya mala costumbre de dejar pasar tales hechos, que además de violar la Ley Comicial, enrarecen el ambiente político, denigran y humillan al elector, ponen en entredicho los triunfos (fraude electoral) de los candidatos y sus partidos, abusan de la ignorancia cívica y de la necesidad económica en ciertos sectores empobrecidos, aunque hay gentes que sin importar mejores condiciones, aceptan lo que les den, como resulta las ayudas que “otorga” el gobierno federal (Finalmente es del bolsillo del ciudadano, vía impuestos fiscales), así como los $500.00 pesos o más, que anda ya prometiendo repartir, alguna gente de AN, incluso, ya reparten despensas (Y lo que falta, no olvidemos que cuando fue candidata doña Elvira, se pintaban fachadas de casas, regalaban calentadores solares, despensas y dinero, entre otros bienes, con la misma intención de ganar el favor del elector). ¿Así se “rescatará” Celaya?

Es de considerase ofensivo y humillante para la gente bien nacida oriunda o adoptada de esta ciudad, pobre o no, que AN recalque tales prácticas negativas y lesivas para la democracia (Sin descontar a los demás partidos, que igual pueden caer en tales prácticas aviesas). Es necesario decir: La violación a la ley comicial y al ideal democrático, puede ser por los candidatos o terceros (Por lo regular así se maneja para “librar” de responsabilidad penal o administrativa-electoral, a los candidatos y funcionarios de partidos, mandan a sus huestes al trabajo sucio, generalmente personas de bajo nivel cívico, o económico, que trabajan en lo que venga).

LA CONDICIÓN SINE QUA NON: Mis estimados lectores y demás gente que me acompaña en estas reflexiones, cada domingo, es necesario poner ya un alto a ése tipo de políticos venales, ya como candidatos o funcionarios públicos, o dirigentes partidistas. Los ciudadanos merecemos no ser humillados, nos deben respeto. Esa es la fuerza ciudadana que temen y tratan de eludir con tales prácticas. No tienen un discurso, ni un plan convincente, ni realista, debemos imponernos con el voto. Hasta los llamados abstencionistas tienen responsabilidad si vuelve a quedar otro político sin escrúpulos y dispuesto sólo a enriquecerse. Cuídense mucho, no se confíen del “semáforo sanitario”, es lo mismo que los políticos aquí criticados. En fin.

Es necesario que los funcionarios del IEEG estén atentos, no sólo a sus funciones de oficina, sino a sus obligaciones: Vigilar, vigilar y vigilar a Partidos y candidatos, en esta campaña electoral. ¿Por qué? Ya se hizo “viral” como ahora se dice, un hecho: La violación al artículo 200 de la Ley de Instituciones y Procedimientos Electorales, para nuestro Estado, pues prohíbe entrega de beneficios directos, indirectos, mediatos o inmediatos, en especie o efectivo, es decir, despensas y pagos de $500.00 pesos, como se ha denunciado en las redes sociales. Por supuesto, no se ignora que se requiere pruebas legalmente indubitables. Y es aquí, donde intervienen los ciudadanos: 1.- Deben tener el valor cívico para denunciar, 2.- Recabar y aportar pruebas al respecto del hecho concreto. Lo que no implica que los funcionarios del IEEG (Consejos municipales o distritales, según sea el caso, según artículo 123 de la misma ley en cita); están obligados a vigilar el proceso electoral, lo que obvio, incluye las campañas, en sus respectivas cabeceras.

Se hizo ya mala costumbre de dejar pasar tales hechos, que además de violar la Ley Comicial, enrarecen el ambiente político, denigran y humillan al elector, ponen en entredicho los triunfos (fraude electoral) de los candidatos y sus partidos, abusan de la ignorancia cívica y de la necesidad económica en ciertos sectores empobrecidos, aunque hay gentes que sin importar mejores condiciones, aceptan lo que les den, como resulta las ayudas que “otorga” el gobierno federal (Finalmente es del bolsillo del ciudadano, vía impuestos fiscales), así como los $500.00 pesos o más, que anda ya prometiendo repartir, alguna gente de AN, incluso, ya reparten despensas (Y lo que falta, no olvidemos que cuando fue candidata doña Elvira, se pintaban fachadas de casas, regalaban calentadores solares, despensas y dinero, entre otros bienes, con la misma intención de ganar el favor del elector). ¿Así se “rescatará” Celaya?

Es de considerase ofensivo y humillante para la gente bien nacida oriunda o adoptada de esta ciudad, pobre o no, que AN recalque tales prácticas negativas y lesivas para la democracia (Sin descontar a los demás partidos, que igual pueden caer en tales prácticas aviesas). Es necesario decir: La violación a la ley comicial y al ideal democrático, puede ser por los candidatos o terceros (Por lo regular así se maneja para “librar” de responsabilidad penal o administrativa-electoral, a los candidatos y funcionarios de partidos, mandan a sus huestes al trabajo sucio, generalmente personas de bajo nivel cívico, o económico, que trabajan en lo que venga).

LA CONDICIÓN SINE QUA NON: Mis estimados lectores y demás gente que me acompaña en estas reflexiones, cada domingo, es necesario poner ya un alto a ése tipo de políticos venales, ya como candidatos o funcionarios públicos, o dirigentes partidistas. Los ciudadanos merecemos no ser humillados, nos deben respeto. Esa es la fuerza ciudadana que temen y tratan de eludir con tales prácticas. No tienen un discurso, ni un plan convincente, ni realista, debemos imponernos con el voto. Hasta los llamados abstencionistas tienen responsabilidad si vuelve a quedar otro político sin escrúpulos y dispuesto sólo a enriquecerse. Cuídense mucho, no se confíen del “semáforo sanitario”, es lo mismo que los políticos aquí criticados. En fin.